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lunes, 11 de noviembre de 2024

NOVELAS DE LOS TERRITORIOS ESPAÑOLES DEL GOLFO DE GUINEA (19): LOS ÚLTIMOS DE SANTA ISABEL DE FERNANDO POO de RAFAEL RAMÓN ARROYO NADALES

 

ARROYO NADALES, Rafael Ramón: Los últimos de Santa Isabel de Fernando Poo (Siníndice editorial. Logroño 2024. 169 páginas).

 


            Este es un blog dedicado a novelas que se desarrollan en las colonias españolas en África. El título de esta aparentemente está relacionado con la temática, pero no es así. El autor escribe un epílogo que debió aparecer como nota previa donde confesa algo que resulta obvio al leer el texto:

1º. No es una novela histórica.

2º. Santa Isabel de Fernando Poo es un escenario/pretexto.

3º. Nunca hubo sublevación de nativos en la isla. La guerra es un personaje más.

            La novela, además de no responder a nada histórico, está llena de anacronismos y de errores de situación. Al autor lo que le interesaba era llevar a os personajes a una situación límite y defender unos valores. En Fernando Poo nunca hubo las unidades militares recogidas en la historia, ni sublevaciones de esa índole, ni las relaciones interraciales fueron tan amables y respetuosas. El autor es soberano para escribir lo que quiera y situarlo donde le plazca, pero el lector debe saber que nada de lo que cuenta tiene relación con la antigua Guinea Española.

lunes, 18 de enero de 2021

NOVELAS DE LOS TERRITORIOS ESPAÑOLES DEL GOLFO DE GUINEA (15): LA BAHÍA DE VENUS de LUIS MARÍA CAZORLA

 

CAZORLA, Luis María: La bahía de Venus (Almuzara. Córdoba 2020. 477 páginas)

   Luis María Cazorla tiene un curriculum envidiable resumido en la solapa del libro. Esta capacidad de trabajo, la inteligencia que demuestra y su facilidad de concentración han sido necesarias para abordar su obra novelística que empezó con tres episodios nacionales coloniales dedicados a los años 20 del siglo XX en el Protectorado en Marruecos y que ahora discurre por los años 30 en la política nacional. En todas sus novelas demuestra sobrado conocimiento de la historia española contemporánea, que mezcla con ficciones que en algunas ocasiones le son familiares, y una cierta didáctica al señalar vicios que repetimos y actuaciones políticas funestas que vuelven a ponerse en juego. Algunas de estas novelas ya han sido comentadas en el blog:

http://novela-colonial-hispanoafricana.blogspot.com/2013/04/novelas-de-luis-maria-cazorla-prieto.html

http://novela-colonial-hispanoafricana.blogspot.com/2015/04/las-novelas-del-desastre-de-annual-5.html





   En La bahía de Venus continúa el repaso metropolitano iniciado en La rebelión del general Sanjurjo pero con una perspectiva colonial, esta vez referida a Guinea. Como en el resto de sus novelas, hay rasgos que definen el libro:

1.       Es una novela muy larga. Esto no es bueno ni malo, pero puede afectar al ritmo, a la intensidad de la lectura y a la diversidad de calidad de sus partes. Tiende a extender las partes menos importantes.

2.       Se mezclan historias de ficción con la realidad política y social de la época. Hace una labor de encaje de los personajes de ficción en la realidad pasada, juntándolos con los históricos.

3.       Tiene tendencia a explicar la acción en largas entrevistas de los personajes entre sí. Hay demasiadas escenas de café y restaurante.



   En La bahía de Venus hay dos partes diferenciadas. Una es la llegada de dos personajes de ficción, que conocimos en las novelas sobre Larache, a Guinea para iniciar unos negocios. Era una etapa de agitación económica en Guinea debido al presupuesto extraordinario de 1926 que el gobierno de la Dictadura dedicó a la colonia. Los negocios legales eran difíciles por el manejo propiamente colonial en el que los ya instalados y los funcionarios impedían la llegada de nuevos competidores. Por otra parte, estaba el contrabando y los negocios oscuros que usaban tapaderas legales como una naviera. El autor se ha documentado a fondo sobre el ambiente de la colonia, el gobernador Núñez de Prado, la corte que lo rodeaba, algunos comerciantes y el naviero Antonio Tayá. Pero no es la parte más importante del libro por lo que lo colonial pasará pronto a segundo plano. En este ambiente, el personaje inicia negocios con algunos oscuros personajes de la colonia: Tayá, el teniente Ayala y su hermano Julián.

