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domingo, 30 de noviembre de 2025

NOVEDADES EN NOVELA HISPANOAFRICANA (5): LAS PUERTAS DE LA VIDA de RAMÓN CÁDIZ BAUTISTA, EL SUDARIO DE TAFETÁN ESCARLATA de CARLOS CORVINOS GARCÍA y GUINEA. LA ESPAÑA OLVIADA de MANUEL GUISANDE.

 

CÁDIZ BAUTISTA, Ramón: Las puertas de la vida. Historia y leyendas del peñón de Vélez de la Gomera (1508-2018) (Autor. Málaga 2018. 427 páginas).



   La novela de Ramón Cádiz es un recorrido largo por la historia del peñón. Comienza con la toma del peñón y acaba en la época actual. Combina los hechos históricos con las peripecias de los habitantes del islote, algunas del propio autor. Trata con eso de dar amenidad y agilidad a su relato. Está completado con una importante colección de fotografías, un anexo documental y una breve bibliografía.

 

 

CORVINOS GARCÍA, Carlos: El sudario de tafetán escarlata (Difundia ediciones. Madrid 2017. 479 páginas).



   Podría parecer, antes de iniciar la lectura, una novela más de soldado en el Desastre de Annual, recorriendo las posiciones hasta Monte Arruit y narrando la tragedia en primera persona. Pero Corvinos ha tenido el instinto narrativo de cambiar el tradicional modo de contar estos hechos y ganar en originalidad. Su novela es una colección de estampas de situaciones, con muchos personajes distintos que se mezclan en los asedios y las huidas y con decenas de pequeñas de historias formando un mosaico. Un conjunto dominado por la desesperanza, la fatalidad, la imposibilidad de imponerse al destino y una gran dosis de sordidez en la descripción, por otra parte realista, de lo acontecido. Con esta técnica, el autor hubiera podido llenar páginas en número inimaginable. La falta de intriga hace que, quizás, le sobren páginas. Hay historias reales y otras de pura ficción, personajes histórico e imaginarios. Hay, en definitiva, un acercamiento a lo que pasó. El hilo conductor, el narrador que va a justificar su deserción. Una novela interesante.

 

GUISANDE, Manuel: Guinea. La España olvidada (Autor. La Coruña s.a. 140 páginas).



  Guisande explora los recuerdos familiares para escribir de manera novela el relato de los últimos días de la colonia en Río Benito. Es un libro entretenido que ha sido escrito con dos objetivos: recordar o descubrir, según los casos, la vida de los españoles en aquel rincón de la zona continental, el modo de vida y las relaciones. Los libros de este tipo son escasos en el África española y son muy necesarios para comprender el modo de existencia colonial. Por otra parte, la novela narra la salida precipitada, obligada y peligrosa de los últimos españoles, unos doscientos, que habitaron la pequeña localidad a orillas del río del mismo nombre.

lunes, 25 de noviembre de 2024

NOVELAS DEL DESASTRE DE ANNUAL (37): CENTAUROS DEL RIF de DAVID GÓMEZ

 

GÓMEZ, David: Centauros del Rif. La última carga del Alcántara (Edhasa. Barcelona 2024. 285 páginas).

   La segunda novela de David Gómez sigue la ruta de Annual. Ya comentamos la primera titulada Fuego sobre Igueriben

https://novela-colonial-hispanoafricana.blogspot.com/search/label/G%C3%B3mez%20%28David%29



Ahora vuelve con el mismo personaje principal, el periodista Luis Codrán, que no sabemos si escribe mucho o no, pero que tiene el instinto peligroso de estar en todos los líos y salir vivo. El usar un periodista para contar la historia es un recurso muy utilizado, pero sigue siendo útil. El protagonismo que coge no es realista, pero es necesario para encuadrar la acción y salir de una mera descripción histórica. No sé, a estas alturas, si Codrán seguirá la campaña hasta Alhucemas en otras novelas posteriores.

   El autor va a narrar la retirada de Annual y la tragedia de Monte Arruit centrando los hechos en la acción de los caballeros del Regimiento de Alcántara, los verdaderos héroes de un desastre a los que, incomprensiblemente, no se les dio la laureada colectiva hasta 2012. Es evidente, y de sobra conocido, que la acción de este regimiento, y poco más, salvo el honor guerrero nacional en unos momentos donde predominaron la incompetencia, el pavor y la cobardía. Hechos que, por otra parte han sido novelados en muchas ocasiones desde Los caballeros de Alcántara (1921) de Antonio de Lezama. Y parcialmente en casi todas las novelas del ciclo de Annual.

   Por tanto, Gómez no es original en la temática a tratar. Ni lo pretende porque su relato es muy fiel a la historia. Hay poco de ficción y mucho de realidad en las páginas. No nos va a descubrir ningún aspecto. Y escribe de una manera ortodoxa, sin vanguardismos de ninguna especie. Siguiendo la ruta de la huida, y empleo huida en vez de retirada porque es lo que subyace en la escritura de David Gómez: Annual, Izummar, Ben Tieb, Drius, Río Gan, Batel y Monte Arruit. Su narración corresponde a una novela bélica, género poco tratado en la novela española. Los elementos que suelen introducir los autores para enriquecer estos relatos (amores peligrosos, política de trasfondo, etc.) aquí no aparecen o lo hacen de una manera muy tenue. Es una novela con una acción principal, un argumento único y desarrollada cronológicamente.

            Estas características podrían dar lugar a la simpleza literaria, pero no es así. Lo extraordinario de los hechos sucedidos es suficiente como para no tener que imaginar. La personalidad de los que sufrieron la campaña, basta para crear un personaje. Para rematar, David Gómez no se va por los cerros de Úbeda escribiendo sin tasa y ha conseguido una novela con el número de páginas suficiente.

            En el discurrir de los hechos, el autor sostiene una tesis que está puesta de relieve en la historiografía actual. ¿Fue el general Navarro el principal culpable de la matanza que siguió a la retirada de Annual? Es lo que sostiene, frente a la decidida actuación de los hombres del Alcántara llevando a los supervivientes a un lugar seguro que era, entonces, Dar Drius. Tampoco se libra la excesiva prudencia de Berenguer al no atacar hasta no tener un número suficiente de hombres en Melilla como para vencer por mayoría, postura que recuerda a la de Marina en 1909. Ellos sabían cómo combatía el enemigo.

            En esta tesitura, tal vez se eche de menos u retrato psicológico más elaborado de Navarro y sus razones para actuar como lo hizo.

            En todo caso, una novela entretenida, de buen ritmo y sujeta a los hechos.

viernes, 12 de julio de 2024

MARRUECOS EN LA NOVELA LEGIONARIA (12): LEGIONARIOS. EL MAÑO de PEDRO CIRIA AMORES

 

CIRIA AMORES, Pedro: Legionarios. El maño (Mira ediciones. Zaragoza 2016. 359 páginas).

            Ciria se acerca al hecho de Annual desde La legión. Es una novela dividida en tres partes. La primera es una narración muy descriptiva y un tanto larga de la llegada de nuevos legionarios al campamento de Dar Riffien. Pioneros en el nuevo cuerpo, son los encargados de iniciar la vida militar del lugar. Es una sucesión de anécdotas de cuartel, con poca acción y poca novedad respecto a lo que ya se ha escrito.

            La segunda parte narra las peripecias de los legionarios instalados en la posición de Uad Lau y la incorporación a la columna que tiene que combatir en Xauen. Sigue la misma tónica de descripción de la vida legionaria, falta de acción y poco desarrollo de lo bélico. Al autor le interesa describir lo que fue la experiencia de los jóvenes alistados. Así que la primera escena de guerra tiene comienzo en la página 206. Tampoco en esto es original la narración. La larga marcha de dos banderas hacia Ceuta culmina esta parte. Pero el autor es frío al contralo, le falta la emoción propia de una novela bélica. Es fiel a la realidad, pero lo cuenta más como periodista que como novelista. La ficción pura la introduce a través de los personajes, la vida que llevaron hasta llegar al Tercio.

            La tercera parte nos sitúa en Melilla en los días posteriores al desastre. Con la misma tónica narrativa, el autor tiene guiños para Sender y el Viance de Imán, el cabo Terreros y otros personajes secundarios de los hechos que se unen a los mencionados desde el principio: Franco, Millán Astray, Arredondo, y los pioneros del cuerpo. Los expedicionarios acuden a los blocaos, a Monte Arruit, a Casabona, a Zoco el Hach, la ruta de los primeros días de la reconquista.

            En resumen, una propuesta de lo que pudo ser la vida legionaria pero con un exceso de cortesía entre camaradas y falta de la violencia habitual en esos días, la angustia de la situación y la presencia del enemigo.

miércoles, 27 de diciembre de 2023

NOVELAS DEL DESASTRE DE ANNUAL (34): LLOVERÁ TIERRA SECA SOBRE ANNUAL de SANTIAGO DÍAZ MORLÁN

 

DÍAZ MORLÁN, Santiago: Lloverá tierra seca sobre Annual (Pámies. Madrid 2023. 413 páginas).

       


     Después de haber leído casi todas las novelas publicadas sobre el Desastre de Annual, cuando aparece una nueva me planteo si es posible escribir algo distinto sobre el tema, cual va a ser la originalidad del punto de vista o del desarrollo de la acción. En literatura todo es posible y siempre puede idearse un nuevo enfoque sobre un mismo asunto. Pero aparece la pereza ante un volumen de más de cuatrocientas páginas con un argumento sabido. Antes de empezar a leer uno piensa si será una de esas novelas de héroes y honor español, quizás más propias de otros tiempos. O una de las de pobres soldados mal vestidos y comidos a los que llevan a tierra extraña a sufrir frente a un enemigo que lucha por la independencia de lo suyo frente a los atroces imperialistas europeos, que es la visión más contemporánea. Un recorrido desde el pueblo y la familia a las posiciones en las que el conscripto es enviado a guerrear y morir, una descripción de casa asalto, acción… Tal vez una huida dificultosa o el cautiverio inhumano. Con estos interrogantes, abordé la lectura de Lloverá tierra seca sobre Annual. No conocía al autor, se trata de un abogado bilbaíno que solo tenía una novela anterior. Eso es lo que indica la página web de la editorial.

            Acierta el novelista en el principio. Se plantea una novela de las que ahora gustan: buena documentación previa que hace posible una interesante reconstrucción histórica, historias paralelas entrelazadas, una intriga negra/thriller y una mujer importante en la narración. Y acierta también colocando las primeras escenas en la Posición Intermedia A, un escenario inédito en el ciclo de Annual, con la sorpresa que sufren los que van a ser protagonistas de la tragedia ante las primeras señales que no saben interpretar bien. Está creando una intriga atractiva. Después aparece el protagonista Manuel Altamira, un policía que tuvo que ingresar en el ejército y es enviado para investigar sobre una posible trama corrupta. El planteamiento ya recoge los dos argumentos principales de una novela de este tipo: el desastre militar y la corrupción en el ejército en África.

            La historia de cuatro personajes distintos que, por distintas causas, están en Annual. Oficiales y soldados. Hay pocos personajes civiles. Una trama en Melilla en torno a la corrupción de algunos militares, otras en el frente. Los hilos argumentales confluirán en un buen final, resuelto con soltura por el novelista.

            La parte en que Altamira investiga, de novela negra, va cediendo paso a la parte de narración de los hechos acaecidos en 1921. Según se lee, la narración del desastre se impone sobre lo demás. Y eso ya ha sido contado, ya se ha escrito muchas veces, ficción y no ficción. A favor de Díaz Morlán hay que decir que, no obstante la falta de originalidad, lo cuenta muy bien, está perfectamente documentado, es realista tanto en la acción como en los diálogos y tiene una gran amenidad. Esto lo diferencia de otras novelas. Es una buena aportación al ciclo de Annual en la novela española.

martes, 11 de agosto de 2020

NOVELA GRÁFICA HISPANOAFRICANA (4): MONTE ARRUIT de DAVID BRAÑA y ÓSCAR BERMEJO

BRAÑA, David (guión) y BERMEJO, Óscar (dibujo): Monte Arruit (Editorial Cascaborra. S. l. 2020. 64 páginas) 

 La Historia de España en viñetas de la Editorial Cascaborra publica un episodio trágico de la guerra de Marruecos de 1921, la caída y consecuente masacre de Monte Arruit. En la misma línea de otros comics de la serie que ya hemos comentado, en éste se centra exclusivamente en los días de asedio y rendición de la posición. Da por supuesto que el lector conoce los antecedentes de cómo se llegó hasta allí tras la rota de Annual, como el general Navarro tomó la decisión -ahora parece equivocada- de abandonar Dar Drius y refugiarse en Monte Arruit sin municiones, víveres o agua. Esperaban auxilios de Melilla, pero no quedaban fuerzas en el Protectorado para salvar a los españoles que, tras una rendición son 
masacrados cuando habían entregado las armas. Los autores cuentan los hechos desde el punto de vista de uno de los soldados que pudieron llegar a la posición, las penalidades que se sufrieron los días de resistencia y el espantoso final. Una historia contada con pocas líneas argumentales y con dibujos efectivos.

jueves, 4 de julio de 2019

NOVELA EXOTISTA Y MARRUECOS (10): YAMINA de CELEDONIO NEGRILLO.


