Mostrando entradas con la etiqueta Sidi Ifni. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sidi Ifni. Mostrar todas las entradas

jueves, 23 de diciembre de 2021

NOVELAS DE SIDI-IFNI (6): EL SULTÁN AZUL de REMÉE DE HERNÁNDEZ.

 

HERNÁNDEZ, Remée de: El sultán azul o la Nueva política islamita (S.e. Imp. Murillo. Madrid 1935. 242 pàginas)

 

   Remée de Hernández había vivido en la Argelia francesa y su conocimiento del idioma galo le sirvió para traducir algunos libros. Se casó con el militar Antonio Hernández, de quien tomó el apellido ya que su verdadero nombre era Remée Meléndez Gallardo. Fueron padres de la conocida escritora, actriz y profesora Josita Hernán. El matrimonio había publicado en 1926 una novela rara titulada Lain Lah. Digo rara porque es un tipo de literatura que no se daba en España, muy influenciada por autores franceses de tipo colonial como Pierre Loti, recordado por Juan Pujol en un elogioso prólogo, y quizás más aún por Ferdinad Duchêne cuya novela Thamila había tenido gran éxito en Francia y se había traducido al español. Esa tradición de novelistas nacidos y criados en las colonias se puede ver en la obra de Remée de Hernández porque, a fin de cuentas, era una de ellos que, tras el matrimonio, escribió en español. Su conocimiento de la sociedad árabe argelina la lleva a huir del orientalismo fácil de los turistas y los viajeros ocasionales. Lain Lah es también un libro raro por lo cuidado de la tipografía y las excelentes ilustraciones de Federico Ribas, autor también de la portada. Se trata de una novela de aproximación poética a la mujer musulmana, una visión de la feminidad árabe. Autora de un libro de poesías El pozo de los amores eternos. Poema oriental (1935).



   El sultán azul también es otro otro libro raro de contenido, original en su planteamiento. La autora, que ejerció muchos años de periodista, elabora un relato a medio camino entra la novela y el reportaje. Se coloca de protagonista. Inicia viajes por el sur cerrado y fantasioso, y mezcla su aventura con referencias a la política del momento; cosas que Luis Antonio de Vega pudo aprender de Hernández. Nueve años después de Lain Lah, Hernández vuelve a los mismos lugares: los misterios del harem, la opacidad de la ciudad árabe, las costumbres inamovibles. Vuelve a la manera de narra un tanto orientalista, poética, que trata de no dar muchas pistas de lo que sucede y va a suceder. Pero esta segunda novela es más rica de argumento y de acciones.



   Quiere mostrar una intriga influenciada por la aparición de los movimientos nacionalistas árabes y los inicios de la lucha contra el colonialista. En cierta manera es una advertencia. Escribe en el prólogo: España, no ya por ambiciones imperialistas sino por instinto de conservación, debía vivir pendiente de lo que ocurre más allá del Estrecho (página 7) y El movimiento nacionalista se extiende como la pólvora y si bien su triunfo no puede ser inmediato, el día en que el bloque logre desplomarse arrollará cuanto halle a su paso. Veremos si entonces está España preparada para hacer frente a los acontecimientos (página 8). Trata de divulgar la vida en el sur del Mediterráneo: El dolor que me produce la indiferencia con que aquí se considera cuanto se refiere al Islam se refleja en las páginas que siguen (página 8). Aunque también es su propósito el costumbrismo orientalista, el exotismo próximo: …he tratado de reflejar fielmente la exquisitez de aquella vida muelle y señorial (página 6). Siempre se trata de crear, en este tipo de novelas, un ambiente misterioso y muy adjetivado que sirva para crear el contraste con Europa tan próxima pero tan distinta. El ambiente es parte de la intriga pero se debe controlar el exceso de escenario que implique falta de acción.