   Los personajes reales están bien definidos, algunos mancados por su aspecto negativo como el teniente Ayala. Quizás Cazorla ha seguido el duro libro que Gustau Nerín escribió sobre su persona: Un guardia civil en la selva (2007). En esta primera parte el ambiente oficial de Fernando Poo está mejor reflejado que el privado de fiestas y juergas de los coloniales y su trato con mujeres nativas.

   Es una larga introducción para poner al lector en antecedentes de lo que significó el asunto Nombela que centrará la segunda y más extensa parte de la novela. Un escándalo de influencias políticas y pagos oscuros que, mezclado con el estraperlo según se conoció a la ruleta inventada por Strauss y Perl, acabó con la carrera política de Lerroux.



   Tayá había sido propietario de una naviera en Barcelona que quebró, intentó salvar algo de fortuna haciéndose con la concesión de los transportes intercoloniales en Guinea. Servicio que no se prestaba bien por la mala calidad de los barcos, restos de una quiebra de una sociedad más importante, y quizás también por lo escasa que era la subvención y lo mal que se pagaba. Una tormenta tropical acabó con sus dos barcos y exigió una indemnización al gobierno.

   Hasta aquí llega la parte guineana del relato, con una visión superficial de la vida colonial pero con mucha incidencia en los caracteres de algunos de los personajes notables en el territorio.

   La segunda parte se centra en los primeros tiempos de la República en Madrid, en la que desfilan protagonistas principales de aquellos años, empezando por el presidente Alcalá Zamora. La quiebra de la naviera africana se convirtió en un asunto complicado, una patata caliente que se iban pasando de mano en mano. Nombela entendía que la indemnización era una estafa preparada contra el tesoro colonial y que detrás de la insistencia del subsecretario de Presidencia Moreno Calvo habría algún tipo de comisión. El asunto no llegó a aclararse del todo pero, en el ambiente revuelto de la República, fue aprovechado para cobrar venganza y utilizado por Alcalá-Zamora para eliminar a un contendiente.

   La novela tiene la virtud de recoger ese ambiente con mucho detalle, retratar a los personajes que fueron protagonistas y dibujar el marco político de aquellos años convulsos. Pero se recrea en demasía en situaciones menores, rompe el ritmo que en engancha al lector con demasiadas conversaciones y reiteraciones como si el autor no estuviera seguro de que el lector recordara detalles ya contados.

   Por lo demás, aunque el trasfondo de la novela es un asunto colonial, la parte puramente colonial de la misma no es ni la más extensa ni la más mollar.

viernes, 15 de mayo de 2020

NOVELAS DE LOS TERRITORIOS ESPAÑOLES DEL GOLFO DE GUINEA (14): TRES RELATOS


AYALA, Francisco: Historia de macacos (Revista de Occidente. Madrid 1955. 155 páginas; Los libros del mirasol. Buenos Aires 1964. 145 páginas; Seix Barral. Barcelona 1972. 128 páginas; Compañía Europea de Comunicación e Información El Sol. Madrid 1991. 93 páginas; Castalia. Madrid 1995. 194 páginas;  Alianza. Madrid 2001. 121 páginas; SIC Idea y Creación Editorial. Barcelona 2004. 197 páginas; Diario Público. Madrid 2010. 127 páginas). 

MORÁN, Fernando: El día en que… (Alfaguara. Madrid 1997. 386 páginas).

PÉREZ-REVERTE, Arturo: Obra breve 1. (Alfaguara. Madrid 1995. 384 páginas).


   Hay tres relatos breves sobre Guinea en dos etapas diferentes que tienen importancia en la literatura colonial hispanoafricana.