NEGRILLO CORON, Celedonio: Yamina. Novela histórica de los soldados leoneses en Marruecos (Imprenta de la Diputación Provincial. León 1933. 368 páginas; Editorial Órbigo. La Coruña 2018. 368 páginas –reimpresión-).

    Celedonio Negrillo nació en Hervas, Cáceres. Fue militar. Murió en León, en la Guerra Civil, como capitán de Infantería. En esa ciudad ejerció un tiempo como periodista . No conozco más obras de él.

   En un estilo recargado, propio del escritor bisoño de la época, comienza la novela en un idílico pueblo de Riaño, llamado Fuenteclara, en el que bien en armonía, honradez y buena convivencia los habitantes. Es un canto a la vida rústica que recuerda la ideología carlista que subyace en las novelas de Pereda, también defensoras de la vida apartada, agrícola y pecuaria. A los mozos los han llamado para cumplir sus obligaciones militares y Negrillo aprovecha para alabar las virtudes castrenses. Los jóvenes leoneses, nobles y sanos como los quiere pintar el autor, llegan a Melilla poco después del desastre de Annual. La novela está imbuida de un espíritu patriótico que comprende algunas críticas pero sin excederse. Lo vemos en las páginas 46 y 47:



Y continúa con el canto a las virtudes castrenses resumidas en el espíritu de sacrificio y camaradería: Una de las virtudes más cultivadas por los oficiales del expedicionario de Burgos, era la del compañerismo. Hombres que vivían bajo la misma tela de la tienda de campaña, que habían prestado el mismo juramento y unían sus esfuerzos a la hora del sacrificio bajo los pliegues de la misma bandera, no admitían entre sí rencores y rencillas, dando al traste con cualquier aspereza que pudiera ser causa de tibieza en el mutuo aprecio (p. 49). Porque Negrillo quería diferenciar las conductas y actitudes que se observaron antes del desastre de Annual de los valores renovados de la campaña de reconquista, de los que el autor participaba con entusiasmo. La primera parte, llegados a Melilla, es una descripción de los avances en la toma del territorio hasta que los leoneses llegan a Uestía, a orillas del Kert, y quedan destacados en una posición.
   A partir de aquí (página 80), la novela abandona el sentido documental de reportaje de campaña para adentrarse en terrenos más comunes. El autor es militar, cree en su profesión y quiere presentar a los militares españoles como nobles conquistadores y respetuosos con el honor de las mujeres y la propiedad de los marroquíes. Esto, lógicamente, no fue así porque la campaña de reconquista fue muy cruel y se cobraron venganzas terribles. Y, por otro lado, aparece el exotismo en su vertiente más corriente: el amor interracial. Al salir las moras de la posición, llevaban la impresión de que bajo los dominios del Sol, no existían seres tan galantes, simpáticos y humanitarios como los españoles (página 92). Yamina, joven kabileña sin instrucción, resulta que habla español perfectamente y le reza a la Virgen María como reminiscencia de su paso por una familia cristiana. Dejando un misterio en torno al origen de la protagonista. Aixa, otra joven enamorada de español, sufre hasta la muerte. Yamina desaparece y los protagonistas, el capitán, Juan el que dejó la novia en el pueblo, Paco…. Siguen en la guerra, en la reconquista del territorio perdido, en la lucha a muerte. Lo que hace que la novela no sea la simple historia increíble de amor de militar español y mujer musulmana. Aparecen referencias a los campamentos que se iban convirtiendo en poblados, a la recién aparecida Legión. Se nota que el autor estuvo en esos escenarios por los detalles de sus descripciones.
   El cruce de amores entre mora y cristiano, la ayuda que ellas prestan a los sufridores militares, el sentimiento de misión civilizadora y benemérita que subyace en toda la historia, deriva el relato al más puro exotismo al uso en la época. A una ideología colonialista que tenía mucho de ingenua, de función sin inconvenientes ni abusos en el que siempre triunfaría el abnegado civilizador rescatando a la población atrasada de sus incompetentes y corruptos cabecillas. El autor se ve obligado a hacer referencias históricas, geográficas y nociones de religiones comparadas porque el lector al que se dirigía podía no comprender bien las situaciones sobre las que escribía. El ritmo decae pero la intención pedagógica se impone. Pero, para mantener la atención, se introducen nuevos personajes que tiene que ver con Yamina y su misterio, historias cruzadas, una intriga que sirva para seguir leyendo. Lo malo es que los argumentos quedan desligados y que a la novela le falta una estructura clara. Pero es más entretenido y está más fundamentada que otras novelas similares de la época porque completa el amor con la aventura, huye de la sensiblería ñoña y mantiene la intriga con incertidumbres sobre lo que pasará.


viernes, 31 de mayo de 2019

NOVELAS DEL DESASTRE DE ANNUAL (23): BARAKA de JAVIER HERNÁNDEZ VELÁZQUEZ.


HERNÁNDEZ VELÁZQUEZ, Javier: Baraka. MAR editores. Madrid 2019. 259 Páginas.
   A veces pienso que la narrativa sobre Annual quedó casi agotada tras Imán (1930) de Ramón J. Sender, una novela que abordó de manera magistral los distintos aspectos del drama militar desde lo puramente bélico al drama individual del soldado. Algunas aportaciones periodísticas – como el libro Annual (1922) de Eduardo Ortega y Gasset- incluyeron aspectos tomados de la realidad como la huida de un soldado superviviente. Eso no significa que no se pueda volver a escribir sobre el tema. Hay otras novelas posteriores de calidad notable. Pero es necesario, sobre todo con la proliferación de esta temática en la narrativa más reciente, añadir algún elemento que dote de originalidad o sorpresa al relato, que lo enfoque desde un ángulo distinto o que llegue a conclusiones novedosas. No es habitual. Entre otras razones porque algunos novelistas no creen que el argumento y el escenario estén gastados. Ni conocen lo que se ha escrito con ese tema. Dicho esto sin despreciar ninguna aportación, ninguna novela y a ningún novelista.

   Hernández Velázquez denota que se ha documentado en los libros clásicos sobre el desastre. Pero gasta muchas páginas en narrar lo conocido, la historia. Su personaje no es nuevo, aunque trata de enriquecerlo con la compañía de un moro, real o fantasma, que lo conduce con previsión de los hechos. Su protagonista es un soldado de reemplazo que no puede eludir su suerte en quintas. Es canario, como el autor. Sueña solo con volver a Canarias. Más de cien páginas para contar la huida de Annual a Melilla, el paso por las posiciones que se iban perdiendo, la visión general del derrumbamiento de la comandancia de Melilla. No es muy original y eso le hace perder el favor del lector que ya conoce la historia.

    La desaparición del protagonista hace entrar en juego al hermano, que también acude a la guerra. Hay una intriga basada en esa desaparición. Identidades prestadas, búsqueda, nuevas compañías…  Y pone en relación el escenario marroquí con el canario de origen y otros personajes relacionados con los soldados. Pero es una novela en la que predomina, al menos en la primera parte, la narración de los hechos históricos sobre la ficción tenue que ha imaginado el escritor. La segunda parte es la vuelta a Canarias y el reencuentro con la vida anterior. Un relato sencillo.


viernes, 29 de diciembre de 2017

NOVELAS DEL DESASTRE DE ANNUAL (17): 1921, DIARIO DE UNA ENFERMERA de ELIGIO R. MONTERO y ATARDECE EN MONTE ARRUIT de CARMEN FERNÁNDEZ-CUARTERO.

MONTERO, Eligio R.: 1921, diario de una enfermera (Planeta. Barcelona 2017. 443 páginas).
FERNÁNDEZ-CUARTERO REBOLLAR, Carmen: Atardece en Monte Arruit (Autor. Paterna 2017. 601 páginas).

   La cadena de televisión Antena 3 ha emitido con éxito una serie,  titulada Tiempos de guerra, basada en la actuación de enfermeras de la Cruz Roja en la guerra de Marruecos. A la que ha dedicado una interesante y completa página web: http://www.antena3.com/series/tiempos-de-guerra/. Como ocurre con algunas películas de éxito, una editorial (en este caso Planeta) ha encargado una novela que, de forma paralela, narre situaciones similares con personajes distintos, aunque la fala que circunda el libro llame al equívoco. El autor de la novela (la segunda que escribe), aunque dedicado profesionalmente a la elaboración de guiones, no fue guionista de la serie. Por tanto, no vemos al escritor condicionado por la serie.

   Montero elige la forma de diario para narrar. Tienes sus riesgos escribir en primera persona femenina para un hombre; sobre todo, cuando hay que tratar enamoramientos y desengaños, actitud ante la violencia y la guerra, y el comportamiento en el hospital y el quirófano. Pero es un escritor valiente y se atreve.

   La novela es más un novela de enfermeras que de la guerra de Marruecos. Es la ficción de las mujeres de la alta sociedad madrileña que se proponen ser damas de la Cruz Roja y acudir, cuando era necesario, a la guerra. Una actividad patrocinada y dirigida de manera inmediata por Carmen Angolotti, duquesa de la Victoria, que hizo una labor admirable. Montero se ha documentado bien sobre el hospital de la Cruz Roja de Madrid situado en la avenida de reina Victoria (aún en uso), su historia, sus instalaciones y su funcionamiento. También ha estudiado la manera en que las mujeres accedían a los estudios de enfermería, cómo realizaban las prácticas y cómo trabajaban en los hospitales. Ha profundizado en las consecuencias médicas de la guerra del Rif, en las heridas, tratamientos, curas, dificultades y carencias. De manera que la ambientación es buena y convincente. Aunque se trataba de mujeres conservadoras que, dada la época, buscaban un buen marido, el autor enriquece al personaje principal dotándola de cierta rebeldía e independencia; la lleva a los escenarios peligrosos de primera línea y a la búsqueda –un poco inverosímil- de personas entre los blocaos y bajo los tiros.

   Los episodios de la campaña de 1921 en el Rif que se cuentan sirven de ambiente histórico. No aportan mucho al relato salvo el marco general en el que se mueven los personajes de ficción que se relacionan con algunos históricos. La novela se convierte a veces en una novela rosa de las que gustaban a las mujeres hace medio siglo. Pero que deben conservar su público actualmente y así se explica que se reediten ahora algunos libros de Carmen de Icaza, por ejemplo.


   Atardece en Monte Arruit de Carmen Fernández Cuartero es un relato familiar, una de esas novelas dedicadas a un meritorio pariente muerto (en este caso un brillante médico militar). Quizás el lector no sienta en la misma intensidad que la autora la emoción de los recuerdos familiares y las anécdotas domésticas, de la infancia y adolescencia en Palencia y los estudios en Madrid. En este caso, el familiar al que dedica el libro no es un médico cualquiera sino Teófilo Rebollar, uno de los dos héroes que murieron en Monte Arruit después de haber atendido a todos los heridos sin casi medios. El otro médico, justo es señalarlo, fue José Espina Rull. Dos jóvenes capitanes que empezaban a vivir.

   La novela se centra más en los recuerdos familiares, la biografía del protagonista desde el parentesco, que en asuntos propiamente militares y políticos. Evidentemente, el relato de los años pasados en Marruecos hace referencia a los hechos vividos (en especial a los angustiosos días de Monte Arruit antes de la rendición) aunque no es el tema principal de la narración.

viernes, 9 de octubre de 2015

NOVELAS DEL DESASTRE DE ANNUAL (7): EL DESASTRE DE ANNUAL de RICARDO FERNÁNDEZ DE LA REGUERA y SUSANA MARCH.

FERNÁNDEZ DE LA REGUERA, Ricardo  y  MARCH, Susana: El desastre de Annual (Planeta. Barcelona 1968. 502 páginas; Planeta. Barcelona 1975. Dos tomos de 252 y 503 páginas; Planeta Serie Antología literaria. Barcelona 1985. 440 páginas; Planeta. Barcelona 1999. 449 páginas).

   La profusión de ediciones de esta novela en la editorial Planeta indica que fue uno de los grandes éxitos de la novela española y que continúa vendiéndose y leyéndose. El matrimonio de autores se había propuesto continuar los Episodios de Galdós, que algunos consideran un género, como hicieron otros anteriormente (por ejemplo Francisco Camba), aunque con técnica y visión diferentes.  Toman la empresa donde la dejó Pérez Galdós y en 1963 publican la primera novela de la serie: Héroes de Cuba. La muerte de March impidió que la serie continuara y quedó interrumpida en el primer tomo de La República (1988). En total diez episodios en once novelas. Cuando comenzaron ya eran autores conocidos, leídos y traducidos. Ricardo Fernández de la Reguera nació en Cantabria en 1912 y murió en 2000 era un autor famoso por novelas como Cuando voy a morir (1953), Perdimos el paraíso (1955) o Cuerpo a tierra (1957). Ganador de varios premios fue, además, profesor universitario en Barcelona. Susana March nació en Barcelona en 1918 y murió en esa misma ciudad en 1991. Fue autora de varios libros de poesía desde Rutas (1938) hasta Poemas de la Plaza Real (1987), y de cuatro novelas en solitario.