   La protagonista sale de Argel de manera secreta, debe protegerse o proteger a otra persona comprometida en movimientos independentistas. Debe ir a Ifni donde el coronel Capaz está recién llegado para tomar posesión del territorio para España. En el capítulo XI, página 72, la novela llega a Ifni y se hace presente el coronel Capaz. La protagonista está bien elegida por la autora: es mujer en un mundo de hombres, mitad árabe mitad europea, vive entre Europa y el Magreb, trata de comprenderlo todo pero sabe que no es posible porque habrá de tomar partido al final, aunque el recorrido sea largo. Las indagaciones novelescas son, en realidad, cuestiones que se planteaba la escritora que tenía algo de lo descrito y derramaba sus inquietudes, su falta de certidumbres respecto a la vida colonial, a su futuro. Ante esa perspectiva de cambio, Ifni no era nada sino unas tiendas de campañas plantadas en el suelo. Quizás el inicio de algo que se estaba acabando.

  El siguiente escenario es Madrid donde se desarrollan unas conversaciones sobre política africana del momento. Éste es el verdadero argumento de la novela, la intención de la autora de señalar las diferencias entre franceses en Argelia y Marruecos y españoles en el Sáhara. Se vale de un personaje misterioso que resulta ser hijo de Ma el Ainin y establece su visión de la rebeldía de las tribus del sur, del momento de fuerza de Francia y de la posición tibia de España: La despreocupación con que asiste España a la evolución del pueblo musulmán, me asusta, me atemoriza (p. 135), frase que encierra la tesis de la autora y la motivación del relato.

   Pero la visión de la autora va mucho más allá. Intenta enlazar lo que pasaba en el Sahara con la política británica en Palestina, el wahabismo en Arabia y el nacimiento de nuevas naciones. Y desemboca en un final fantasioso dentro de un pronóstico político de lo que pudo llegar a pasar.

   Se trata de una novela original, distinta de lo que se ha publicado en España con esta temática y vigente en cuanto aporta un punto de vista sugerente.

 

 

lunes, 28 de octubre de 2019

NOVELA GRÁFICA HISPANOAFRICANA (2): LAS GUERRAS SILENCIOSAS de JAIME MARTÍN


MARTÍN, Jaime: Las guerras silenciosas (Norma editorial. Barcelona 2014. 154 páginas + 3 hojas)
   Javier Martín publicó en 2014 la traducción de un comic suyo –es autor del guion y los dibujos-, publicado el año anterior (Dupuis) en francés. Es una obra de línea clara en el dibujo, trufada de fotografías que añaden un elemento enriquecedor y con un trasfondo autobiográfico. El autor tiene una página web en la que se pueden obtener más detalles de la obra: http://www.jaimemartin.info/les-guerres-silencieuses/

   El relato comienza con el propio autor carente de inspiración, de una nueva idea en la que trabajar. Una comida familiar con su padre le lleva a descubrir la vida de éste y un diario que escribió en la época en que le tocó hacer el servicio militar en Ifni, poco después de la guerra pero todavía bajo la amenaza de las bandas independentistas, suceso que el hijo desconocía como casi todos los jóvenes de su generación. Pero la intensidad de la experiencia, el sufrimiento, lo inexplicable de la situación es lo que lleva al hijo a crear una historia dibujada. Tiene el fondo histórico de la guerra mezclado con la parte intimista de las vivencias del personaje.

   Es, por tanto, una historia personal que comienzo con las penurias de la infancia y pasa por la dura experiencia militar. Un camino en el que trata de imponer la dignidad frente al abuso.
   Una historia de mili, pero en el peor momento y en el destino más duro. Pero, también una pequeña historia de detalles de la vida de Sidi Ifni encarnados en los soldados de reemplazo que, no lo olvidemos fue una de las aportaciones humanas más importantes de la historia de la ciudad mientras fue española.

   El profesor José Martínez Rubio ha dedicado a este comic un artículo que se puede consultar en: file:///C:/Users/supervisor/Downloads/1752-4820-1-SM.pdf

viernes, 20 de septiembre de 2019

NOVELAS DE LA GUERRA DE IFNI-SAHARA (10): SIROCO de MARIANO VELASCO LIZCANO



VELASCO LIZCANO, Mariano: Siroco (Autoedición. S.l. s.a. 362 páginas).
   Quizás el autor debió buscar otro título porque ya existe una novela llamada Siroco y dedicada a la guerra en el Sahara español firmada por Fernández-Aceytuno. Dejando al margen este detalle, Velasco ha escrito una novela sencilla pero llena de sentimiento y de emoción. Es la quinta entrega de una novela río de saga familiar. Sentimientos escritos porque son hechos que conoce de primera mano, como reconoce en una entrevista: http://www.sidi-ifni.com/index.php?option=com_content&task=view&id=1149&Itemid=1
Ya comentamos otra novela de esta serie: Morir en Marruecoshttp://novela-colonial-hispanoafricana.blogspot.com/2018/05/novelas-del-desastre-de-annual-21.html

