lunes, 21 de diciembre de 2015

NOVELAS DE PLANTACIÓN EN LA GUINEA ESPAÑOLA (3): MANTO VERDE BAJO EL SOL de V. LÓPEZ IZQUIERDO.

LÓPEZ IZQUIERDO, Vicente: Manto verde bajo el sol (Valencia 1973. Autor. Imprenta J. Domenech. 290 páginas + 2 hojas).

   El autor ordena recuerdos cinco años después de la independencia y escribe una novela de plantación. Advierte en la fotografía que abre el libro: Sus imparciales relatos novelados, no denigran al negro, ni ensalzan tampoco al blanco; humanizan por igual a las dos razas, en los conceptos respectivos de las cosas. Porque virtudes y defectos humanos, fueron siempre sinónimo de la especie. Con esa sintaxis singular y un tanto confusa, se empeña en describir la vida colonial pintando a dos personajes contrapuestos: El marido, empleado de confianza en una finca; y su mujer, con la que se casó por poderes, que acaba de llegar y trata de comprender un mundo distinto y desigual. El hombre que conoce y aprovecha las ventajas coloniales, y la mujer que no se adapta a las diferencias. El tercer personaje en cuestión jefe y primo del marido, Isidro Montilla responde al estereotipo de colonial embrutecido que justifica todo el sistema de abuso y a la sociedad racista y explotadora. Los conflictos entre ellos tratan de revelar la vida en la plantación sin ahorrarse humillaciones, castigos físicos y diferencias de trato. A veces con escenas duras en las que las mujeres blancas sufren también el desprecio machista.

   El autor no es un gran prosista. En muchas de las novelas coloniales, el mérito es más sociológico que literario. López Izquierdo tiene la originalidad de plantear las tensiones coloniales entre blancos, más que entre blanco y negros. Las relaciones no siempre fáciles entre propietario y trabajadores, y la tensión sexual soterrada entre unos y las mujeres de los otros. En la Guinea Española no había mujeres europeas solteras, o eran muy pocas. El deseo de los españoles se conformaba con las indígenas, engañadas, prostituidas o atraídas por una vida fácil y falsa. Pero los adulterios consumados y los impulsos reprimidos debieron existir mucho más de lo que la historia doméstica general de los colonos nos ha hecho llegar. Las escenas entre el propietario de la finca, el primo y empleado y la mujer de éste tienen una notable fuerza. La sociedad colonial era muy reducida en personas y corta de miras, casi todos pertenecían al mismo sector y no daba para mucha variedad. Estaban todos pendientes de los demás. Y la jerarquía entre los jefes y los empleados coloniales afectaba a la vida familiar y social.
Vicente López Izquierdo
   La novela se publicó en 1973. El país era ya independiente aunque en España estaba sometido al silencio de “materia reservada”. Pero la mentalidad iba cambiando, la colonización había casi desaparecido de África. Ese cambio en la manera de pensar se refleja en esta novela. No es un relato de la gloria de la raza hispana civilizando la selva, pero tampoco es un alegato anticolonialista. Ni es un elogio al esfuerzo titánico del colono, pero tampoco una defensa a ultranza del indígena. Leída hoy, sirve para ver cómo se iban cambiando las mentalidades. La obra plantea situaciones de violencia y abuso que eran inéditas en la literatura sobre colonias españolas en África. No le importa levantar tabúes. El castigo físico y las relaciones sexuales con las indígenas aparecen sin tapujos. Y, aunque el ritmo no es muy vivo y la tensión decae, tiene ese mérito innegable.


   La novela tiene, en fin, el mérito de plantear estas cuestiones que no habían sido tratadas en la literatura anterior (salvo en las novelas de plantación y, quizás, en José María Vilá).

2 comentarios:

  1. Muy interesante por la temática que trata y por afectarme personalmente.Espero poder encontrar su oytra obra sobre Guinea"Antes de que el sol se oculte."

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    1. Aunque el autor anunció su publicación, no me consta que "Antes de que el sol se oculte" se publicara.

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