   El primero de ellos se titula …No volaron los murciélagos y está comprendido en el libro El día en qué…(páginas 135 a 198) de Fernando Morán que fue diplomático y ministro de Asuntos Exteriores de España en el gobierno de Felipe González. El libro es una recopilación de experiencias diplomáticas en diversos países narrados por un escritor, no por un diplomático aficionado. Tiene estilo propio, maneras de narrador. El que dedica a Guinea es fruto de su experiencia como negociador en la independencia del país, cuando trabajaba en el Ministerio a las órdenes de Fernando María de Castiella. No es propiamente colonial, pues trata de los primeros años de descolonización, pero subyace todo el fin de la etapa español. Un grupo de negociadores españoles acude a Malabo y Bata para tratar de establecer las bases de la cooperación entre los dos países. Todo real y comprobable. Si alguien tiene la paciencia, puede ver detrás de los personajes de ficción a algunos de los funcionarios españoles que acudieron a esas sesiones. Y con mucho menos esfuerzo, se entrevé la identidad de los políticos guineanos.

   Morán aprovecha el relato, lleno de matrices y de situaciones que en ocasiones parecen confusas pero que quizás lo hizo así el autor para no ser muy explícito, para dejar caer su versión de los sucesos que siguieron a la independencia: el pánico de los españoles, la paranoia del dictador, los personajes de dudosa índole que trataban de aprovechar la situación para su beneficio personal, etc.



Francisco Ayala publicó Historia de macacos por primera vez en 1955. Es una colección de cuentos que ha tenido muchas ediciones y que permanece viva entre los lectores. El primero de ellos, que da título al libro (aunque Seix Barral lo publicó en 1982 con el título De raptos, violaciones, macacos y demás inconveniencias), es una historia festiva que sucedió en Guinea en la época española. Pero Ayala no menciona el nombre del escenario y parece querer difuminar el relato para que no se puede ubicar geográficamente. Sin embargo, se nota claramente donde tuvo lugar el episodio narrado. Lo que cuenta Ayala es lo mismo que luego contará Pérez-Reverte en El día en que..., un pícaro que hace creer a los coloniales que se acuestan con su mujer porque son grande seductores cuando es solo y fraude: no era su mujer sino solo una prostituta con el negocio a medias.




   La pasajera del San Carlos es un relato breve que ocupa las páginas 189 a 205 del volumen primero de la Obra Breve de Pérez Reverte. Fue publicado en la revista Lucanor en mayo de 1992. Es un cuento ingenioso acerca de una pareja de pícaros que llegaron a Santa Isabel al final del tiempo colonial, él funcionario y ella ama de casa. Montaron un fraude a medias, un engaño en el que cayeron los coloniales que iban de listos y poderosos y se marcharon revelando la burla.

   La anécdota la cuenta muy bien Pérez-Reverte. Se trata de una vieja leyenda urbana colonial que circulaba por la ciudad de la isla de Fernando Poo y no dudo de que fueran hechos ciertos. Una historia de vida colonial llena de ironía y de exageraciones que tratan de darle un tono grotesco: En la monótona existencia local, que sólo se animaba cuando algún plantador se volvía majara y le pegaba un tiro a su mujer, o cuando los pamues el interior violaban a una monja antes de hacerla filetes a machetazos… (página 197). Una escritura sarcástica para acentúan lo grotesco del cuento.


Pérez-Reverte explicaba en un artículo de 21 de enero de 2024 en XLSemanal, el suplemento de ABC, que los dos habían escuchado la historia de tíos suyos. El de Pérez-Reverte era marino y lo oyó en uno de sus viajes, el de Ayala era funcionario colonial. Los dos agregaron algo a la sencilla ficción, pero el fondo de la historia es real.

jueves, 13 de octubre de 2016

NOSTALGIAS COLONIALES (10): EL CORAZÓN DE LOS PÁJAROS de ELSA LÓPEZ.

