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lunes, 25 de noviembre de 2024

NOVELAS DEL DESASTRE DE ANNUAL (37): CENTAUROS DEL RIF de DAVID GÓMEZ

 

GÓMEZ, David: Centauros del Rif. La última carga del Alcántara (Edhasa. Barcelona 2024. 285 páginas).

   La segunda novela de David Gómez sigue la ruta de Annual. Ya comentamos la primera titulada Fuego sobre Igueriben

https://novela-colonial-hispanoafricana.blogspot.com/search/label/G%C3%B3mez%20%28David%29



Ahora vuelve con el mismo personaje principal, el periodista Luis Codrán, que no sabemos si escribe mucho o no, pero que tiene el instinto peligroso de estar en todos los líos y salir vivo. El usar un periodista para contar la historia es un recurso muy utilizado, pero sigue siendo útil. El protagonismo que coge no es realista, pero es necesario para encuadrar la acción y salir de una mera descripción histórica. No sé, a estas alturas, si Codrán seguirá la campaña hasta Alhucemas en otras novelas posteriores.

   El autor va a narrar la retirada de Annual y la tragedia de Monte Arruit centrando los hechos en la acción de los caballeros del Regimiento de Alcántara, los verdaderos héroes de un desastre a los que, incomprensiblemente, no se les dio la laureada colectiva hasta 2012. Es evidente, y de sobra conocido, que la acción de este regimiento, y poco más, salvo el honor guerrero nacional en unos momentos donde predominaron la incompetencia, el pavor y la cobardía. Hechos que, por otra parte han sido novelados en muchas ocasiones desde Los caballeros de Alcántara (1921) de Antonio de Lezama. Y parcialmente en casi todas las novelas del ciclo de Annual.

   Por tanto, Gómez no es original en la temática a tratar. Ni lo pretende porque su relato es muy fiel a la historia. Hay poco de ficción y mucho de realidad en las páginas. No nos va a descubrir ningún aspecto. Y escribe de una manera ortodoxa, sin vanguardismos de ninguna especie. Siguiendo la ruta de la huida, y empleo huida en vez de retirada porque es lo que subyace en la escritura de David Gómez: Annual, Izummar, Ben Tieb, Drius, Río Gan, Batel y Monte Arruit. Su narración corresponde a una novela bélica, género poco tratado en la novela española. Los elementos que suelen introducir los autores para enriquecer estos relatos (amores peligrosos, política de trasfondo, etc.) aquí no aparecen o lo hacen de una manera muy tenue. Es una novela con una acción principal, un argumento único y desarrollada cronológicamente.

            Estas características podrían dar lugar a la simpleza literaria, pero no es así. Lo extraordinario de los hechos sucedidos es suficiente como para no tener que imaginar. La personalidad de los que sufrieron la campaña, basta para crear un personaje. Para rematar, David Gómez no se va por los cerros de Úbeda escribiendo sin tasa y ha conseguido una novela con el número de páginas suficiente.

            En el discurrir de los hechos, el autor sostiene una tesis que está puesta de relieve en la historiografía actual. ¿Fue el general Navarro el principal culpable de la matanza que siguió a la retirada de Annual? Es lo que sostiene, frente a la decidida actuación de los hombres del Alcántara llevando a los supervivientes a un lugar seguro que era, entonces, Dar Drius. Tampoco se libra la excesiva prudencia de Berenguer al no atacar hasta no tener un número suficiente de hombres en Melilla como para vencer por mayoría, postura que recuerda a la de Marina en 1909. Ellos sabían cómo combatía el enemigo.

            En esta tesitura, tal vez se eche de menos u retrato psicológico más elaborado de Navarro y sus razones para actuar como lo hizo.

            En todo caso, una novela entretenida, de buen ritmo y sujeta a los hechos.

jueves, 27 de mayo de 2021

NOVELAS DEL DESASTRE DE ANNUAL (28): FUEGO SOBRE IGUERIBEN de DAVID GÓMEZ.

