lunes, 10 de agosto de 2026

NOSTALGIAS COLONIALES (14): SEÑOR DE SU ÁNIMO de JOSÉ MARÍA PEMÁN

 

Pemán fue un escritor de mucho éxito entre el público conservador. Quizás más en el teatro que en la novela. Sus planteamientos se desarrollaban entre las clases altas y medias, y eran de talante moralista y de seguimiento de las doctrinas de la Iglesia. Su obra es abundante y, por tanto, hay variaciones en los argumentos, aunque no en el pensamiento plasmado. Es un escritor académico y sencillo, no tiene veleidades vanguardistas ni excesos estilísticos. Y, con el tiempo, ha dejado de ser leído salvo por algunos incondicionales y por los que hacen arqueología literaria.





   Señor de su ánimo traslada su universo a África. No hay nada que motive la elección del Protectorado más que un deseo de cierta originalidad en el escenario, un cambio de sus localizaciones habituales. Un telón de foro. Ya lo intentó en el teatro con La danza de los velos, estrenada en 1936 y publicada en 1939, y que presenta similitud de decorados y del papel femenino en la primera postguerra.

   Por lo demás, es la historia convencional de una mujer, aparentemente rebelde, que busca y encuentra marido. Tras un primer fracaso amoroso, acude como enfermera a Marruecos, en plena etapa de desembarco de Alhucemas, retirada de Xauen y en las convulsiones que llevaron a la dictadura de Primo de Rivera. Era una de las pocas profesiones a las que podían acceder las solteras decentes de clase media o alta. Un poco forzado el destino, pero el autor lo explica con gracia: Usted ha venido a África como algunos van a Cestona: a veranear, jugando a que van a curarse (p 85 de la 2ª edición). Solo algo menos de la mitad de la novela (el primero de los tres libros) se desarrolla en Tetuán y, ocasionalmente, en Tánger. Luego los protagonistas y sus anhelos se marchan a España.

   La novela, de poca acción y mucho sentimiento, se va desarrollando en las fronteras de la novela rosa. Entre personas sin problemas económicos y con la vida resuelta desde el nacimiento a la muerte. Hay que reconocer que Pemán conocía bien la clase social que describe y sus personajes no resultan artificiales, sino minoría. Una novela que iba dedicada a un público determinado que aplaudía al escritor aun antes de empezar a leerlo.

 

 

 

 

 

miércoles, 15 de julio de 2026

NOVELAS DE LOS ESPAÑOLES EN ARGELIA (3): GENTES NUEVAS EN EL TELL de FÉLIX AYALA VIGUERA

 

AYALA VIGUERA, Félix: Gentes nuevas en el Tell (Ediciones Cronos. Zaragoza 1945. 333 páginas).

 


   La novela colonial francesa sobre Argelia es la verdadera novela colonial por varios motivos. Son novelas escritas por franceses de Argelia que hablan de los colonos y su modo de vida. Constituyó un subgénero y hubo algunos novelistas de calidad como Louis Bertrand, Robert Randau o los hermanos Tharaud. Era novelas costumbristas y, a la vez, un canto al esfuerzo de los franceses expatriados que ponían en valor las tierras casi abandonadas de los árabes. Es decir, unas obras que exaltaban los valores coloniales. En algunas de esas novelas se hablaba de los españoles que emigraron sobre todo al oeste de Argelia. Y no siempre bien porque la pretendida superioridad gala estaba por encima no solo de los árabes y bereberes sino también de malteses, italianos o españoles (que eran mayoría en las tierras del Oranesado y el Tell). Hay algunos ejemplos de ese desprecio que es mejor ignorar. Pero hubo españoles que colonizaron las regiones de Orán, Mostaganem o Sidi Bel Abbes, que luego fueron obligados a hacerse franceses por ley y que sufrieron las consecuencias de una dramática independencia. Esos emigrantes levantinos o murcianos empeñados en huir de la miseria y abrazar la prosperidad. Algo que María Dueñas ha hecho recientemente en Por si un día volvemos (2025), comentada aquí:

   Y hubo un novelista, el riojano Félix Ayala Viguera, nacido en 1908, que quiso reflejar esa epopeya a la manera de los franceses, pero dedicada a los españoles. Así escribió Gentes nuevas en el Tell, publicada en 1945 con dos ediciones de distintas portadas. Su intención es describir las peripecias de los españoles, su lucha contra el clima, la tierra dura, los árabes y los franceses: Los franceses que quisieron colonizar no pudieron luchar contra el clima, y sus columnas de emigrados se iban replegando hacia lo que ya empezaban a ser ciudades comerciales, mientras que las tierras de África, los poblados, se iban quedando en manos de los españoles y se obtenían concesiones de tierras a poca costa (p. 72). Podría escribir como Sartre: el infierno son los otros. Pero la novela, que comienza en esa línea de canto al esfuerzo de los colonos, pierde la línea inicial para centrarse más en las relaciones personales, incluso rozando el folletín.