LÓPEZ. Elsa: El corazón de los pájaros (Planeta. Barcelona 2001. 265 páginas).
   Elsa López es una escritora de trayectoria importante que ha cultivado la poesía, la novela y el ensayo. Su biografía puede consultarse en su página web:  https://elsalopez.wordpress.com/

   Nacida en la colonia española de Guinea, vivió allí los primero años de su vida. En su memoria hay recuerdos profundos, más que por la importancia de los momentos vividos por ser los recuerdos iniciales de una vida. Así decidió volver al territorio infantil para publicar una novela con algunas páginas dedicadas a África. Es una novela en la que vuelca su alma poética, bien escrita, amena y evocadora.
Elsa López (de la solapa del libro)
   No es una novela colonial en el sentido estricto porque la mayor parte de sus páginas discurren en las islas Canarias. Sino una novela en la que hay escenas que se desarrollan en Guinea. Pero el carácter intimista que la autora quiere darle a su historia hace que los sucesos de la niña en la colonia sean circunstanciales. No hay partes dedicadas a desvelar la vida de colonos e indígenas, sus relaciones, el orden social colonial desaparecido. Aunque la autora no desaprovecha para apuntar esporádicamente algunos de estos aspectos: Les parten los dedos de la mano –le oía decir a Pedro en la cocina hablando con la madre mientras batía los huevos para hacer tartas de queso y pastel de guayaba- o les meten palillos en las uñas de la mano y del pie para oírles gritar; para que cojan miedo al capitán Herrera y no desobedezcan a “masa” Florentino ni a los otros “masas” de la colonia (página 34).
Óleo de Núñez Losada

   Guinea como metáfora del territorio feliz de la infancia antes de que la vida complicara las cosas y se rompiera el paraíso de los niños. La madurez hace reflexionar a la narradora. Comprende que la atmósfera de felicidad que tienen los recuerdos infantiles tal vez no se corresponde a lo que fue la realidad. El tiempo nos hace humanos, con todos sus problemas. Y en ellos está el secreto de la novela.

miércoles, 12 de agosto de 2015

ESCRITORES GUINEANOS Y COLONIZACIÓN ESPAÑOLA (1): A PESAR DE TODO de MARCIAL DOUGAN y EN EL LAPSO DE UNA TERNURA de JOSÉ FERNANDO SIALE DJANGANY.

DOUGAN, Marcial: A pesar de todo (Ediciones Carena. Barcelona 2014. 228 páginas).
SIALE DJANGANY, José Fernando: En el lapso de una ternura (Ediciones Carena. Barcelona 2011. 176 páginas + 1 hoja).


   La novela colonial española sobre Guinea es, en gran medida, imaginaria. Los autores que escribieron durante la etapa colonial no vivieron en Guinea (Masoliver) o la visitaron ocasionalmente (Valverde). Los que vivieron allí, salvo José María Vilá, no escribieron sobre la vida colonial sino más bien sobre el bosque (como Aranzadi). Los escritores contemporáneos que abordan el tema no conocieron la Guinea colonial. Se escribe en base a recuerdos familiares, investigaciones históricas, lecturas, charlas… Literariamente no es nada negativo, la imaginación es en definitiva la esencia de la novela. Pero históricamente sólo nos muestra una parte de la cuestión, una visión parcial de los conflictos. Los escritores guineanos que ahora abordan el asunto caen en algo similar. Los únicos guineanos que escribieron en la época –Evita y Jones- no abordaron directamente la cuestión colonial y, además, eran escritores “tutelados” por los españoles. Los nuevos novelistas del país, por edad, no llegaron a habitar Guinea en la etapa española y deben basarse en fuentes indirectas, entre ellas –muy especialmente- en las conversaciones y tradición oral que está impregnada del sentimiento del comunicante y contaminada por errores y falta de objetividad. Desde el punto de vista literario, nada objetable.