 GÓMEZ, David: Fuego sobre Igueriben (Almuzara. Córdoba 2021. 322 páginas).

 

   Igueriben era una posición avanzada de Annual en 1921. En julio fue atacada por los rifeños, que ya habían destruido otra de las posiciones avanzadas (Abarrán), y fue tomada sin que pudieran llegar socorros a defenderla. Fue la primera ficha en caer en la Comandancia de Melilla y la que sirvió de advertencia. Tanto supuso que Silvestre, al ver el estado de la rebelión en la zona, decidió convocar un consejo de guerra para abandonar Annual. Con ello se dio lugar al desastre ya conocido. Por tanto, lo sucedido en Igueriben fu de una gran trascendencia en los sucesos de hace cien años.

   David Gómez retoma el asunto en una sencilla novela en la que sitúa de protagonista a un periodista imaginario. Este protagonista nos hace de observador de los hechos con lo que constituye una novela-reportaje. La función del oficio lo explica uno de los personajes: Este oficio es difícil “Niño”, sucio en ocasiones y lleno de canallas, pero… En cambio te permite una cosa que no todo hijo de vecino puede hacer; influir sobre miles de personas, atemorizar a os políticos y poderosos, pero, sobre todo, contar al mundo lo que pasa a tu alrededor, lo que ves, la realidad que te rodea (página 43). Consigue el reportero introducirse en el campamento cuando llega el comandante Benítez. Antes había estado en Melilla y sus conversaciones-entrevistas con los militares protagonistas de los sucesos sitúan al lector de una manera fácil ante lo que iba a suceder. Pero esta primera parte es la que tiene menos fuerza, no ayuda a crear la tensión del resto de la novela. En la página 69 el protagonista llega a Annual y, tras una noche, pasa a Igueriben y comienza el verdadero relato de lo sucedido en la posición.



Plano de la posición. De libro de Casado

   No es la primera vez que se novela este episodio. Ya comenté las novelas Tiempos de amor y muerte. El infierno de Igueriben de Fernández Barallobre  http://novela-colonial-hispanoafricana.blogspot.com/search/label/Fern%C3%A1ndez%20Barallobre y Doce balas de cañón. El sitio de Igueriben de Martínez Simancas. http://novela-colonial-hispanoafricana.blogspot.com/search/label/Mart%C3%ADnez%20Simancas

   Todo relato sobre Igueriben, incluido el de David Gómez, tienen una deuda con el libro del único oficial superviviente de la posición: Igueriben (1923) de Luis Casado Escudero, crónica en la que se detalla la vida en el lugar, el asedio, la lucha constante, el miedo y la desesperanza y el desenlace.

   El comienzo es flojo, poco interesante. El autor ha dedicado un exceso de páginas a poner al lector en antecedentes. Sin ritmo, sin tensión, sin personajes que den al relato una atracción especial.

   Pero al llegar a Igueriben las cosas cambian. La narración, que cuenta los hechos conocidos con muy pocas añadiduras, alcanza otro ritmo. Escribe con detalles lo que pasaba dentro de la posición situada, los ataques, el aislamiento de los soldados españoles que resistían el asedio sin posibilidades de recibir ayudas, la sed, el hambre, la enfermedad… Todo ello con soltura, con precisión. David Gómez escribe una novela de un género que es muy poco habitual en España, la novela bélica. Los hechos se anteponen a los personajes porque, a fin de cuentas, lo soldados en un parapeto presentan muy pocas características diferenciadoras. El lector va metiéndose poco a poco, como los mismos soldados, en la situación. Pasa por la incertidumbre, el miedo, la desesperanza, el hambre y la sed, el abandono material y la angustia ante un final cierto.

   Eso hace que esta novela sea una lectura recomendable para, desde la ficción, conocer el comienzo de los hechos que llevaron al derrumbamiento del Ejército español en el Rif hace cien años.

 

 

Monumento al comandante Benítez en Málaga