   Hay muchos detalles de la vida colonial y de las peripecias de los españoles en la Argelia francesa, pero no llega a componer una visión general de esa vida. Son detalles, apuntes, noticias que seguramente concordaban con la realidad y que tal vez el autor escuchara de emigrantes o familiares. Fue una primera visión de estas situaciones que se desarrollaron desde mediados del siglo XIX hasta la independencia de Argelia. El autor desaprovecha las cualidades dramáticas de algunas situaciones sobre las que pasa descriptivamente despreciando la posible tensión. Pero tiene habilidad para situar el final en los sucesos históricos de Saida.

sábado, 4 de julio de 2026

NOVELA GRÁFICA HISPANOAFRICANA (16): SOLDADO INVICTO

 

ANÓNIMO: Soldado invicto (Editorial Rollán. Madrid 1969. 56 páginas).

 

   Soldado invicto es un comic publicado en 1969 por la Editorial Rollán, especializada en historietas y en novelas de quiosco. Dado que se trata de una biografía de Franco publicada en España en un año en que el dictador todavía gozaba del poder, solo puede ser una hagiografía.

   Las 29 primeras páginas están dedicadas a su etapa de África, el resto no. Desde el bautismo de fuego como teniente en Addu-Allal-U-Kaddur hasta los combates en la campaña de 1921 al mando de la 1ª bandera que acude rápidamente desde las cercanías de Xauen a Melilla.

   Se trata de un cómic de dibujo realista, alejado de la línea blanda más infantilizada, en color y quizás un poco oscuro en las tonalidades. No se indican los nombres de los autores. La contraportada nos dice que ha sido una creación de Art Studium, que según el blog. Leo en el blog Estudios Carrollianos que era un colectivo de ilustradores valencianos formado por Emilio Frejo Abegón, Alfredo Sanchís Crtés y Juan González Alacreu, que estuvieron en activo desde 1968 a 1980. Otro blog, Tebeosfera,  indica que luego se agregaron otros dibujantes como Luis Bermejo, Miguel Quesada, Navarro Costa y el guionista Pedro Quesada.

   No es una novela crítica, ni neutral. Pero tiene el recuerdo de las batallas africanas con un buen dibujo.

 

domingo, 28 de junio de 2026

NOVELAS DEL FIN DEL SAHARA ESPAÑOL (11): 1975 EL AÑO DE LA TORMENTA de NIKO ROA

 

ROA, Niko: 1975 el año de la tormenta (SND editores. Madrid 2024. 478 páginas).

 

   1975 fue un año trascendental en la historia contemporánea de España. La muerte de Franco marcó el devenir del país y condicionó algunas de las situaciones políticas que estaban pendientes de resolver. Una de ellas, de especial importancia, fue la descolonización del Sahara Occidental. Ya había iniciado España el proceso cuando la agonía del dictador, la urgencia por atender a cuestiones puramente nacionales, la habilidad del rey Hassan II con la ayuda que Francia y Estados Unidos, y la torpeza de los lideres locales, torcieron el proceso de tal manera que aún hoy, más de cincuenta años después, el asunto no se ha resuelto.



   Aprovechando la cascada de acontecimientos de aquel año, Niko Roa publicó su segunda novela de ambiente africano. La primera fue La Mehal-la, ya comentada aquí:

https://novela-colonial-hispanoafricana.blogspot.com/search/label/Roa

 

   El autor quiere dar una visión completa de los últimos días del Sahara español. Para ello utiliza una técnica de retablo, una novela coral donde se va sucediendo personajes, unos reales y otros ficticios, y escenarios, unos dentro del territorio y otros fuera. Es valiente Roa al hablar de los hechos. Es importante el contrate entre lo público y lo privado para dejar constancia de que la angustia no fue solo política, sino que alcanzó a las familias de los residentes y los nativos. Da una visión personal de los últimos días del régimen y un relato del ambiente en El Aaiún y los puestos del interior que se puede corresponder a la realidad. A eso añade algunos episodios particulares de los personajes ficticios y reseñas de los hechos reales sucedidos en Madrid. El tema es complejo y, por mucho que se quiera abordar y el autor lo hace en casi 500 páginas, todavía hay muchas nubes en la memoria y opiniones diversas, incluso divergentes de aquellos días que comenzaron con la muerte de Carrero Blanco dos años antes.

  Es complejo acertar con el tiempo y el espacio dedicado a cada una de las parcelas que componen la novela. Difícil mantener el ritmo y que el lector no sienta la tentación de saltarse páginas que considera de menor interés porque, centrado en los hechos históricos, le interesan menos los acontecimientos meramente familiares de los personajes ficticios. Pueden parecer varias novelas en una. En conjunto la lectura es sencilla.

