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lunes, 23 de junio de 2025

ESCRITORES MARROQUIES EN ESPAÑOL (2): EL EXILIADO DE MOGADOR de MHAMED LACHKAR

 

LACHKAR, Mahmed: El exiliado de Mogador (Diwan Mayrit. Madrid 2023. 333 páginas).

   Lachkar es un cirujano marroquí, nacido en Alhucemas (cuando aun era Villa Sanjurjo), que escribe novelas históricas sobre Marruecos y España. El exiliado de Mogador es un interesante relato en el que un viejo líder rifeño desterrado va recordando sus vivencias en la etapa de la guerra del Rif, con un sentimiento personal de orgullo y frustración: Pero yo sigo viviendo en el pasado, no consigo salir de él. Siento que todavía estoy en guerra (p. 15). Aunque la novela apareció inicialmente en francés, idioma en el que escribe habitualmente el autor, la edición española sugiere que ha sido traducida por él mismo. Y es interesante por varias razones. La primera porque se ha hecho muy necesario en la novelística sobre Annual el punto de vista marroquí. La segunda, porque aborda el asunto de las relaciones entre rifeños y franceses antes y después de la llegada de Pètain a la Residencia de Rabat. Y, en definitiva, por los detalles aportados de la vida rifeña que los escritores españoles no han reflejado bien.



   El novelista recrea la vida del caíd Haddú, uno de los hombres de confianza del líder rifeño, para dar una visión de los que fueron los días de la República del Rif. No es una novela bélica, pues la guerra apenas aparece. Es más bien una novela política trazada sobre las relaciones entre los rifeños y los rifeños y Francia y España. A pesar de que la guerra era contra España, apenas hay breves referencias a nuestro país. La trama se desarrolla a través del voluntarioso caíd que deja una vida cómo en la frontera argelina, en aquel pueblo de contrabandistas y aventureros que fue Port Say, para asumir su condición de rifeño y acudir al auxilio de Abd el Krim. En este personaje principal, confinado por los franceses en Mogador (hoy Esauira) tras la rendición del cabecilla, se centran las relaciones que Lachkar quiere dar a conocer.

   En primer lugar, hay una admiración por Abd el Krim y lo que llegó a conseguir, un levantamiento general de las tribus que nunca estuvieron unidas, una organización social y política genera, algunos triunfos militares importantes y la aureola de héroe. No detalla la gran cuestión: ¿creía el líder que iba a poder mantener un estado independiente contra Francia, España y, posiblemente el sultán? ¿Era consciente que llevaba a su pueblo a sufrir las consecuencias de su aventura cando los dos Estados reaccionasen? ¿Nunca tuvo intenciones de negociar en serio? Tampoco se detiene en analizar hasta qué punto era un líder de todos, aunque señala algunos atisbos:

-        Creo que estás exagerando al llamar emir “presidente de la República”. Podría meterle en muchos problemas, incluso con nuestros amigos franceses. ¿Y quién eres tú para decidir en lugar de los rifeños imponiéndoles un régimen político de tu gusto?

-        En política, como en los negocios, mentir es a veces una habilidad necesaria, sin olvidar que este título será visto como una verdadera ruptura con la autocracia y el feudalismo. Le atraerá, sin duda, una corriente de simpatía entre las élites y la izquierda parisina. (p. 60).

   En segundo lugar, Haddú nota que la alianza guerrera no ha eliminado totalmente las diferencias entre las cabilas. Y a ello habría que sumar los desencuentros personales, los celos y envidias en torno al poder, las sospechas de traición y de enriquecimiento, la desconfianza… No todo era calma en la república de Abd el Krim. El protagonista describe sus desencuentros, a veces muy graves con Mohamed Azaerkan al que los españoles llamaban Pajarito. Había visiones distintas en el modo de hacer la guerra, buscar alianzas gobernar la zona. Y da la impresión de todo se resolvía por la intervención del emir.

   Por último, lo más interesante de esta visión del Rif en los años veinte, en lo que más incide el autor, es en la posición de Francia frente a los hechos. El grueso del relato se centra en las maniobras rifeñas frente a Francia. La idea de que la guerra era solo contra España, que era la ocupante del zona que querían independizar y que la subsistencia del nuevo estado estribaba en la postura que tomaran los franceses. Si Francia reconocía de alguna manera la republica rifeña, llegara a acuerdos con ella de no agresión y colaboración, el Rif podría ser viable. Lo que da a entender el autor es que esto pudo haber sido posible con Lyautey como residente en Rabat porque el general no sentía simpatía por los españoles. Es una idea extendida pero creo que falsa. Francia no iba a permitir un desmembramiento de Marruecos y de la soberanía del sultán. Lyautey entendía que la guerra era cosa de España y que no debía inmiscuirse, en todo caso podría acabar asimilando la zona española. Pero el ataque a la zona francesa apoyando a los Beni Zerual, obligó a Francia a entrar en combate. Lyautey había sido sustituido por Pétain, claro partidario de la colaboración con España, y éste por Steeg en el que los rifeños trataron de poner la misma confianza que en Lyautey.

