sábado, 17 de enero de 2026

NOVELAS DE LA GUERRA DE IFNI-SAHARA (14): LA GUERRA SECRETA DEL GENERAL FRANCO de JULIO MANUEL DE LA ROSA

 

DE LA ROSA, Julio Manuel: La guerra secreta del general Franco (Algaida. Sevilla 2018. Dentro del volumen Las guerras secretas, páginas 128 a 258).

 

   Julio Manuel de la Rosa es uno de los novelistas menos conocidos de una generación de escritores andaluces donde se encuadran Alfonso Grosso, Manuel Ferrand, José Manuel Caballero Bonald, Aquilino Duque o José María Vaz de Soto. Con una prosa más sobria, menos barroca que la de algunos de aquéllos, no fue un escritor de muchos libros ni de vida literaria. Ejerció el periodismo y la docencia. Había nacido en Sevilla en 1935 y al morir, en la misma ciudad, en 2018 dejó tres novelas inéditas que se publicaron en el volumen que comentamos. Confesaba que alguna de estas fue rechazada por editoriales. Las tres las publicó en 2018 la Editorial Algaida.


   La segunda es La guerra secreta del general Franco, una visión muy personal de la Guerra de Ifni en 1957 concentrada en el asedio al puesto de Telata de Isbuia, donde un puñado de españoles resistieron heroicamente el ataque de las bandas marroquíes hasta ser liberados por La Legión.

   Es una novela muy interesante, de lo mejor que se ha escrito en ficción sobre esa guerra. Su prosa es sencilla, pero precisa. Coloca muy bien la visión de los hechos en los ojos de los protagonistas y se centra en la acción, sin escaparse por los cerros de Úbeda de orígenes y recuerdos tan del gusto de los autores que tratan de llenar páginas y páginas. La presión psicológica de unos desgraciados abandonados en el fin del mundo que sabían, aproximadamente, la dificultad del socorro y que vieron caer a la primera columna que trataba de liberarlos. Es fácil identificar, aunque nunca se haya estado, el lugar y el ánimo.

Fuerte español en Telata de Isbuia (Territorio de Ifni).

   El autor escribe la novela en tres planos o situaciones. La primera, la de los que llegan al fuerte y sufren el asedio. Sin salirse de la línea argumental, narra muy bien lo que pudo suceder. Es evidente que tuvo alguna información más allá de las noticias de prensa, da la impresión de que conoció a alguno de los protagonistas. En ese escenario, da un paso atrás para situar al personaje principal en la segunda situación: su vida en un pueblo andaluz con las relaciones personales y la sociedad de un mundo ya dibujado por De la Rosa en otras novelas y que podría parecerse a Sanlúcar la Mayor y que él denomina Etruria. Por último, al final se sitúa años después y en Madrid para concluir la historia y para dejar su impronta crítica a la situación de España en los años 60 y el lento devenir del franquismo.

   Su descripción del territorio, donde nunca estuvo, y de la guerra, en la que no participó, es más realista que algunos recuerdos mal redactados de los que aparecen ahora. Con todo respeto a los que estuvieron obligados a acudir y un desprecio a los que no los dotaron de los medios necesarios.

 

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario