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lunes, 31 de enero de 2022

LAS NOVELAS DE MELILLA (9): EL TÚNEL DE EZEQUÍAS de EMILIO GONZÁLEZ FERRÍN.

 

GONZÁLEZ FERRÍN, Emilio: El túnel de Ezequías (Almuzara. Córdoba 2021. 237 páginas).

 

   El túnel de Ezequías es una novela compleja, bien trabada y bien escrita; muy original con respecto a la producción actual de novelas sobre el Marruecos español. Es también una novela innovadora por su técnica narrativa, con continuos cambios del pasado al presente y con la dificultad de ser una novela llena de referentes culturales e intelectuales, en este aspecto el autor se muestra más como profesor que como simple novelista. El mismo título hace referencia a un lugar en Jerusalén que pone en unión esta novela con otras del personaje principal Sebastián Gardet.

   El túnel que busca agua, bañarse en la piscina del tiempo: El presente no es otra cosa que eso, el privilegio de bañarte en las piscinas del tiempo, merecido si logras conectar desde tu lado de la montaña con los que excavaron desde el otro lado (página 233).



   La parte histórica, colonial, nos lleva desde 1893 a 1914. De Argelia a Segangan; de Melilla a Uchda. La novela recorre e Rif Oriental en esos años convulsos de guerras y expansión, de negocio minero, del mejor momento de una Melilla creciente en la que habitan personajes singulares como Abd el Krim, Clemente Cerceira o Cándido Lobera. La fascinación por la acción francesa en su zona y la figura del general Lyautey.

   Confesiones, grumos de vida que algunos deciden no tragarse, repartiendo a esos inocentes cuatro vientos los estragos de las acciones propias. Coágulos del pasado que algunos expulsan, estómagos infantiles, incapaces de guardar la bolsa de recuerdos confinados que es la vida (página 107).

   Distintos ritmos narrativos en la misma novela. Las largas reflexiones del narrador actual frente a una manera más rápida de contar el pasado.

   Si nos fijamos en el aspecto colonial de la novela, objeto de este blog, la novela se queda corta. Una vez bien trazados los personajes y una historia llena de acontecimientos extraños que fue la vida de los mismos, al lector le gustaría tener más páginas sobre estos sucesos que van desde finales del siglo XIX hasta la independencia. Sin embargo, la narración se interrumpe con largas exposiciones introspectivas en primera persona de un personaje que solo al final descubrirá quién es y qué relación tiene con los Gardet. Al lector que busca historias africanistas le parecerán muy largos los monólogos de un enamorado despistado, nostálgico y con curiosidad por lo árabe. Pero el lector africanista está equivocado porque la verdadera novela es la de ese personaje desconocido y las referencias a Marruecos colonial son solo una manera de situarlo en el tiempo.



   Es, ante todo, una novela de Melilla porque es el escenario en el que pasado y presente encuentran su unión en esta narración. Y es una visión distinta de lo que hasta ahora se ha hecho en novela sobre la ciudad.

martes, 13 de mayo de 2014

LAS NOVELAS DEL DESASTRE DE ANNUAL (2): LA COLINA AMARILLA de ANTONIO ZAMORA y ANNUAL, UN CEMENTERIO SIN TUMBAS de LUIS MIGUEL GUERRA

ZAMORA, Antonio: La colina amarilla (Editorial Hipalage. Osuna 2010. 259 páginas + 1 hoja).
GUERRA, Luis Miguel: Annual. Un cementerio sin tumbas (Edhasa. Barcelona 2014. 446 páginas).         


   El ciclo de Annual es inagotable, la narrativa hispana rebusca entre lo sucedido de tal modo que no habrá campamento, posición o blocao que no tenga su novela. Ya he dicho que el argumento está casi agotado y que hay que ser muy innovador o muy imaginativo para poder ofrecer algo distinto sobre los episodios que vivió el ejército español en Marruecos alrededor de 1921. Esto no significa que la novelas que incidan sobre estos hechos sean malas o aburridas, sólo significa que tiene más difícil el conseguir la originalidad. Podemos asistir, en su caso, a una literatura para especialistas en las guerras africanas.
   Antonio Zamora presenta una historia de perdedor en campaña. Es frecuente describir al soldado español en Marruecos como un desgraciado que es condenado a los puestos más peligrosos de la primera línea del frente, donde comprende la magnitud del sacrificio y la muerte, la falta de medios y la desigualdad en el reparto de las cargas sociales. Es una novela militar de blocao, de guerra y de muerte. Es una lectura entretenida pero no añade nada original a la larga serie de relatos sobre el asunto.

   Como Zamora, Guerra también contrapone los hechos de guerra con apuntes sobre la existencia de los soldados antes de ser soldados. Es la manera de incidir en el origen humilde, a veces miserable, de la carne de cañón. No le faltan conocimientos históricos a este profesor de Instituto, ni maneras para narrar manteniendo el interés en la intriga. Es un autor de novela histórica al gusto actual: Reconstrucción fidedigna junto con una sucesión de peripecias ficticias que hacen que la intriga no decaiga. Presenta como nota diferenciadora una visión de la ciudad de Melilla en plena expansión a través de las conversaciones de uno de los protagonistas arquitecto con el también arquitecto Enrique Nieto y un duro dibujo de la corrupción militar de la época en las conversaciones que mantiene con su hermano capitán y que dan lugar a una trama paralela. Usa la conjunción de dos novelas en una: Annual Un cementerio sin tumbas es una espléndida narración de los hechos que sucedieron en el verano de 1921, ágil y ajustada, con personajes bien trazados y diálogos creíbles. Pero por eso mismo es una novela-reportaje más adecuada para lectores que no conocen los sucesos que para aquéllos familiarizados con la rota de Annual. En este supuesto, esta novela es una muy buena manera de acercarse a los sucesos de Marruecos. Sin embargo, la segunda novela siamesa es un thriller que comienza con una acción muy rápida, muy dialogada, y que mantiene una tensión interesante pero con un final simple porque el autor, en su modo de unir los dos argumentos tras llegar a Monte Arruit, hace prevalecer lo histórico sobre lo ficticio y eso le sujeta como un corsé en su libertad narrativa.


   Las novelas sobre la guerra de Marruecos, desde las primeras cronológicamente, se dividen en las que ponen el acento en el patriotismo, es decir el sacrificio desinteresado de unos hombres por el bien común nacional,  y las que prefieren resaltar los aspectos negativos de corrupción, negocios sucios, desigualdad en el trato e injusticia que sufrían los pobres conscriptos españoles en la campaña. Guerra tiende a la segunda categoría.