   La parte más ampliamente tratada, más interesante y más novedosa en la novelística sobre Annual, es lo que se refiera a la conferencia de Uxda. Fue un intento de ganar una paz duradera. O quizás solo un procedimiento para ganar tiempo mientras que los españoles recuperaban el territorio. Fue un fracaso, los rifeños pedían mucho: el reconocimiento de una república que ya no estaban en condiciones de defender. Haddú se multiplica, habla con unos y otros, trata de mantener una postura moderada. Sus conversaciones con Léon Gabrielli, el controlador francés, son muy clarificadoras. Pero la suerte estaba echada. España avanzaba en el territorio perdido y los franceses llegaron hasta Targuist donde se encontraba el cuartel general rifeño. A Abd el Krim solo le quedaba entregarse.

   Lachkar narra el final decepcionante, quizás convencido de que la historia pudo resultar de otra manera. Ante el avance de Francia y España, algunas tribus abandonan al caudillo rifeño y se someten a los europeos. La desconfianza en el proyecto se generalizaba. Abd el Krim se va quedando solo. Los ejércitos coloniales son mucho más poderosos y tienen armas más potentes. Retrata algunos de los personajes que rodearon al emir con realismo, aprovecha la leyenda negra contra España en el Rif que tiene su cima en el uso de los gases contra la población y sueña hacia atrás con el apoyo francés que hubiera cambiado todo.

   Pero es una novela de reivindicación de Haddú. Hay que recordar que, además de tener muchos enemigos en el bando rifeño, de las acusaciones de hacer doble juego con los franceses, es uno de los más señalados por los españoles. Fue el que aconsejó a Abd el Krim mantener a los prisioneros cerca como escudo ante los bombardeos y se le acusó de darles maltrato. Lachkar trata de desmontar esto, asegurando que fue el más firme benefactor de los mismos. Pero en las fuentes españolas es señalado como el que raptó a la joven Carmencita Úbeda, una prisionera de dieciséis años, y la mantuvo como esclava sexual para venderla después. El autor pasa por alto este episodio vergonzoso; escribe una novela, no una biografía crítica. Hay muchos testimonios de este modo de comportamiento. Basados en estos antecedentes, que Haddú negaba, los franceses lo mandaron a Mogador con prohibición de salir de allí, donde murió.

 

   En definitiva, una novela imprescindible en el ciclo narrativo de Annual.

 

miércoles, 13 de septiembre de 2023

NOVELAS DEL PROTECTORADO ESPAÑOL EN MARRUECOS (16): COMO ARENA ENTRE TUS DEDOS de GADEA FITERA

 

FITERA, Gadea: Como arena entre tus dedos (La Esfera de los libros. Madrid 2016. 413 páginas).

 

            La vida de Margarita Ruiz de Lihory fue apasionante y la autora lo aprovecha para una novela biográfica que muestre la vida de una mujer libre, adelantada a su época luchadora por los derechos de la mujer. Aunque fuera también un poco farsante, un poco estafadora y, con toda probabilidad, acabara con algún desequilibrio psíquico. Pero, en todo caso, las vicisitudes de su vida están envueltas en cierto misterio y no es posible juzgar hechos de los que se desconocen los detalles.



            El caso es que Margarita tuvo unos episodios interesantes en Marruecos. Por circunstancias que Gadea Fitera relata, conoció al capitán general de Valencia y futuro dictador Primo de Rivera y admitió un encargo para ir a ese país, oficialmente como corresponsal y en realidad como espía. A esta misión dedica la autora la primera parte de su novela, que es la que interés a este blog.

            La autora no disimula la admiración por el personaje. Resalta su coraje para vivir sin ataduras y romper con la familia, incluidos los hijos. Para volcarse en una vida aventurera contra todos los convencionalismos sociales y las rígidas normas morales y legales de la época. Solo una mujer con dinero podía permitirse esa ruptura y enfrentarse a las críticas.

            La parte de la novela dedicada a su estancia en Marruecos no abunda en detalles. Tiene algunos errores como situar un Alto Comisariado en Ceuta, colocar en 1919 a Abd el Krim al frente de la rebelión que aún no había empezado en la página 53, o considerar a Ruiz Albéniz como anticolonialista en la página 36. Se sirve de personajes reales como Ruiz Albéniz y el padre Revilla para situar a la protagonista en el ambiente de Tetuán. El primero de ellos puso haber sido crítico con muchas actuaciones de la época, pero no puede ser considerado anticolonialista. Tampoco puede decirse que El Raisuni procediera de una familia pobre (página 126). La idealización de los rifeños le hace fundar la ciudad de Axdir, llena de calles, casa y gentes, que no existía en la época.

                                                        Estación de Tetuán

            La novela tiene una trama sencilla, a pesar de los saltos en el tiempo y la cantidad de peripecias que contiene. Las situaciones en las que se mueve la protagonista se plantean con ingenuidad y los personajes no se desarrollaran con profundidad. Es una novela alabanza a la protagonista y, como reflejo, un esfuerzo por comprender al líder rifeño. Una exaltación de Abd el Krim quien, irremediablemente, acaba enamorando a la baronesa. Es una novela; es, por tanto, ficción. Pero no se atiene a la realidad o, en todo caso, los interpreta de manera poco creíble.

            A partir de la página 157 la novela discurre por otras geografías que no interesan a este blog. No es una novela para conocer lo que pasó en Marruecos sino para conocer la vida de la baronesa de Alcalalí.

 

 

miércoles, 9 de agosto de 2023

NOVELAS DEL DESASTRE DE ANNUAL (33): ABDELKRIM, LE LION DU RIF de AHMED BEROHO.

 

BEROHO, Ahmed: Abdelkrim, le lion du Rif (Editions Corail. Tanger 2003. 286 páginas).

           

            Esta interesante novela de Beroho nos ofrece una visión de los hechos diametralmente opuesta a la que tenemos los lectores de literatura española. El autor, marroquí de Tánger, es autor de varias novelas y ensayos: Le Consul et l'Indigène (2000),Les mystères de Tanger (2006), Sahara marocain et convoitises algériennes (2015), Tanger du sièce XIX (2019), etc. En sus novelas, como señala Gabriela Iliuta: Ahmed Beroho parte de la ficción para conducir a la Historia. Y, como es lógico, la visión marroquí de los acontecimientos está impregnada de nacionalismo.



            La novela tiene una primera parte introductoria que comienza en 1893, en la guerra de Margallo en Melilla. La revisión de la historia le sirve a Beroho para situar a la familia Khattabi en la historia del Rif, recrear un mito. En este aspecto, la novela nos ofrece una visión original, distinta e interesante a pesar de las lógicas imprecisiones históricas propias de una novela. Es una pena que no tenga traducción española. La figura del padre de Abd el Krim, desprovisto de su carácter de colaborador pagado de los españoles, se alza como un intelectual rifeño con una visión muy clara del destino de su país y su sujeción al Marruecos del sultán.



            La segunda parte, que comienza en la página 75, se centra en Abd el Krim. No oculta la admiración que determinará el relato: Sin caer en la exageración, el nuevo Abdelkrim se distinguía por la grandeza de alma, el ansia de saber, el voluntarismo, la energía, el coraje, el espíritu de emancipación, el autoritarismo, la astucia ante el enemigo, la sutileza… Tenía también ese arte diplomático de convencer, con calma y serenidad, al interlocutor… (p. 75). Toda una declaración de intenciones biográficas del personaje.



            El relato continúa como un canto de ensalzamiento del líder rifeño al que presenta como un personaje muy popular. Es curiosa una rueda de prensa en la que el autor reúne a lo más granado de la prensa internacional para hacerle preguntas a Abd el Krim como si fuera un jefe de gobierno. Entonces solo era un redactor del periódico y un colaborador de la administración española. Tiene mucho empeño Beroho en mostrar la faceta religiosa y varias referencias a la religión católica en comparación con el islam. Algo que ya inició en una imaginada conversación entre el padre y el general Marina. Y no falta tampoco ciertas alusiones despreciando al colonizador español frente al francés. Hay españoles buenos en la novela, los que están contra la intervención en Marruecos.

            La novela discurre hacia la hagiografía sin fisuras. La construcción de un personaje inigualable, idealizado y admirado. Un hombre reivindicativo de un Marruecos unido y defensor del Majzen, lo que resulta discutible. Un auténtico caudillo de una rebelión justa que se enfrenta a un general Silvestre presentado con caracteres de imbécil.

            No es un relato de hechos sino de situaciones, lo que hace más amena la lectura y muestra la originalidad del autor. La figura protagonista es retratada en diferentes situaciones, entre los suyos o frente a los españoles. En un recorrido por etapas de su vida que incluye algunos episodios íntimos, familiares, y otros puramente políticos y bélicos; los alterna. Si la parte final es la narración de los sucesos de Abarrán, Igueriben, pero de manera general y sin marcar actuaciones concretas. Se para antes de Annual, lo da por hecho. Que no espere el lector el detalle del testigo sino la culminación de la idealización del personaje. No hay crítica, ni duda, ni sospecha de su liderazgo. Es un canto a la épica del rifeño, a la grandeza de su epopeya.

 

 

miércoles, 24 de mayo de 2023

NOVELAS DEL DESASTRE DE ANNUAL (32): ABDALLAH KARIM, EL PREDICADOR de MIQUEL FERRÁ Y MARTORELL, EL EMIR DEL RIF de JOSÉ MARÍA CARRERA y EL PADRE REVILLA de CARLOS SÁNCHEZ TÁRRAGO

 

FERRÁ I MARTORELL, Miquel: Abdallah Karim, el predicador (Proa. Barcelona 2005. 201 páginas + 1 hoja).

            El autor aborda la figura de Abd el Krim consciente de que ya se ha escrito mucho sobre él, ficción y no ficción, y que debe encontrar el camino de la originalidad en el relato. Para ello elude la novela de la historia más o menos conocida y se adentra en la psicología del personaje. Se puede decir que es un largo soliloquio del líder acerca de su actuación y su visión de la vida. La utilización del punto de vista del protagonista supone una idealización del mismo, una identificación del autor con la postura de Abd el Krim y la aceptación del mito de la República del Rif, de la lucha entre invasores y defensores de la libertad.

 


 

CARRERA, José María: El emir del Rif. Ad el Krim o la rebelión. (Laetoli. Navarra 2021. 198 páginas + 1 hoja).

   El médico y escritor barcelonés José María Carrera se atreve a novelar la vida del caudillo rifeño contada por un posible colaborador y desde el punto de vista marroquí. De una manera sencilla, con detalles para que el lector no iniciado pueda seguir la historia, nos narra la existencia de Abd el Krim y familia desde 1893. Un repaso de la época de lealtad a España, rota en 1915 con el encarcelamiento. Y a su liderazgo en la rebelión. La novela aprovecha para dar una visión panorámica de historia de España y unos retratos elegidos de los personajes que participaron en los hechos.

 



SÁNCHEZ TÁRRAGO, Carlos: El padre Revilla. Tras la huella de Annual. Con fe, capuchino; sin fe, anarquista (Tau editores. Cáceres 2021. 287 páginas).

   La biografía del padre Revilla es tan apasionante que la simple narración de los hechos se convierte en novela. Carlos Sánchez Tárrago optó por contarnos la vida de este fraile de una manera novelada, con diálogos y en primera persona. En el libro se repasa la azarosa existencia de ese burgalés y singularmente su participación en los acontecimientos que siguieron al desastre de Annual. El padre Revilla se ofreció al gobierno, dadas sus buenas relaciones con los rifeños, para mediar en el rescate de los prisioneros de Axdir. Con una buena documentación de archivos, libros y prensa de la época, el autor compone una biografía detallada que va más allá de Marruecos, hasta su muerte en la Guerra Civil fusilado por falangistas.




 

jueves, 2 de septiembre de 2021

NOVELAS DEL DESASTRE DE ANNUAL (30): EL PRISIONERO DE ANNUAL de ALFONSO BASALLO.

 BASALLO, Alfonso: El prisionero de Annual (Planeta. Barcelona 2021. 346 páginas. Portada de Ferrer-Dalmau).

 


   Aunque el autor no califica su libro como novela, la técnica narrativa y el desarrollo de la narración nos permite colocarla en esta categoría por tratarse del relato novelado de la gesta del sargento Francisco Basallo, cautivo en el Rif. Se trata de un libro oportunista, sin que esta palabra tenga un carácter peyorativo, porque aprovecha la oportunidad del centenario del llamado Desastre de Annual. Y el autor lo hace reescribiendo la gesta de su abuelo, explicando los hechos de hace un siglo al lector actual y revisando la historia con las nuevas aportaciones de la bibliografía. No es un libro original en su contenido sino en la visión divulgativa. Ha bebido en las fuentes de la época, en los textos originales de los protagonistas, en el expediente Picasso y en publicaciones recientes. No hubiera podido escribir este libro sin las memorias del protagonista, publicadas por Mundo Latino en Madrid. La primera versión la publicó Álvaro de la Merced en 1923 y la segunda fue escrita por el propio Basallo, sin que conste la fecha de la aparición. Con estos recuerdos se podía armar una novela, pero para El prisionero de Annual, Alfonso Basallo ha usado también las conversaciones con su abuelo que amplían lo escrito. Y algunos libros clásicos del cautiverio en Axdir; el novelista reconoce en el prólogo deuda especialmente con dos: De Annual a Monte Arruit y dieciocho meses de cautiverio (Melilla 1923) de Eduardo Pérez Ortiz y Con el general Navarro en operaciones, en el cautiverio (Madrid 1924) de Sigifredo Sainz Gutiérrez.




   El autor emplea la primera persona para poner énfasis en que se trata de una narración verdadera de los hechos, un recorrido por la vida de los prisioneros que salvaron la vida tras la rota de la Comandancia de Melilla y que fueron trasladados a diferentes lugares para custodiarlos. El sargento Basallo, que no tenía conocimientos previos de Medicina, fue el que cuidó la salud de todos ellos, con los consejos de los médicos y los escasos medios que le llegaban desde el peñón de Alhucemas. Fue un auténtico héroe que gozó de una gran popularidad en España. Detrás de su historia está toda la tragedia de España en Marruecos: la gran derrota infligida por Abd el Krim. Pero está, y es el motivo de la novela, las tragedias personales del sufrimiento, a veces de muerte, de los cautivos tratados como esclavos.