   Comienza en tierras manchegas –el autor es de Alcázar de San Juan en Ciudad Real- en la posguerra. Los duros años de las privaciones, el contrabando, el maquis y la lucha por la superación de las consecuencias del conflicto. La oposición clandestina al franquismo de un joven estudiante que, atrapado por la policía, tiene que cumplir su servicio militar obligatorio en la guerra de Ifni.
   Y de ahí viene la relación de la novela con el África española. En la página 247 Venancio, el joven protagonista de este relato, llega a Sidi Ifni. El duro servicio militar, al principio casi como un arresto por sus antecedentes, después como uno más de los tiradores de Ifni acuartelados en una estancia que tenía poco sentido pero soportando, como decía uno de los personajes: El juego de la vida consiste en soportar con paciencia las cosas que no tienen remedio (página 260). El autor pasa deprisa sobre la vida cuartelera y los lugares de la ciudad. Son breves notas. Hubiera sido más interesante pararse en esos detalles que no tienen mucha literatura y que tendrían la curiosidad de mostrar un modo de vida perdido. Es verdad que cada vez hay más libros de testimonios sobre la mili en Ifni y Sahara, pero una exposición novelística de esta materia no resultaría mal. Pero es también cierto que hay pocas novelas bélicas españolas salvo las dedicadas a la Guerra Civil.

   Lo más trascedente del relato,  desde el punto de vista colonial, llega en la página 273 cuando el abrumado protagonista llega a Tiliuín. La referencia a esta posición podía haber sido lo más novedoso de la novela porque pocas veces se ha detallado la situación en las posiciones interiores atacadas en 1958, pero no se detiene mucho. Su intención es describir el estado de ánimo abatido del protagonista: el abandono, la soledad y el tedio. Acompaña una fotografía muy buena que aclara la descripción: Tiliuín parecía enclavado en mitad de la nada. Un recinto amurallado con torres defensivas intercaladas a lo largo de su perímetro y en sus esquinas, unas vastas planicies en su interior y los pocos edificios necesarios para el desarrollo de la vida militar y administrativa de la posición (página 273). Las posiciones trataban de ser el centro político y militar de una comarca, el lugar en donde nacerían las futuras poblaciones, siguiendo el modelo francés que se implantó en Marruecos mediante las intervenciones.
   A partir de aquí, la novela se convierte en un relato casi periodístico del comienzo de la guerra empezando por el intento de toma de Sidi Ifni por los rebeldes y, sin que el autor entre en muchos detalles, los ataques a las posiciones de Telata de Isbuía. Pero la emoción del relato vuelve a Tiliuín (ya asediado por las bandas rebeldes) en Venancio, el joven protagonista, atrapado y defendiéndose. Las escena de sitio y defensa tienen fuerza narrativa y verosimilitud. Pero también concisión. Era una situación interesante, con conflicto, emoción, acción y realismo. Tal vez debió aprovecharla más. Liberado el puesto, vuelve a describir acciones bélicas en Tenin y Tiugsá para acabar con las Navidades en Sidi Ifni y la paz.


miércoles, 11 de septiembre de 2019

NOVELAS DEL FIN DEL PROTECTORADO ESPAÑOL EN MARRUECOS (3): EL PRÍNCIPE DEL RIF. UN HÉROE EN IFNI de JESÚS LORENZO AGUILAR


LORENZO AGUILAR, Jesús: El príncipe del Rif. Un héroe en Ifni  (Madrid 2019. Editorial Tébar Flores. 412 páginas).
   El abogado pacense Jesús Lorenzo Aguilar construye un relato ameno sobre cómo se fraguó la guerra de Ifni, teniendo como protagonista español a un adolescente y a su padre y al líder independentista Ben Hammú por la parte marroquí. Y al que añade un hijo de Abd el Krim que dará más juego a la acción.