   Dougan es un fernandino guineano que estudió y trabaja en España donde lleva más de treinta años, un español y guineano a la vez. A pesar de todo es su segunda novela. Y en ella se asoma a uno de los argumentos más polémicos e interesantes de la etapa colonial, las relaciones sexuales entre colonos y guineanas y la filiación surgida de éstas. Quizás el tabú más oculto de la actuación española junto con la recluta obligatoria de trabajadores fang. La atracción sexual interracial es algo normal. A veces se exacerba, como en el caso de las colonias donde el contacto era real y frecuente. En la España mojigata imbuida de moral católica, de rechazo a las relaciones prematrimoniales y de considerar virtuosa a la mujer virgen, las relaciones con colonizadas eran uno de los grandes atractivos de la vida en las colonias para el hombre. Esto ya lo puso de manifiesto Gustau Nerin en su controvertido ensayo Guinea Ecuatorial, historia en blanco y negro (1998). En el que, lo mismo que en la novela, se abordaba el abuso de los españoles sobre las guineanas. También lo usaron los novelistas españoles (la última Luz Gabás en Palmeras en la nieve), aunque suponiendo siempre el consentimiento.
Marcial Dougan
     Pero el tema es más complejo, no puede reducirse a solo esa premisa y su consecuencia fundamental: la filiación no deseada o no reconocida. Porque habría que dilucidar cuántas de esas relaciones sí que fueron consentidas; si hubo violencia, temor reverencial, engaños o abuso de situación. Si estas situaciones se daban también en la península, por ejemplo en los cortijos del sur. Y si la violencia y el abuso estaban también presentes en las relaciones entre guineanos donde –además- aún regía el matrimonio concertado por las familias con mujeres casi niñas o la poligamia.
   Dougan establece una premisa: …sería interesante y determinante que expertos, no solo jurídicos, sino también antropólogos, psicólogos, historiadores y políticos se pronunciasen sobre si la supremacía racial, social, laboral y económica reinante entonces en las colonias era, por sí sola, suficiente para anular la voluntad de las nativas frente a los colonos. Aspecto imprescindible y determinante para equiparar los hechos con la violencia necesaria para establecer una relación de esclavitud (página 10). Este párrafo resume la determinación de uno de los protagonistas de investigar el tema. Y la narración de situaciones sufridas forma la base argumental del libro. Juan, el protagonista, inicia una investigación entre mujeres que vivieron la colonia y fueron madres de mulatos. Su intención era saber si estas situaciones eran masivas y si podría considerarse un crimen contra la humanidad. ¡Enorme esfuerzo!

   Más allá de la ambición inicial del argumento, existe en el autor un deseo de plantear los hechos y dar a conocer la situación. Las colonias partían de un hecho abusivo: la diferencia entre razas y la postergación de los indígenas legal, social y usualmente. Esto favorecía la arbitrariedad en todos los aspectos. La concreción en actos dependía de la voluntad, la personalidad o bondad/maldad del ejecutante (colono). El incidir en un aspecto negativo no implica incluir en él a todos los coloniales que pisaron Guinea Ecuatorial. A veces estos relatos resultan más polémicos de lo que debieran por generalizar lo que el autor sólo quiere reflejar.
   La técnica narrativa es la del investigador que realiza entrevistas para hacerse una idea de lo que pasó y ver si se ajusta a su hipótesis inicial. La novela no se va por las ramas, es muy concreta y directa. Añade puntos de vista subjetivos  a la narración del autor. Y termina con un final deliberadamente fallido. El investigador opta por no continuar por razones que no debemos desvelar para conservar el interés por el argumento. En todo caso, los sentimientos personales y las complicaciones de cada situación personal están detrás de ello.  Pero concluye: Confío en que este sea solo un peldaño, que otros continúen colocando más peldaños hasta formar la escalera que conduzca como mínimo al restablecimiento de la honra de muchísimas mujeres guineanas en particular y africanas en general que fueron forzadas sexualmente, tal vez no físicamente, pero sí por encontrarse en inferioridad social, laboral, política y económica (página 228).
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   José Fernando Siale es un autor guineano residente en Guinea, lo que lejos de ser una redundancia resulta hoy día algo poco frecuente. Según sus datos en la web www.casafrica.com : Este autor forma parte del grupo de autores de Malabo que desde la década de los años noventa han promovido el renacimiento de la literatura ecuatoguineana escrita en español. Una de las señas de identidad de estos escritores, y particularmente de Siale, es la reivindicación y la afirmación de su adscripción euro-africanista, libre de consideraciones políticas y de sentimientos de desarraigo o exclusión. Destacan entre sus obras las novelas Cenizas de Kalabó y Termes (2000) y Autorretrato con un infiel (2007), y los relatos breves de La revuelta de los disfraces (2003). Y la página de la editorial carena, que publica algunos de sus relatos, nos completa la biografía con otras breves notas: nació en Santa Isabel (actual Malabo, en Guinea Ecuatorial) en junio de 1961. Jurista de formación, cursó estudios universitarios en Francia. Posteriormente, diplomado por la Escuela Nacional de la Magistratura de Francia. Además, es escritor e instrumentista musical. Como autor literario, forma parte del grupo de autores de Malabo, con una visión renacentista de la literatura ecuatoguineana escrita en español, en un estilo histórico-realista en el que a menudo interviene la metáfora, los entes y los milagros. Exactamente como lo vive la gente de su tierra.
José F. Siale
  En el lapso de una ternura es una colección de cuentos sobre Guinea Ecuatorial en la que aborda el periodo colonial y el actual. El escritor usa la ironía como estilo, el humor ácido y un ingenioso sistema de enmascarar las verdaderas identidades de algunos personajes. Puede el lector jugar a adivinar quién se esconde tras el nombre, a lo mejor encuentra las claves navegando en internet. Original es también la falsa bibliografía que añade al final. Tiene un lenguaje muy personal, rico, a veces críptico y lleno de referencias enmascaradas alunas de las cuales son muy difíciles de identificar para el lector no guineano. Crea un universo en el que lo real y lo mágico se superponen, establece anacronismos y combina los hechos y los personajes para componer un mosaico de la sociedad guineana en el periodo final de la colonización española.

   El autor no quiere, al menos en este libro, trazar una crítica realista de la sociedad colonial en su faceta completa (colonos y colonizados), sino que desarrolla relatos imaginativos en los que enmarca personajes que pueden ser reales. No obstante, hay un buen ejemplo de lo que fue la vida colonial representado en el abuso del colono y la resistencia pasiva de los nativos en el cuento Desandando la vanidad, el pobre Arturo dos Santos. Una bonita fábula sobre la imposición colonial, las relaciones informales y el poder tradicional local frente a la autoridad impuesta. El comerciante colonial desprecia a los habitantes del pueblo y éstos, como venganza, dejan de comprarle, lo consideran invisible y le obligan a pedir clemencia.


   Por último, constatar que cada vez hay mejor literatura en Guinea Ecuatorial.

lunes, 8 de junio de 2015

LA HISTORIA DE LA COLONIZACIÓN DE GUINEA Y LA NOVELA: TIERRA NEGRA de DOMINGO MANFREDI CANO y LAS PUERTAS DEL PARAISO de FRANCISCO PASCUAL DE LA PARTE.

PASCUAL DE LA PARTE, Francisco: Las puertas del paraíso (Leipzig 2011?. Lulu.438 páginas).
MANFREDI CANO, Domingo: Tierra negra (Barcelona 1957. Luis de Caralt editor. 281 páginas).


   Domingo Manfredi (Aznalcázar, Sevilla, 1918- Alicante 1998) fue un periodista y escritor de tendencia falangista. Muy prolífico en la escritura y autor de algunas novelas premiadas. También fue traduictor. Trabajó en radio nacional y Televisión Española. Mostró cierta inclinación a escribir sobre el África Española, llegando a ganar el premio África en 1950 con el libro Ischulla (1950), una especie de relato poético sobre costumbres bubis. Era un premio que se otorgaba, como era natural en la época, a escritores muy próximos al régimen.

   En 1957 publicó la novela Tierra Negra ambientada en Fernando Poo. Es un escritor que escribe bien aunque sin la genialidad o la capacidad de renovación como para ser una primera figura, era un escritor acostumbrado a escribir a diario y con facilidad para crear historias dentro de un realismo que trata de romper al hablar de Guinea. De mentalidad tradicional, se sitúa en la línea de Tomás Borrás, Francisco Camba o Tomás Salvador a los que también les atrajo el colonialismo africano. En Tierra negra compone un tríptico histórico en tres momentos: 1788, 1888 y 1945. Como hilo conductor usa tres generaciones de un bubi singular, Riebetta, que había tomado de una leyenda que ya recogió en Ischulla. Con ello trata de mostrar el contacto entre bubis y españoles, la relación pacífica y bienintencionada, y el triunfo de la religión católica entre los africanos. Es decir, todo en la línea de colonialismo paternalista y católico en la que militaba sinceramente el autor.