   Es una novela de personajes secundarios, de sargentos y soldados. En la narración aparecen el general Navarro, el coronel Araujo o el teniente coronel Pérez Ortiz. Pero sus penalidades, los hechos en que participaron, sus aciertos o errores están apenas mencionados y nunca desarrollados. Es la novela de los hombres sencillos que llevaron la dignidad hasta sus últimas consecuencias.



   Alfonso Basallo escribe con sencillez, con claridad, con oficio de periodista. No abunda en los detalles más siniestros de cobardía y traición aunque no deja de referir episodios como la rendición de Dar Quebdani. Insiste en el trato inhumano que los rifeños daban a los cautivos, y especialmente a las mujeres, que desmentía la supuesta modernidad de la república naciente en la que el equilibrio de poder tribal no estaba superado. El relato es cronológico, episódico pero completo. Es un homenaje al abuelo porque, en definitiva, encarnaba las virtudes que se esperan de un militar –en general de cualquier hombre- en situaciones extremas, pero que no siempre se producen. Y no cae en el intento de comprensión de los motivos del otro. Por eso tiene más de novela que de investigación. Oportuna para volver a dar a conocer hechos olvidados pero importantes en todo el descalabro marroquí.

 

miércoles, 7 de julio de 2021

NOVELA GRÁFICA HISPANOAFRICANA (7): L’OR EL LE SANG de BEDOUEL, MERWAN, DEFRANCE y NURY

 L’OR ET LE SANG.

Guion de Maurin Defrance y Fabien Nury. Dibujos de Fabien Bedouel y Merwan.

4 tomos:

I-                   L’appel du large (Ed. 12 Bis. Tournai 2009. 56 páginas).

II-                 Inch’Alla (Ed. 12 Bis. Tournai 2010. 56 páginas).

III-              Les princes du djebel (Ed. 12Bis. Tournai 2012. 56 páginas).

IV-              Khalil (Ed. Glénat. Grenoble 2014. 64 páginas + 4 hojas)

 


 

   Los autores, basados en una idea de Defrance, han creado una serie en cuatro episodios. Se trata de las peripecias de dos aventureros entre Europa y África, con una historia interesante y que mantiene el interés y la intriga mientras muestra las peripecias de dos combatientes en la I Guerra Mundial que acaban en el Rif de Abd el Krim. Estos libros han sido traducidos a varios idiomas, los dos primeros también al español.



   El primero de los episodios nos pone en antecedentes, presenta a los personajes principales, muestra los antecedentes desde las trincheras de la Gran Guerra al contrabando mediterráneo y deja el argumento centrado para que se desarrolle en los siguientes. En el segundo llegan a Tánger, pasan a Melilla y el Rif. La historia es atractiva, es un buen guion de comic que mantiene la atención con un dibujo claro y poco texto. Pero se ven fallos de ambientación tanto en las imágenes de Melilla o Tánger como en la de los campamentos españoles, los poblados rifeños o los uniformes militares. En el tercero se adentran en el Rif rebelde, hacen más complicado el argumento con nuevas acciones y personajes pero queda claro que la fidelidad histórica no es el objeto de los autores, más interesados en crear un par de tipos atractivos, uno tomado por el romanticismo de la aventura y el otro  movido por el deseo del dinero. El cuarto tomo, de desenlace, es el que muestra más errores históricos. La ambientación es falsa, los aduares y ciudades no recuerdan a las reales. El modo de combatir es falso. La intervención francesa es un disparate.



   Se trata de una historia de aventureros en un país casi imaginario con personajes como Abd el Krim, Franco o El Raisuni alejados de sus perfiles reales. Por tanto, hay que leerlos con la precaución de separar la ficción que muestran los autores de lo que pasó en realidad, aunque haya un fondo coincidente.

 





jueves, 4 de marzo de 2021

NOVEDADES EN NOVELA HISPANOAFRICANA (3): Y TU AMOR FUE MI BANDERA de PABLO CLIMENT RODRÍGUEZ, EL HOMBRE QUE CAMBIÓ UN IMPERIO de LALO SÁNCHEZ y TIEMPOS DE AMOR Y MUERTE de EUGENIO FERNANDEZ BARALLOBRE.

 

CLIMENT RODRÍGUEZ, Pablo: Y tu amor fue mi bandera (Didot. Madrid 2015. 249 páginas).

  Climent Rodríguez nació en Huelva. Licenciado en Marina Civil (Sección Máquinas). Esta novela es un relato de la participación de La Legión en la defensa de Melilla tras la rota de Annual y la reconquista del territorio perdido. Hechos conocidos vistos desde el ángulo de un teniente recién salido de la Academia que estaba combatiendo en la zona occidental cuando tiene que acudir a socorrer lo que quedaba de Protectorado en Melilla.

   Es una novela militar, una novela legionaria. Después de narrar acciones y batallas, el teniente se ofrece voluntario para una misión de información en Axdir cuando todavía estaba bajo el dominio de Abd el Krim. Como era previsible, cae prisionero. Y lo nuevo, en la parte final de la novela, es la comprensión que adquiere sobre las gentes del Rif.

 


SÁNCHEZ, Lalo: El hombre que cambió un imperio (Avant. Barcelona 2016. 280 páginas).

   Lo más sorprendente de este libro es que está basado en hechos reales. Según el autor –militar y empresario ceutí- cuenta lo que oyó a su padre que también fue militar en  el Protectorado. Así lo decía en noviembre de 2016 en una entrevista en La Verdad de Ceuta:  https://www.laverdaddeceuta.com/redaccion/noticias/redaccion/entrevistas/lalo-sanchez-presenta-su-libro-el-hombre-que-cambio-un-imperio

   La novela recoge algunos de los hechos peculiares del Protectorado a principios del siglo XX: presidiarios de Ceuta, renegados, kabileños, líderes locales, guerra… Trata de mostrar una manera de vivir en las montañas. No sé porqué unas veces escribe Yevala y otras Yebala, no sé si son erratas o está buscado. Y por las páginas discurren El Raisuni, Abd el Krim, Franco y otros protagonistas históricos. Una visión distinta de la presencia española en Marruecos, llena de amistad y esperanza.

 


FERNANDEZ BARALLOBRE, Eugenio: Tiempos de amor y muerte. El infierno de Igueriben (LC ediciones. Salamanca 2018.228 páginas).

   Es la novela de un militar, la vida familiar y profesional de un oficial que, recién salido de la Academia es destinado a Marruecos. Trata con mucho respeto, con emoción, las características de la vida castrense y la dura contienda rifeña. Aunque el autor no es militar, sino policía, su manera de narrar es parecida a de las novelas escritas por aquéllos. Creo que es muy larga en los principios, pues si lo que quería era narrar los hechos sucedidos en Igueriben, hay que esperar hasta la página 127 para que el protagonista llegue a Melilla donde éste se pone al día de los que acontecía (y el lector también) por las conversaciones de los que estaban enterados de los pormenores de la campaña. Las últimas páginas culminan con el detallado relato de la caída de la posición, contado en forma de diario del protagonista que estaba entre los sacos terreros.



jueves, 1 de octubre de 2020

NOVEDADES EN NOVELA HISPANOAFRICANA (2):

 


NAVARRO FERNÁNDEZ, Eva María: Gurugú (Editorial Nostrum. Madrid 2009. 156 páginas).

   La autora evoca en su ficción la imposible convivencia cuando hay una imposición colonial. Una mujer joven llega al Rif profundo con su tío médico y se siente atraída por el lugar y sus gentes. Especialmente por un rifeño que resulta ser Abdelkrim. Mantiene una amistad con él y con otros habitantes del lugar. Pero estalla la crisis de Annual, la violencia se desborda y la convivencia se rompe. Entre la evocación poética del Rif, la metáfora del fracaso de la violencia y cierta ingenuidad.

 



BOUTELLIER CAPARRÓS, Alberto: El renegado (El moro Joaquín). (Editorial Círculo Rojo. 2011.272 páginas).

   El renegado es un sencillo relato de un presidiario en la isla de Alhucemas que huye y se integra en una cabila rifeña. Fue protagonista en el rescate de los naufragios del General Concha. Personaje que existió, según las crónicas de la época pero del que no se conocen muchos detalles.

 



BOTELLA, Juan: El largo camino a Tinduf. (Editorial Y. Madrid 2018. 362 páginas e ilustraciones).

   Se trata de la segunda incursión de Juan Botella en la novela colonial hispanoafricana. Ya comentamos Cofre negro:

 http://novela-colonial-hispanoafricana.blogspot.com/search/label/Botella

  El largo camino a Tinduf es una novela documental, una larga historia en la que lo principal es narrar las ocupaciones españolas del Sahara, Cabo Juby e Ifni a través de unos personajes que viven los hechos. Por esto, el autor entendió necesario añadir, a partir de la página 237, unas largas notas histórica y unos mapas que ayudaran a situar y comprender las acciones de la narración.

viernes, 2 de febrero de 2018

NOVELAS DEL DESASTRE DE ANNUAL (18): KELB RUMÍ de VÍCTOR RUIZ ALBÉNIZ

RUIZ ALBÉNIZ, Víctor: ¡Kelb rumí! (La novela de un español cautivo de los rifeños en 1921) (Rivadeneyra. Madrid 1922. 304 páginas + 2 hojas).

   Víctor Ruiz Albéniz es un escritor peculiar y original. En 1908 llegó a Marruecos gracias a un empleo de médico que el conde de Romanones le consiguió en el Sindicato minero que iba a explotar los yacimientos de Beni bu Ifrur. Quería compaginar su profesión sanitaria con la otra que ejercía desde estudiante, el periodismo. Al llegar a las minas se dio cuenta de que no había minas, ni trabajadores, ni dispensario, ni nada parecido. Y se dedicó a conocer el Rif oriental, sus gentes, costumbres… De ahí le viene el seudónimo que utilizó en muchas ocasiones El tebib arrumi o médico cristiano.