   Últimamente se está publicando mucho sobre Ifni. Libros sobre la guerra, como el de Ordoño. Algunos testimonios de los soldados que tuvieron que acudir a la guerra. Interesantes ensayos como el de Dalmases sobre los viajeros españoles. Y varias novelas. La de Lorenzo Aguilar tiene un planteamiento original e interesante, la gestación de la guerra de 1957: la preparación que pasó desapercibida, los movimientos con libertad del Ejército de Liberación y la figura principal de la rebelión en la zona española que era Ben Hammú.
   La intervención del hijo del caudillo rifeño lleva a enredar la trama con una posible conspiración secreta española, auspiciada por Carrero Blanco, para provocar la independencia del Rif y de esta manera contrarrestar el poder nacionalista marroquí. En la narración aparecen muchas figuras históricas convertidas en personajes –empezando por Franco- que demuestran que el autor tiene un conocimiento sobrado del africanismo político español de los años 50 del pasado siglo. Con esto pretende que la novela de una impresión historicista más señalada.


    En el relato se aprovechan estas cosas y se adornan con otras provenientes de la imaginación del autor. Es una novela-ensayo entretenida con un argumento atractivo. Pero hay que achacarle una cierta linealidad en el estilo de narrar que provoca falta de emoción.

viernes, 19 de mayo de 2017

NOVELAS DE SIDI-IFNI (4): TERRITORIO de MIGUEL SÁENZ.

SÁENZ, Miguel: Territorio (Editorial Funambulista. Madrid 2017. 231 páginas + 2 hojas. Postfacio de Eduardo Gallarza. Portada: acuarela del autor).

   La solapa del libro nos informa de que Miguel Sáenz Sagaseta de Ilúrdoz nació en Larache, es doctor en Derecho, traductor, funcionario internacional, etc. Vivió veintiún años en África y de esa experiencia resulta esta novela. Sus estancias en Marruecos (primero Tánger, después Sidi Ifni) se debieron a que el padre era militar y tuvo destinos en esas plazas. Como correspondía a un militar interventor (que era la élite de la milicia española en el Protectorado), el padre -Basilio Sáenz Aranaz- publicó un interesante trabajo sobre el régimen de tierras.

   El relato es una remembranza bien escrita de su existencia infantil y juvenil en la pequeña ciudad de Sidi Ifni. Una larga reflexión nostálgica, más recuerdo que novela, sobre los días en la colonia; desde la descripción del territorio humano a la introspección. La descripción es muy afortunada: la situación de aislamiento, la extraña vida colonial que no se asemejaba a nada, el trato con el natural del lugar –con el indígena, palabra que Sáenz considera injustamente tratada-. El territorio marcaba grandes diferencias entre españoles y baamarainis y, dentro de los españoles, entre oficiales y suboficiales y los civiles asimilados a uno u otro grupo. Indudablemente, el sistema social del Territorio era aberrante, pero a todo el mundo le parecía natural y funcionaba sin fricciones (página 52). Las dos sociedades convivían con respeto, seguramente con mutua incomprensión y con líneas imaginarias que no se traspasaban. Extraña sociedad la ifneña. Pero amable y tal vez en definitiva, cordial (página 56). Y el autor, sin el eterno prejuicio hacia lo colonial como maldad absoluta que tiene gran parte de la intelectualidad española, nos hace ver que muchos de los españoles que estaban allí lo hacían por servicio, creyendo que ayudaban al desarrollo del territorio y sin vocación esclavista o conquistadora. Entre ellos, el padre del escritor. No se puede revisar la naturaleza de la colonización como un método de dominio totalitario, no quiero decir eso ni contradecir a estudios clásicos como el de Hanna Arendt, pero sí que hay que reconsiderar las relaciones humanas entre colonos y colonizados en la que hubo de todo, incluyendo algunas muy positivas.
Calle de Sidi Ifni, óleo de Ferrer Carbonell
   El autor extiende sus recuerdos sin convertirse en héroe. Se nos muestra como un chico retraído, muy tímido, que se asoma a la vida con mucha precaución. Interesado por la actividad intelectual y el arte, elabora su memoria de Ifni como una unión de hechos familiares cotidianos sin batallas ni situaciones extraordinarias. Por eso resulta grato: por su carga de ternura, de interpretación de la familia normal española de la época y del modo de vida peculiar que se llevaba en un lugar tan apartado. No desdeña pararse en los problemas como las enfermedades, las carencias y -al final- la guerra. El valor del libro es que ha reflejado con  sinceridad los sentimientos sencillos. En este sentido, Gallarza en el postfacio recuerda a Georges Arnaud y nos dice: … en temas de infancia, la verdad no existe: importa que el recuerdo sea sincero, no veraz (página 226).

   

jueves, 16 de marzo de 2017

NOVELAS DE SIDI-IFNI (3): COFRE NEGRO de JUAN BOTELLA.

BOTELLA, Juan: Cofre negro. Santa Cruz de la Mar Pequeña e Ifni de los siglos XV al XX (Editorial Y. Madrid 2016. 441 páginas).
   Juan Botella se propuso, al escribir esta novela, una empresa dificultosa y dura. Novelas la historia de los españoles en Ifni desde finales del siglo XV a finales del XX es algo que echaría para atrás a muchos, pero este autor ha tenido valentía. Pero no se trata de una novela puramente histórica, sino una fantasía sobre el pasado con algunos (pocos) hechos reales. Y fruto de ello es Cofre negro, una novela ambiciosa que publica la editorial Y en la que se ve la mano del catedrático de Historia Contemporánea de Cantabria Germán Rueda.

  La novela se divide en tres partes. La primera se sitúa en Canarias y la costa opuesta de África a finales del siglo XV. Los adelantados de Castilla han decidido establecer una fortaleza en el continente que llaman Santa Cruz de Mar Pequeña. Tanto Diego de Herrera como Alonso de Lugo invierten en la empresa. La fidelidad histórica es solo parcial. El autor incluye algunos anacronismos como hablar de la ciudad de Smara (que fue fundada en 1898) o bautizar a un barco portugués con el nombre de Virgen de Fátima (que no apareció hasta los primeros años del siglo XX). Deja correr la fantasía para que el hijo adoptivo de Herrera se case con una princesa “mora” e incurra en fantasías novelescas aunque un tanto inverosímiles. El autor sitúa la fortaleza en Puerto Cansado, como ya lo hiciera Rumeu de Armas, y no en Sidi Ifni (porque esto es muy improbable). Y señala que su construcción se hizo en connivencia con el sultán de Bir Taoulekt, lo que puede resultar factible. Lo demás es novela.


   La segunda parte, con la torre ya construida, se dedica a la vida en la fortaleza. El autor fantasea sobre las cabalgadas de los castellanos destacados contra las caravanas de los árabes. Sigue con evocaciones imaginativas, anacronismos e imaginación. Y termina con la destrucción de la construcción militar para siempre.


   La tercera parte es más suelta de escritura y menos extensa. Después de que Capaz ocupe Ifni en 1934, el gobierno de Lerroux manda una expedición científica a examinar el territorio, al frente va el profesor Hernández Pacheco. Conocen que Sidi Ifni no es el lugar donde se edificó Santa Cruz de Mar Pequeña, pero la diplomacia ha obligado a aceptar esta ubicación señalada por Fernández Duro. Botella aprovecha esta expedición para desviar algunos personajes arqueólogos a Puerto Cansado y descubrir la torre tal y como fue dejada y el cofre enterrado.

viernes, 15 de enero de 2016

UNA NOVELA SOBRE LOS PRIMEROS TIEMPOS EN CABO JUBY: LA MEHAL-LA de NIKO ROA CILLA.

ROA CILLA, Niko: La Mehal-la (De Librum Tremens. Madrid 2015. 679 páginas).

   Roa ha tenido el olfato de recuperar para la novela un asunto muy olvidado en la historia de España en África: la ocupación de Ifni por Capaz en 1933. Y aprovecha el argumento principal para narrar las peripecias de la Mehal-la que lo acompañó y su estancia en Cabo Juby. La cesión a España del territorio de la antigua Santa Cruz de Mar Pequeña estaba reconocido por el sultán en el Tratado de Wad Ras de 1860. Pero el tratado no situaba el lugar, lo dejó a un acto convenido posterior. El sultán fue retrasando la resolución, Francia no quería que españa ocupara una porción de su Protectorado y en españa no había mucho interés por posesiones africanas. Al final, el momento propicio fue en los años 1933 y 1934, cuando los franceses (que representaban al Estado de Marruecos protegido) y los españoles optaron por Sidi Ifni y su hinterland. Como se trataba de concretar una cesión de soberanía, no podía hacer por un acto violento equivalente a la conquista, y hubo que pactar con los habitantes del lugar. Y, para culminar el procedimiento paccionado y con intervención del sultán, se utilizaron las tropas jalifianas representadas en la Mehal-la tetuaní. La narración de algunos de estos hechos se basa en el informe del general Asensio Torrado que el autor encontró entre los papeles de García Figueras. Después se documento bien y largo sobre los hechos. Y, por último, creó personajes de ficción para contraponerlos a los reales. El resultado es una larga novela-reportaje, muy minuciosa en detalles en detrimento de la acción, perfectamente válida para conocer cómo se vivió en el desierto español, entretenida y llena de sorpresas. No es una novela de acción, de aventuras o de intriga bélica; es una novela de situaciones militares que el autor conoce bien. No sólo por la investigación previa, sino que al ser hijo de militar –y haber llegado a cabo de La legión en la mili- conoce el vocabulario, la mecánica cuartelera y los entresijos de la vida castrense.

    Los hechos históricos son reales aunque los detalles sean ficticios. Tampoco son reales los principales personajes. El teniente Fabián Gálvez, que al comienzo de la novela era general y visitó a Asensio en Nueva York, es una mezcla de Capaz, Gándara, Río de Oro, Bullón, Guarner, Clemente Mulero y otros pioneros de las Tropas Nómadas españolas. De todos toma el novelista. Pero su contraprotagonista, el neurótico y arbitrario capitán Canle también tiene algo de todos ellos cuando su parte negativa no aflora.

   Según se avanza en la lectura, la ficción elimina a lo histórico. El autor continúa con su importante labor de reconstrucción de la vida colonial en Cabo Juby, y recrea con especial detalle las circunstancias de la vida militar en la reducida guarnición africana. Pero la locura (tal vez producido por el cafard tan querido por los escritores africanistas franceses) de Canle, locura obsesiva provocada también por los celos y que le lleva a un duro castigo a los miembros de la mehal-la olvidada. Esta parte ficticia, conclusión del viaje que se inició en Tetuán, es lo que hace al libro más novela y donde el autor demuestra su habilidad para describir el cambio en la personalidad del militar. Concluye con un final bien resuelto.
Niko Roa

   En todo caso, el libro merece ser recomendado por su investigación de la situación en un lugar y una época casi olvidada.

lunes, 23 de noviembre de 2015

LAS NOVELAS DE SIDI IFNI (1): EL IMPERIO DE ARENA de JESÚS TORBADO

TORBADO, Jesús: El imperio de arena (Plaza y Janés. Barcelona 1998. 286 páginas; Círculo de Lectores. Barcelona 1999. 319 páginas).

   Jesús Torbado es un escritor y periodista que, a lo largo de su vida, ganó varios de los premios literarios y periodísticos más importantes de España. En 1963, cuando contaba muy pocos años, ganó el Alfaguara por Las corrupciones y en 1976 el Planeta por En el día de hoy. Nació en León en 1943, no concluyó sus estudios universitarios y se vio obligado a trabajar en Paris en diversos oficios manuales hasta que pudo dedicarse profesionalmente a la escritura.

    En 1998 toma un argumento casi inédito en la novela española y publica El imperio de arena, novela en la que por primera vez se habla de la Guerra de Ifni, guerra que de tanto ser censurada durante el franquismo se había olvidado. La novela no es sólo sobre la guerra, es una historia más amplia en la que se cruzan historias de antes, durante y después de la guerra, incluso llega a la Marcha Verde.  El autor tomo como centro el personaje de una mujer, Elisa Cifuentes, habitante de Sidi Ifni y su peripecia vital. Ha creado un personaje muy rico de matices, muy bien estructurado, y con una vida que va de los tiempos mejores a la soledad y las estrecheces. Evidentemente, recuerda mucho a la Juanita Narboni de Ángel Vázquez en Tánger. Un personaje que quizás se inspirara en uno real, en una española que se quedó en la ciudad hasta su muerte y que, someramente, aparece en el capítulo de la serie alquibla que Juan Goytisolo dedicó a la antigua colonia (http://www.rtve.es/alacarta/videos/alquibla/alquibla-otra-orilla/936094/).
Jesús Torbado
   La protagonista nos narra su vida desde dos momentos, dos perspectivas, casi dos personas distintas. La vida de la mujer aparece como un símbolo de lo que fue la ciudad. El pasado feliz hasta la muerte del novio, la vida que comenzaba con proyectos normales; y el presente cruel, acabando pobre y sola. Un paralelismo con Juanita Narboni del que el autor seguramente era consciente. La protagonista también tiene una hermana (inexistente) que, en contraste con ella, vive bien y lejos. El monólogo interior se disfraza de diálogo imposible con la hermana imaginaria. Pero era algo más. Es la historia de las mujeres de una época que si se quedaban solteras y no tenían medios de fortuna, estaban condenadas a una vida precaria con la ayuda de una pensión miserable, de unas rentas escasas o de la caridad familiar.

   Pero, a diferencia de Ángel Vázquez, Torbado enriquece el relato con argumentos paralelos. La historia de la etapa española de la ciudad encarnada por los tíos de la protagonista, pioneros en el asentamiento. Y la investigación sobre determinadas pretensiones patrimoniales de Elisa Cifuentes encargada a un bisoño joven –Lalo- que desconoce todo sobre lo que fue la ciudad pero que quedará, finalmente, deslumbrado por la historia de la mujer y de la ciudad. Sidi-Ifni se presenta como una ciudad militar más que una ciudad colonia en la que los mandos del Ejército regían los hilos de los movimientos de los habitantes, sus negocios, sus progresos. Es el punto de vista realista, el que establece los hechos frente a las fantasías y que, sin querer, quiebra el mundo de ensoñaciones de la mujer anclada en el tiempo que fue. Comprende la realidad de la ciudad que iba a ser capital de una colonia y se quedó en poco  más que base militar: Sí, ganamos la guerra, pero ahora vivimos prisioneros, encerrados por una alambrada, detrás de las ametralladoras y los cañones, amparados por campos de minas y con las bombas de los aviones siempre dispuestas; dicen que nuestra provincia tiene siete kilómetros alrededor de Sidi Ifni, ya no llega hasta Mirleft: como una finca de piedras que no puede dar nada y que se agota en un paseo a caballo, un imperio de arena y de matojos inútiles, que sirven solo para albergar a los enemigos (página 116).

   Torbado, que fue un gran viajero,  conoció la región en 1982, los paisajes, las carreteras del sur marroquí. Sus descripciones no son las que un  autor encuentra en los libros de geografía sino las que se perciben con la vista. Su descubrimiento personal lo llevó a la novela.

   Las novelas en la que la nostalgia misantrópica es el eje fundamental son novelas del fracaso, el repaso de una vida en busca del momento donde se torció, una indagación sobre las causas de fallo en la existencia. Uno poco de humor, distintas perspectivas, la comparación con otras vidas mejores y peores, la ternura que inspiran los desvalidos  y el fondo agridulce de la historia íntima.

   El imperio de Ifni es la gran novela sobre el Sidi Ifni español, el dibujo de la ciudad extraña, de la guerrita, de la llegada y salida de los soldados hispanos al solar casi desértico y sin función sobre la que se levantó una colonia absurda. Está escrita sin grandes hallazgos estilísticos, pero con una manera de escribir muy eficaz y un ritmo ameno. Con una detallada y precisas descripción de la guerra que vivieron los civiles y con una amarga narración de la salida de los españoles, la decadencia colonial que simboliza la decadencia misma de Elisa Cifuentes y su historia engrandecida, irreal y penosa.




viernes, 21 de agosto de 2015

NOVELAS DE LA GUERRA DE IFNI-SAHARA (2): HUMO Y ESTRELLAS de BENJAMÍN AMO.

AMO, Benjamín: Humo y estrellas. Sidi Ifni, la guerra ignorada (Murcia 2002. Editorial Náusica. 121 páginas; ¿Murcia? ¿Leipzig? ¿2009? Editorial Nemira. Amazon Distribution. 154 páginas).



