Mostrando entradas con la etiqueta Mbini (Río Benito). Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mbini (Río Benito). Mostrar todas las entradas

domingo, 30 de noviembre de 2025

NOVEDADES EN NOVELA HISPANOAFRICANA (5): LAS PUERTAS DE LA VIDA de RAMÓN CÁDIZ BAUTISTA, EL SUDARIO DE TAFETÁN ESCARLATA de CARLOS CORVINOS GARCÍA y GUINEA. LA ESPAÑA OLVIADA de MANUEL GUISANDE.

 

CÁDIZ BAUTISTA, Ramón: Las puertas de la vida. Historia y leyendas del peñón de Vélez de la Gomera (1508-2018) (Autor. Málaga 2018. 427 páginas).



   La novela de Ramón Cádiz es un recorrido largo por la historia del peñón. Comienza con la toma del peñón y acaba en la época actual. Combina los hechos históricos con las peripecias de los habitantes del islote, algunas del propio autor. Trata con eso de dar amenidad y agilidad a su relato. Está completado con una importante colección de fotografías, un anexo documental y una breve bibliografía.

 

 

CORVINOS GARCÍA, Carlos: El sudario de tafetán escarlata (Difundia ediciones. Madrid 2017. 479 páginas).



   Podría parecer, antes de iniciar la lectura, una novela más de soldado en el Desastre de Annual, recorriendo las posiciones hasta Monte Arruit y narrando la tragedia en primera persona. Pero Corvinos ha tenido el instinto narrativo de cambiar el tradicional modo de contar estos hechos y ganar en originalidad. Su novela es una colección de estampas de situaciones, con muchos personajes distintos que se mezclan en los asedios y las huidas y con decenas de pequeñas de historias formando un mosaico. Un conjunto dominado por la desesperanza, la fatalidad, la imposibilidad de imponerse al destino y una gran dosis de sordidez en la descripción, por otra parte realista, de lo acontecido. Con esta técnica, el autor hubiera podido llenar páginas en número inimaginable. La falta de intriga hace que, quizás, le sobren páginas. Hay historias reales y otras de pura ficción, personajes histórico e imaginarios. Hay, en definitiva, un acercamiento a lo que pasó. El hilo conductor, el narrador que va a justificar su deserción. Una novela interesante.

 

GUISANDE, Manuel: Guinea. La España olvidada (Autor. La Coruña s.a. 140 páginas).



  Guisande explora los recuerdos familiares para escribir de manera novela el relato de los últimos días de la colonia en Río Benito. Es un libro entretenido que ha sido escrito con dos objetivos: recordar o descubrir, según los casos, la vida de los españoles en aquel rincón de la zona continental, el modo de vida y las relaciones. Los libros de este tipo son escasos en el África española y son muy necesarios para comprender el modo de existencia colonial. Por otra parte, la novela narra la salida precipitada, obligada y peligrosa de los últimos españoles, unos doscientos, que habitaron la pequeña localidad a orillas del río del mismo nombre.

miércoles, 8 de febrero de 2023

NOVELAS DE LOS TERRITORIOS ESPAÑOLES DEL GOLFO DE GUINEA (16): HISTORIAS DE GUINEA de MARINA YRAYZOZ LEYVA

 

 

YRAYZOZ LEYVA, Marina: Historias de Guinea (2021. Universo de Letras/Autoedición. 262 páginas + 1 hoja + fotografías).

 

   Historias de Guinea tiene un título que lo dice todo. Es un libro sencillo en su escritura y en su argumento. La autora lo llama novela, y los es pues el autor es soberano al novelar. Se trata de los recuerdos familiares, una de esas historias de nostalgia colonial que nos trasladan a otra época, otro mundo y otra sociedad que ya no existen y no volverán a existir porque, en vez de evolucionar como otras sociedades, se extinguieron. Me refiero a la vida colonial. Y este libro tiene un gran valor porque en la literatura colonial española hay muy pocos ejemplos de testimonios de antiguos coloniales sobre la vida ordinaria, familiar o laboral de aquella pequeña comunidad. Por eso, libros como éste nos enseñan situaciones y relaciones que no podemos encontrar en los libros de historia colonial, política colonial o ensayos sobre la materia.

   Una familia colonial en un lugar apartado de la Guinea continental española: Río Benito. Apenas un puñado de españoles entre militares, misioneros, funcionarios y algunos finqueros. Una pequeña aldea que hace de centro de reunión a los habitantes de las fincas próximas y de las concesiones madereras. Esa pequeñez, la inmediatez diaria, hace que los habitantes tengan una relación muy estrecha en la que la solidaridad entre ellos es la manera de hacer frente a las contingencias. Están en los años 60 del siglo XX, la época en la que la colonia vivía más avanzada y tenía mejores comunicaciones y transportes. Aún así, era un sitio extraordinario, distinto y atractivo pero peligroso. Los niños se enfrentaban a enfermedades como la malaria o a una simple picadura de insecto o mordedura de serpiente que podría tener resultados terribles. Pero había un contacto directo con una naturaleza que los europeos no concebían. Y la vida tenía una relación de convivencia, y a la vez separación, con los guineanos.

   Es cierto que son recuerdos de juventud, cuando todo parece ir bien y se es feliz. Pero los recuerdos de Yrayzoz son emociones que llegan al lector y un dibujo amable de la vida colonial.

   La intención de la autora la describe ella misma: Solo he contado la verdad, así era como vivíamos. Parece que a nadie le importe lo que sucedía en aquel trozo de España. la gente da más importancia a las historias de otros países que a la de sus propias gentes. Éramos un grupo de españoles viviendo en una tierra muy diferente, a veces muy dura, yo explico mi historia desde el punto de vista de una niña, pero la realidad es que la vida de mis padres como la de otros adultos no era nada fácil… (página 227). Las cosas cambian y ya hay muchas personas interesadas en las colonias africanas de España.



   En 2020 Aser Queipo publicó el libro Yo también viví en Río Benito. Con estas dos publicaciones tenemos una buena visión de lo cotidiano en la Guinea Española en un rincón de Río Muni llamado Río Benito (Mbini).

jueves, 5 de abril de 2018

ESCRITORES GUINEANOS Y COLONIZACIÓN ESPAÑOLA (3): LA CARGA de JUAN TOMÁS ÁVILA LAUREL


ÁVILA LAUREL, Juan Tomás: La carga (Palmart/Cooperación Española/Centro Cultural Hispano-Guineano. Valencia 1999. 79 páginas).

   Ávila Laurel es ya uno de los escritores guineanoecuatoriales más importantes. Tiene una producción amplia y ha sido traducido a varios idiomas. Nació en Malabo en 1966, dos años antes de la independencia, y vive en España. Empezó publicando en ediciones modestas del Centro Cultural Hispano-Guineano de su ciudad natal, que fue el germen de algunos de los escritores del país. Primero poesía: Poemas. Ramblas (1994), Historia íntima de la humanidad (1999) y teatro: Pretérito imperfecto (1991) y otras. Se inicia con el relato con Rusia se va a Asamse (1998) y con otras obras posteriores de mayor madurez: Avión de ricos, ladrón de ceros (2009), Arde el monte de noche (2009), etc. Y cultivó el ensayo en El derecho de pernada (2000) o Guinea Ecuatorial: Vísceras (2006). Se le puede seguir en su blog http://www.fronterad.com/?q=blog/18  Y, para conocer mejor su vida y obra:  http://www.guineanos.org/index.htm

   La novela colonial está llena de mitos coloniales y mitos anticoloniales. Es lógico porque son los símbolos en los que se sustentan los argumentos según el proyecto intelectual y estético del autor. Estos arquetipos no responden a creencias exactas sino que se trata de recursos sobre los que desarrollar un argumento. Ávila Laurel los usa aunque su novela no abunda en esto. La simpleza del relato del buen colonizador queda sintetizado así: Siempre se creyó que la vida de un blanco en tierras africanas se sujetaba al patrón descrito y pregonado por los curas y maestros de la primera época de las incursiones coloniales: trabajo, casa, misa de los domingos y festivos, y algún paseo por campos y playas, pero mientras abrimos los ojos nos vamos dando cuenta de que las diferentes maneras en que las circunstancias del mundo influían en aquella, forjaban su carácter y hasta muchas veces los despojaban de este aire de seres distintos con que siempre los han visto los nativos (página 14). Queda claro que el colono se engrandece en la colonia, que un peninsular podía llegar a ocupar un estatus alto en Guinea. Pero no rehúye la imagen del guineano sumiso: …bastaba en aquella época ser visitado o saludado en público por tan alta autoridad para sentirse protegido, amado y valorado. Una mano que se va, otra que se extiende para gestar una amistad privilegiada, aunque siempre hay voces que afirman que la pobreza nunca se casará con la abundancia (página 34). Los escritores africanos, al trabajar los relatos con caracteres generales pueden caer en un vicio muy comercial que es  construir novelas exóticas para el divertimento de lectores occidentales con ganas de descubrir paisajes originales.


   La carga es un relato fresco de la vida en Mbini (río Benito para los españoles) a principio de la década de los 40 del siglo XX. De la convivencia pacífica, aunque estratificada verticalmente, entre los europeos y los originarios del lugar. Los españoles siempre consideraron mejor a los pueblos playeros (usando la terminología colonial) que a los fang del interior. Las etnias de la franja litoral de Río Muni no sostuvieron guerras contra los colonizadores como hicieron los fang, posiblemente las sufrieran al igual que los españoles. En cambio, no fueron sometidos a la recluta forzosa, una de los episodios más denigrantes de la Guinea española. El fang fue el guineano menos querido por los españoles, al que consideraban mejor para el trabajo de bracero pero menos fiable.

   La novela es un relato cotidiano de la vida en el pequeño poblado. Los españoles que trataban de adaptarse como podían a la vida africana, sufriendo molestias hasta entonces desconocidas como las niguas. Y los guineanos que procuraban aprovechar las ventajas de la presencia española. Tiene humor, ironía sobre la reducida sociedad benita: Pero, ¿existía filosofía en Río Benito? Si comer, beber y trabajar para que los niños tengan un buen futuro es la esencia o la razón de ser de la filosofía, nadie puede dudar de que los habitantes de este lugar ejercían tan alto saber  (página 50). Una sociedad de las pequeñas cosas cotidianas, de la lucha por la existencia. Una novela sin un argumento principal claro, pequeñas historias que se cruzan para dar una imagen  global: … si los escritores no dispusieran del libre albedrío para circular libremente por la senda de la creación literaria (página 55). Y que termina con un sustancioso diálogo entre españoles sobre la idea común de colonización y la razón de la presencia española, resumida en una frase: Venimos principalmente porque ya no queda nada sin dueño en Europa y lo que hay aquí, aunque es de estos negros, todavía podemos cogerlo sin que ellos se den cuenta y se enfaden. Así las cosas, lo menos que podemos hacer es agradecer que todavía son ciegos; por eso, no entenderé nunca como os asquea su ignorancia cuando es gracias a ella que os llaman señor y jefe (página 75).