   Ruiz Albéniz fue un escritor (en temas del Protectorado) de línea patriótica, convencido de la bondad de la colonización a pesar de los abusos que había que combatir, partidario de acudir a la guerra si no había otra solución y muy amigo de militares. Su amistad con Franco venía de esa época y luego fue uno de sus principales propagandista en la Guerra Civil. Es autor de ensayos como La campaña del Rif (1909),  El Rif (1912), Ecce homo (1920), España en el Rif (1921), Tánger y la colaboración franco-española en Marruecos (1927) y otros.

   También fue autor de tres novelas sobre Marruecos. Dos breves que ya comentamos http://novela-colonial-hispanoafricana.blogspot.com.es/search/label/Ruiz%20Alb%C3%A9niz
: La carga de Taxdirt y Bu suifa, ambas de 1914 y una larga -¡Kelb rumí!
   Kelb rumí es la metáfora literaria de su propio pensamiento colonial. Se concentra en la figura del médico –que el autor conoce de propia mano- como ejemplo de la labor benéfica de España en Marruecos, de la reacción violenta de los rifeños que no comprenden ese beneficio y la guerra como resultado final en la que se acaba imponiendo la parte más fuerte en todos los sentidos y que la presenta como el mal menor para acabar con la barbarie secular y el atraso.


   Pero Ruiz Albéniz presenta algunas características originales. Es un escritor clásico en su manera de narrar, aunque tiene fuerza en lo que cuenta. Es lógico si tenemos en cuenta que la materia real daba para la tragedia y para colocar al lector en la posición del sufrido soldado español. Pero, a diferencia de otras novelas más simples y de una sola intención, el autor aprovecha para dar a conocer detalles de la vida rifeña, de costumbres sociales y religiosas y modo de gobierno local. Y lo hace sin esa sospecha de turista accidental que tienen otros novelistas ocasionales. Y, por último, plasma también el punto de vista del rifeño en alguno de sus capítulos. Reconociendo que, como en el bando español, los había buenos, malos y regulares.
   Así lo explicaba el cherif:
Penetraron en nuestra tierra con engaños y promesas falsas de amistad. Dijeron que venían como amigos a ayudarnos en todas nuestras necesidades, respetando nuestras leyes, nuestras propiedades, nuestras costumbres y nuestras creencias. Los dejamos entrar creyendo que la verdad anidaba en sus pechos y fluía por sus labios, como brota en las peñas el manantial que Dios puso en la tierra para nuestro bien. Pero mentían, nos engañaban. Con apariencia de amigos fueron entrando por la tierra sagrada donde duermen  nuestros antepasados, muertos en la gloria de Dios, sin otro derecho que el de su fuerza, ni más pretexto que el de su ambición. Se instalaron allí donde quisieron, se entraron en nuestra vida, nos impusieron jefes que no tenían calidad para serlo, y al amparo de ellos abusaban de su autoridad y atropellaban el legítimo derecho de nuestros hermanos. Aun aguantábamos, aun fuimos muchos los que continuamos creyendo que aquello solo podía ser fruto de la ignorancia y del error; pero lejos de enmendarse cuando del mal que hacían les advertimos, continuaron su obra, infestando nuestras vidas con sus costumbres maldecidas y logrando que muchos buenos creyentes diesen en la práctica de aquellos vicios que condenados quedan como pecados sin perdón en la ley sagrada del profeta (pp 176-177).
   En fin, una novela diferente aunque sea sobre una temática que empieza a dar muestras de agotamiento.




viernes, 12 de mayo de 2017

NOVELAS DEL DESASTRE DE ANNUAL (15): NO QUIERE MORIR y ÁGUILAS DE ACERO de ANTONIO CASES

CASES, Antonio: Los amores de Alfonso Reina (Imprenta de Artes y Letras. Madrid 1923. 220 páginas + 2 hojas).
-          No quiere morir (Novela heroica). (Imprenta de Félix Moliner. Madrid 1924. 211 páginas + 1 hoja. Portada de Climent).
-          Águilas de acero. (Imprenta Martosa. Madrid s.a. 209 páginas + 2 hojas).

   Antonio Cases fue un abogado que escribió varias obras de temas jurídicos y un novelista con más de media docena de títulos. Fue también periodista o colaborador de prensa. Y de esta colaboraciones surgieron otros libros: Tánger, dignidad nacional (1922) en el que recopiló las entrevistas realizadas a personalidades nacionales sobre el contencioso tangerino y que se publicaron en el diario Marte en 1915; Al nivel (pedagogía y Marruecos) (1923) o Con el índice en el mapa.