   El autor, nacido en Murcia en 1980, ejerce el periodismo en la radio murciana y en revistas, y es aficionado a los misterios como desvela su propia página web: http://www.benjaminamo.com/. Muy joven publicó su primera novela Humo y estrellas, dedicada a la colonia española de Ifni. Es un relato sencillo en el que un periodista, algo decepcionado de la profesión, conoce por azar a un veterano de Sidi Ifni que le cuenta la historia. La primera parte es una sucesión de hechos de mili, parecidos a los que podemos contar cualquiera de los que pasamos por el servicio militar obligatorio. Pero el autor, por la edad, no pasó por ese trance y le puede resultar curioso. En este caso, la mili la hizo el protagonista en Ifni en 1957 con todos los problemas de esa época en ese lugar: malas comunicaciones, escasez de agua y alimentos, malas condiciones de vida para la tropa e, inevitablemente, la guerra.

   La segunda parte es una narración parcial de la guerra. La vida de un soldado de reemplazo en la ciudad sitiada y en las posiciones que la defendían. El miedo, la incertidumbre, la incomprensión. Termina con unas noticias de lo que pasó en la guerra conocidas después.
   El relato es el simple recuerdo de un soldado. El lector tiene la impresión de que el autor conoció a un protagonista que le contó la mili y lo reproduce sin añadir nada. Es una visión personal y reducida.
   Quizás no sea una novela propiamente dicha, aunque el autor la define como tal. Le falta acción, personajes, argumentos paralelos, imaginación. Más bien puede encuadrarse en la serie de memorias personales que algunos protagonistas de la guerra están publicando recientemente. Por ejemplo, Memorias de Ifni. De Asturias a África  de José Luis Moreno Pieiga (Gijón 1996), Sidi Ifni’57. Impresiones de un movilizado (Valls 2002) de Josep M. Contijoch, Memòria d’Ifni (Girona 2008) de Pius Pujades y Memorias de Sidi Ifni (2015) de Ricardo Ugarte. O el más amplio de Manuel Jorques Ortiz Historias secretas de Ifni: hablan los soldados (2011).








viernes, 26 de junio de 2015

NOVELAS DE LA GUERRA DE IFNI-SAHARA (1): UNA TUMBA SOBRE IFNI de JUANA MARÍA GONZÁLEZ MARTÍNEZ y RAFAEL GARCÍA JIMÉNEZ

GONZÁLEZ MARTÍNEZ, Juana María y GARCÍA JIMÉNEZ, Rafael: Una tumba sobre Ifni (Editorial Combra. Zaragoza 2003. 191 páginas. Portada de David Guirao).
   Este matrimonio de escritores, militar él y profesora ella, ya se habían asomado al África española en la novela Soldados que ganó el premio Manuel Iradier en 1985. Con Una tumba sobre Ifni se acercan a la guerra de 1956 en la que Rafael García fue combatiente. Se trata de un relato familiar, que podría ser la biografía misma del autor o de cualquier otro militar de su generación. Le falta la intriga, la acción que crea la ficción y tiene, sin embargo, el valor de retratar la vida de un tipo de familia española.

   Son muchas las referencias que hace a Marruecos, a las dos zonas de protectorado, a Melilla y a varias ciudades españolas. Pero el título de la novela, y el de este comentario, nos lleva a la guerra de Ifni que, en el libro, comienza en la página 129. Los autores hacen una detallada descripción de lo que ocurrió la tarde noche del 22 de noviembre de 1956, hechos que vivieron, y que evitó –gracias a la confidencia de un asistente indígena- que la población española de Sidi Ifni fuera pasada por las armas. Narración que contiene la emoción de lo que se vivió y evitó. Y, en menor medida, se resumen los hechos ya conocidos de los asedios y liberaciones de Tiliuin, Tiugsa, Telata de Isbuia o Tabelcut, las actuaciones de Gila, Elder Barber y Carmen Sevilla, etc.
 Juana María González
Rafael García

   Las páginas no se refieren a los hechos de guerra, a batallas y acciones, a muertos y heridos, sino al recuerdo amable de los protagonistas de los días de Sidi-Ifni.
Iglesia de Sidi-Ifni