   En algunos pasajes de la novela se ve que el autor no ha vivido lo suficiente en Guinea, que sólo la conoce de visita. Pero el relato muestra una línea ingenua de colonialismo y una mentalidad idealizadora del mismo.
Domingo Manfredi

   Las editoriales de autoedición que proliferan actualmente han hecho posible la publicación de muchas novelas que las editoriales comerciales rechazan, muchas veces por motivos económicos y no de calidad. Pero estas editoriales plantean dudas sobre la fecha de la edición (ya que se imprimen a demanda) e, incluso, del lugar de la misma.
   Francisco Pascual de la Parte es un diplomático con mucha experiencia, que ha estado destinado en lugares conflictivos y en lugares tranquilos, aficionado a la escritura es autor de varias novelas. Algunos datos profesionales los vemos en: http://www.xn--cartadeespaa-khb.es/index.php?seccion=1&reportaje=177
Francisco Pascual
   Como tantos otros diplomáticos, sus relatos tienen mucha relación con los países en los que estuvo destinado. Es lógico si pensamos que son lugares que conoce bien, que pueden resultare interesantes para un lector no familiarizados con ellos y que pueden tener la originalidad de un argumento distinto para el español. El autor de esta novela estuvo destinado en Guinea Ecuatorial en 1980. Y sobre este país, sobre su historia colonial, trata Las puertas del paraíso que viene precedida por un excelente resumen histórico de los hechos acontecidos antes de la ficción y se acompaña de un apéndice en el que resumen también magistralmente lo que sucedió desde que finaliza la narración hasta la actualidad. Porque la novela es una novela-río que discurre durante años, por generaciones. Pero, a diferencia de Manfredi que observa la historia con mentalidad colonial, Pascual de la Parte se distancia de la ideología colonialista y trata de ser objetivo en la narración. No es una novela de propaganda (sin menospreciar los méritos literario de algunas de esas novelas), sino un relato histórico enmarcado en Guinea.

   El primer acto se desarrolla en la expedición que el marino Manterola, el padre Usera y el cónsul Guillemard de Aragón realizan a Fernando Poo en 1845. Detrás del trasfondo histórico como hilo conductor, y como es lógico en una novela, hay una ficción familiar que le da cohesión al relato y trata de que el lector se enganche en la acción. En las páginas de la novela van apareciendo personajes históricos como el gobernador Beecroft, Lynslager, el rey Moka, y personajes de ficción para que el autor haga una elogiable reconstrucción de lo que pudo haber sido la vida colonial. Y acaba en Annobón. Pascual de la Parte está muy bien documentado sobra la historia de Guinea y conoce el paisaje a la perfección pero hay muy pocas fuentes sobre la vida doméstica y cotidiana de esa época en ese lugar. Y hace un ensayo de reproducción de la vida en la ciudad de Clarence-Santa Isabel. Su doble objetivo: narración histórica-historia de ficción se mezcla con una doble historia: La trama principal de búsqueda del abuelo y la secundaria de amor del protagonista, o viceversa. Y en esa complicación estriba la pérdida de ritmo, el dedicar mucho espacio a lo accesorio y poco a las acciones más relevantes. Tal vez por eso mismo resulte un libro con muchas páginas.
   Después hace un recorrido temporal que le lleva a concluir la novela en la Guerra Civil y en el golpe de Teodoro Obiang. En estos últimos capítulo, la tercera parte final del libro, el autor quiere hacer un recorrido histórico novela aunque pierde una parte de la coherencia del relato inicial. Para él, la historia colonial de Guinea es el reflejo de los fracasos españoles: … era la situación por la que atravesaba España la causa principal de que no se pusiera en marcha un plan metódico para sentar las bases de la prosperidad de la colonia. Los esfuerzos de la metrópoli eran encomiables pero discontinuos. El interés español por Guinea se manifestaba a ráfagas y los criterios para su administración quedaban a merced del Gobierno de turno. En resumen: Guinea no funcionaba porque no funcionaba España (página 304).

   Dos novelas que, desde perspectivas ideológicas distintas, tratan de investigar en la historia colonial de Guinea Ecuatorial en diversas etapas históricas.

jueves, 12 de marzo de 2015

GUINEA ESPAÑOLA EN LA II GUERRA MUNDIAL: LECLERC, BRISEUR DE FERS de CHRISTIAN LAIGRET.

LAIGRET, Christian: Leclerc, briseur de fers. Le coup de Fernando Po (Paris 1963. Les Éditions Francex. 261 páginas + 1 hoja).
   Los europeos colonizadores de África había llegado a un acuerdo de caballeros que consistía en no enfrentarse entre ellos con las armas en el territorio del continente. Querían mostrar una ejemplaridad que reflejara la superioridad de su civilización frente a los indígenas y, en consecuencia, justificar su presencia por el bien del africano al que ayudarían a progresar. Esto se cumplió más o menos bien, incluso en momentos difíciles como el incidente de Fachoda, hasta que llegaron las Guerras Mundiales. Hubo enfrentamientos entre franceses de uno y otro bando en Dakar y Argel. Las luchas europeas se trasladaron al continente y  los alemanes combatieron a los ingleses, franceses o belgas en los territorios colonizados. La I Guerra Mundial tuvo un episodio en Fernando Poo (Bioko) por el internamiento del ejército alemán de Camerún. Y la II Guerra mundial también salpicó a la colonia española.
   Las colonias francesas en África estuvieron al principio bajo el control del Régimen de Vichy. Los gaullista insistieron en cambiar esa situación, en un primer momento en Camerún. Los defensores de la Francia Libre contactaron con sus aliados para poner los territorios africanos, y sus tropas, al servicio de De Gaulle. Esto presentaba situaciones de tensión después de que la flota británica destruyera a la francesa en Mers el Kebir (el Mazalquivir de los españoles), ocasionando más de mil muertos. Pero el interés superior se impuso.

   Christina Laigret fue un militar y gobernador colonial francés, nacido en 1903,  que se puso desde el primer momento en el bando de De Gaulle. Estuvo en Camerún cuando se actuó para poner la colonia en el bando aliado. Buen conocedor de los sucesos, decidió novelarlos en Leclerc, briseur de fers (1963), libro dedicado al artífice del cambio en el territorio. Laigret ya había escriyto otros libros de temática africana colonial como Sur les chemins de l’Union Française (1949),  Casque blanc (1957) o Adieu foulards! (1958).



  La novela Leclerc, briseur de fers, es una novela político militar que cuenta en detalle las maniobras de los militares gaullistas para poner el Camerún francés del lado de la Francia Libre. Es una historia de intrigas cuarteleras y no una novela bélica. Un relato apasionado de unos de los participantes, detallista, eficaz. El mundo de los colonos en conflicto con otros colonos en un escenario tropical que presentaba características diferenciadoras como la dificultad de comunicaciones, etc.

   ¿Cómo afectaban estas operaciones a la ex colonia española de Guinea? Ramírez Copeiro del Villar lo explica muy bien en su libro Objetivo África. Crónica de la Guinea Española en la II Guerra Mundial (Huelva 2004). Nos relata cómo funcionaban los servicios secretos de ambos bandos en la isla de Fernando Poo y detalla las operaciones llevadas a cabo contra barcos alemanes e italianos, con la complicidad de algunos españoles. Y, en concreto, el espectacular apresamiento del Duchessa d’Aosta y las lanchas alemanas Likomba y Bibundi, en 1942, mientras la oficialidad de estos buques asistía a un banquete en su honor en el casino de Santa Isabel.

   Este episodio es el que cuenta Laigret en la tercera parte de su novela, una de las pocas muestras de interés por el África ecuatorial española en la literatura francesa. Entendían los franceses que los alemanes de Fernando Poo, que el autor cuantifica exageradamente en unos 400 (página 19), algunos de los cuales eran los internados de la I Guerra Mundial, eran una amenaza para los franceses de la zona. Los franceses del Camerún no se fiaban de la libertad de que gozaban los alemanes en Fernando Poo y sospechaban de la presencia de barcos suyos en la bahía de Santa Isabel. Pensaban que tenían previsto atacar y tomar posiciones en las colonias francesas, recuperar para Alemania la colonia de Camerún. Por eso idearon un plan que golpeara a los alemanes de la zona. Y esto pasaba por una acción de comandos en Santa Isabel, aprovechando que los españoles eran neutrales, tenían pocas fuerzas terrestres y navales y carecían de aviación militar en la colonia.

   Una novela detallista en los entresijos políticos de los militares coloniales francesas, idealizada en el incidente de Fernando Poo y que constituye una muestra de los hechos secundarios de la Guerra Mundial.