    Cases se interesó por marruecos en algunos de sus artículos y en dos de sus novelas. En esta línea, está escrita No quiere morir, un relato de exaltación patriótica tras los acontecimientos en Marruecos. La primera edición de la novela llevó el título de Los amores de Alfonso Reina. Pero no debió gustarle el resultado a Cases que se puso a corregirla y pulirla. Lo confiesa en el prólogo: El novelista fue más allá de lo que la prudencia aconseja… Se olvidó de muchas cosas porque, sin duda, tuvo presente tan solo su condición de escritor. ¡Y es que la vanidad ciega! Con el dolor del padre que sacrifica a si hijo, he destruido la novela original y doy ahora a la luz pública esta otra, podada, mutilada, revocada si se quiere, libre, en fin, de las exuberancias y de los impulsismos de quien para seguir andando no se cuidó de mirar hacia atrás…. (páginas 11-12). No debió destruir todos los ejemplares porque algunos ruedan por las librerías de lance todavía.

   La intención del autor, que fue procesado por masón después de la Guerra Civil, está clara desde las primeras páginas. Defiende la visión ortodoxa de la bondad colonial, propia de la época, y desprecia las agresiones rifeñas contra los españoles. En esos momentos era un ferviente defensor del golpe de Primo de Rivera, quien dedica palabras elogiosas al autor. Se había derrumbado parte del prestigio militar del pueblo más militar del mundo. Un ejército fuerte se veía arrollado por turbas a quienes enloquecía el pillaje y el afán de venganza. Kilómetros y kilómetros eran abandonados por tropas que caían enseguida en poder de tribus salvajes que ejercitaban en aquéllas su ferocidad musulmana. ¡Marruecos! (página 19). Se encuadraba dentro del sector patriota de defensores de la intervención e Marruecos y de la guerra como solución definitiva para la pacificación.


   La novela transcurre en Zamora en 1921. Una pequeña ciudad provinciana en la que varios personajes notables se encuentran para hablar de la campaña de Marruecos. Podría haber ideado una intriga sobre la situación de combatientes desaparecidos sobre los que nada se sabía y la angustia de sus allegados. Pero la técnica es más simple. Es una novela de conversadores, de opiniones que –al final- parece ser la misma opinión del autor con algunos matices. De la lectura se extraen varias conclusiones:

·         La situación a la que se llegó es fruto de una larga serie de errores y negligencias de los políticos, más interesados en su posición personal que en el interés de la patria.
·         Que en ese punto los militares tienen que acudir a poner orden y restaurar el honor nacional y la seguridad. Un guiño claro al dictador Primo de Rivera por un escritor que había publicado varios ensayos de contenido militar. Y que escribe al final del libro con un epílogo de dos frases: ¡Y el cambio vino!  Lo trajo el destino de una nación que no quiere morir… (página 213).
·         Que la restauración del honor se consigue con el sacrificio de muchas personas que componen el ejército en África, desde el más alto general al último recluta. Pero el sacrificio es un deber del hombre ante la sociedad y debe asumirlo con orgullo.
   Es ejemplificador de esto el diálogo que pone fin a la primera parte de la novela:
-          Y de este modo, Santiago, si con tu regreso coincidiese el fin de la guerra… ¡qué glorioso sería nuestro amor!
-          Sí; porque, como yo, salen para África todos los soldados, y llevan fe en el triunfo.
-          Venguémonos, Santiago, de Annual, de Zeluán, de Nador, de Monte Arruit…
-          ¡Oh! Si pudiéramos borrar el pecado de ayer…, el pecado de cobardía, el pecado de incompetencia, el pecado de inmoralidad…
-          Y traer a los prisioneros, que eso es el entumecimiento de la Patria.
-          Yo creo que hoy, como hace siglos, cada soldado español lleva a África el orgullo de un rey.
-          Pero tal como los reyes antiguos, que no podían sobrevivir a su deshonor (página 89).
    Pero lo especial de Cases es su evolución personal y política y su cambio en la manera de ver los hechos. Cases publicaría después otra novela corta donde se refería a Marruecos. Águilas de acero –que da título al libro- es un relato publicado con otros tres en 1927 ó 1928 (el libro no pone fecha de edición). Se trata de una historia de aviadores sudamericanos que acaban en Marruecos. Pero la visión de Cases cambia, ya no es una novela de patriotismo sin crítica, sino que habla de la corrupción, de los negocios sucios y las malversaciones que se hacían con el dinero que el gobierno enviaba a país. La visión es pesimista, destructora. La ilusión colonial se había convertido, a los ojos del escritor, en un enorme foco de delito. Y el caudillo rifeño Abd el Krim en una sombra buscando una salida.

   Es interesante comparar esta evolución en un mismo escritor. Quizás la realidad pudiera con la ilusión y los hechos con los ideales. Cases no es un escritor brillante, su técnica es discursiva y sencilla. El lector no puede esperar hallazgos ni tensión, no hay sorpresas en la redacción. Es una muestra más de plasmación de la mentalidad colonial pero, en este caso, marcada por la evolución.