   En 1968 apareció El Desastre de Annual. Los autores vuelven a poner en actualidad la guerra de Marruecos que permanecía olvidada en la novela, se inicia así la segunda fase del Ciclo de Annual. Es una novela escrita con estilo directo, sin artificios y sin poesía. Cuenta los hechos cronológicamente pero desde varios puntos de vista que se van superponiendo. La inician con un extenso prólogo en el que ponen al lector al corriente de los hechos y añaden una pequeña bibliografía final. Los autores tuvieron, como decimos, el acierto de volver a poner de actualidad el desastre de Annual. Si en los años veinte la literatura sobre Marruecos se dividía entre críticos y patriotas, en 1968 (cuando la censura franquista se abría un poco y los lectores buscaban ya otros puntos de vista) era posible publicar una novela que, aunque a grandes rasgos sigue la doctrina ortodoxa de lo que pasó, ya se permitía algunas críticas. Por ejemplo, el trato al soldado, la deficiencia en la instrucción, material y comida, algunos errores de bulto de los militares a la hora de diseñas y efectuar la campaña, etc.

   La novela comienza con la toma y pérdida de Abarrán, la tragedia de Igueriben y los episodios de Sidi Dris y Afrau. Es decir, con la sucesión de hechos inmediatamente anteriores al abandono de la posición principal. Son descritos con detalle, muy fieles a lo que pasó, imaginando diálogos de mandos y soldados. Tal vez lo peor de la novela es el lenguaje falso de la tropa, coloquial pero sin excesos que hubieran sido normales en el frente (tales como insultos, blasfemias y otras palabras gruesas). El hecho crucial de no haber tomado permanentemente la llamada Loma de los Árboles, que precipitó la caída de Igueriben, se narra de forma creíble. Está claro que la caída de Igueriben precipitó todo lo que vino después y, por eso, los autores se detienen a describir minuciosamente lo acontecido. Empieza a dibujarse la tragedia que se traducirá en las desgracias individuales de miles de soldados, cuya cruda descripción es una de las características de esta novela y uno de los motivos de su éxito. El hambre, la sed, el calos, las enfermedades, la falta de auxilios, el abandono, la desesperación… La retirada continúa hasta dar Drius, Batel y Monte Arruit, con cuya caída termina el relato.  Los autores han podido documentarse bien en la bibliografía de la época, basta con leer el resumen del expediente Picasso publicado por el editor Javier Morata en 193. La huída ciega de los pobres soldados está bien relatada en el libro Annual (1922) de Eduardo Ortega y Gasset, que confesaba haber reproducido las experiencias que le contaron.


Susana March                                            R. Fernández de la Reguera
   Lo distinto de esta novela, frente a otras del mismo ciclo, es que la narración se centra en la vida del soldado en el frente. A través de ellas, porque son varios narradores de tropa, se describen los hechos militares y los sucesos del desastre. Los autores dejan escapar las intencionalidades políticas de la intervención en Marruecos, la posible intervención real, las diferencias entre Silvestre y Berenguer, las responsabilidades de ambos o el error del general Navarro al dejar Dar Drius y resistir en Monte Arruit. Los autores son conscientes de que la dureza de la condición de soldado daba suficiente para mostrar la tragedia y en eso tenían razón porque la crudeza de los episodios descritos han llegado muy bien a los lectores de las sucesivas ediciones. No sabemos si porque no era su intención al escribir la novela, porque no querían ser demasiado críticos con el Ejército o porque la censura les hubiera impedido otra visión. A los autores les interesa solo el punto de vista del soldado en la trinchera, en la posición, en la huida, en el cautiverio…. Son ellos los protagonistas que se relacionan con los mandos y que combaten al moro. No obstante, salvan de la general incompetencia militar a algunos mandos como los tenientes coroneles Primo de Rivera, de la Caballería de Alcántara, o Pérez Ortiz de la Infantería de San Fernando -cuyo libro De Annual a Monte Arruit (1923) es también fuente de la novela-. El soldado de reemplazo, con sus miedos y esperanzas, nos conduce por los caminos rifeños llenando al lector de la terrible angustia del momento. El hombre joven que quiere evitar la muerte que le acecha de manera injusta.


   Pero Fernández de la Reguera y March caen en algunos errores históricos. El episodio del pozo nº 2 no fu un acto de heroísmo sino de cobardía. La conducta del general Navarro tratando de ganar Monte Arruit para que fueran salvados desde Melilla quizás fuera un episodio de incompetencia. Pero los autores creen en el fatalismo, en lo irremediable de la situación: 29 de julio de 1921. El general de brigada don Felipe Navarro y Ceballos-Escalera, Barón de Casa Davalillo, ha entrado en Monte Arruit con 900 hombres. Es un 29 de julio. En Monte Arruit hay ahora 3.000 sobrevivientes de la catástrofe. Y la muerte no se ha detenido. Está allí, delante de ellos, pavorosa e insaciable (página 433). Y con eso se llega a un final amargo que, en definitiva, fue el final amargo de los sucesos de julio de 1921 en el Rif.

   La novela es un buen ejemplo de novela bélica. Los autores volvieron a dar alguna noticias sobre Marruecos en la siguiente novela de la serie: La Dictadura.

martes, 13 de mayo de 2014

LAS NOVELAS DEL DESASTRE DE ANNUAL (2): LA COLINA AMARILLA de ANTONIO ZAMORA y ANNUAL, UN CEMENTERIO SIN TUMBAS de LUIS MIGUEL GUERRA

ZAMORA, Antonio: La colina amarilla (Editorial Hipalage. Osuna 2010. 259 páginas + 1 hoja).
GUERRA, Luis Miguel: Annual. Un cementerio sin tumbas (Edhasa. Barcelona 2014. 446 páginas).         


   El ciclo de Annual es inagotable, la narrativa hispana rebusca entre lo sucedido de tal modo que no habrá campamento, posición o blocao que no tenga su novela. Ya he dicho que el argumento está casi agotado y que hay que ser muy innovador o muy imaginativo para poder ofrecer algo distinto sobre los episodios que vivió el ejército español en Marruecos alrededor de 1921. Esto no significa que la novelas que incidan sobre estos hechos sean malas o aburridas, sólo significa que tiene más difícil el conseguir la originalidad. Podemos asistir, en su caso, a una literatura para especialistas en las guerras africanas.
   Antonio Zamora presenta una historia de perdedor en campaña. Es frecuente describir al soldado español en Marruecos como un desgraciado que es condenado a los puestos más peligrosos de la primera línea del frente, donde comprende la magnitud del sacrificio y la muerte, la falta de medios y la desigualdad en el reparto de las cargas sociales. Es una novela militar de blocao, de guerra y de muerte. Es una lectura entretenida pero no añade nada original a la larga serie de relatos sobre el asunto.

   Como Zamora, Guerra también contrapone los hechos de guerra con apuntes sobre la existencia de los soldados antes de ser soldados. Es la manera de incidir en el origen humilde, a veces miserable, de la carne de cañón. No le faltan conocimientos históricos a este profesor de Instituto, ni maneras para narrar manteniendo el interés en la intriga. Es un autor de novela histórica al gusto actual: Reconstrucción fidedigna junto con una sucesión de peripecias ficticias que hacen que la intriga no decaiga. Presenta como nota diferenciadora una visión de la ciudad de Melilla en plena expansión a través de las conversaciones de uno de los protagonistas arquitecto con el también arquitecto Enrique Nieto y un duro dibujo de la corrupción militar de la época en las conversaciones que mantiene con su hermano capitán y que dan lugar a una trama paralela. Usa la conjunción de dos novelas en una: Annual Un cementerio sin tumbas es una espléndida narración de los hechos que sucedieron en el verano de 1921, ágil y ajustada, con personajes bien trazados y diálogos creíbles. Pero por eso mismo es una novela-reportaje más adecuada para lectores que no conocen los sucesos que para aquéllos familiarizados con la rota de Annual. En este supuesto, esta novela es una muy buena manera de acercarse a los sucesos de Marruecos. Sin embargo, la segunda novela siamesa es un thriller que comienza con una acción muy rápida, muy dialogada, y que mantiene una tensión interesante pero con un final simple porque el autor, en su modo de unir los dos argumentos tras llegar a Monte Arruit, hace prevalecer lo histórico sobre lo ficticio y eso le sujeta como un corsé en su libertad narrativa.


   Las novelas sobre la guerra de Marruecos, desde las primeras cronológicamente, se dividen en las que ponen el acento en el patriotismo, es decir el sacrificio desinteresado de unos hombres por el bien común nacional,  y las que prefieren resaltar los aspectos negativos de corrupción, negocios sucios, desigualdad en el trato e injusticia que sufrían los pobres conscriptos españoles en la campaña. Guerra tiende a la segunda categoría.