   No puede eludir el autor su simpatía por los militares españoles que, pasado el tiempo, parece que fueron las víctimas de las negociaciones políticas en las que no intervinieron, que cumplieron su misión, pero no les dejaron llegar hasta el final y salieron tristes y decepcionados. Su negativo recuerdo de las primeras acciones del Polisario. Y su recurso a la fatalidad para explicar lo difícil de entender. Hay emoción en el relato del abandono.

   El relato se desliza hacia el final conocido en los últimos meses de 1975. Las explicaciones que se extraen de las conversaciones de los personajes militares, reales, del entonces príncipe Juan Carlos con el embajador americano, de las charlas de casino, etc, parecen ajustarse bien a lo que fue la historia de aquellos días. Y la consecuencia cruel que todo el mundo conoce, la matanza de saharauis huyendo por los caminos de su país y posiblemente ordenada por el coronel Dlimi, el hombre fuerte de la ocupación. El tema ocultado y sin responsabilidades declaradas por tribunales internacionales, la página oscura de lo que el autor califica como fracaso colectivo.

miércoles, 13 de mayo de 2026

NOVELAS DE LOS TERRITORIOS ESPAÑOLES DEL GOLFO DE GUINEA (22): HIJOS DEL DESTINO de MANUEL MONTOYA VICENTE

 

MONTOYA VICENTE, Manuel: Hijos del destino (Bohodón ediciones. Tres Cantos 2022. 239 páginas)

 

 

   El general Montoya ha publicado esta novela en la que la trama, muy sencilla al principio pero que se complica al recordar el pasado, es la excusa para relatar un modo de vida extinto y una situación política desastrosa. No sé si el autor estuvo en Guinea, por la edad no fue oficial de la Guardia Territorial, pero el conocimiento que transmite del acuartelamiento de Ebibeyin denota que, si no estuvo al menos se lo contaron los que estuvieron que pudo ser algún familiar. En los últimos años de presencia española, las cosas iban cambiando en la colonia. Se atisbaba la independencia prometida y los problemas que estaban planteando el cambio en algunos habitantes que tomaron la situación como oportunidad de obtener el poder, como revancha o, simplemente, como justa aspiración y compensación a sus años de sometimiento. Además, subyace un sentimiento de amistad con algunos de los guineanos que se quedaron allí pero que transmitieron sus sentimientos.

La narración discurre entre la emoción y la nostalgia. El descubrimiento del país y sus gentes por un joven teniente que trata de hacer que su trabajo se adapte al modo de vida local con el orgullo de cumplir la misión que tenía encomendada. Pero la situación cambia en 1967, a meses de la proclamación de independencia, cuando las luchas por el poder se imponen a la convivencia pacífica y la armonía.

   Las situaciones vividas por media docena de personajes entre 1967 y 1968 es el resumen de la caótica etapa en que la independencia y la llegada al poder de Macías sucedió a la presencia española. No hay defensa para la violencia que se cuenta aquí desde un rincón continental fronterizo con Gabón y Camerún.

   La novela, de lectura amena y de interés, cubre ese hueco que hay en la literatura española sobre Guinea. Ignoro si los hechos narrados son reales en todo o en parte, si son una exageración o acumulación de noticias en un solo personaje, en todo caso parece que responden al clima de abusos de los primeros años de independencia.

  

jueves, 30 de abril de 2026

NOVELAS DE LOS TERRITORIOS ESPAÑOLES DEL GOLFO DE GUINEA (21): CASTILLO MONTEALEGRE de CARMEN RÓDENAS.

 

RÓDENAS, Carmen: Castillo Montealegre (Edhasa. Barcelona 2026. 353 páginas).

   Carmen Ródenas es una novelista premiada, aunque su labor profesional está relacionada con la Universidad, es catedrática de Economía Aplicada en la de Alicante.

Esta es su segunda novela después de haber dedicado El talento (2024) al joven Blasco Ibáñez. Su afición a lo africano y un innegable instinto para elegir argumentos hacen que se fijara en la Guinea Española y en la II Guerra Mundial para escribir una novela de aventuras, a medio camino entre el thriller y la intención política.

   El problema principal de las novelas históricas es que la ficción debe encajar perfectamente en el marco real del pasado. Si el autor o autora se limita a contar lo que sucedió, corre el riesgo de redactar un documento académico o administrativo. Si se vuelva en los elementos ficticios, la novela pierde el carácter de histórica por falsear lo acontecido. Pero cualquier opción es lícita al tratarse de una novela.

    La novela da una hipótesis persona, atractiva desde el punto de vista novelesco, sobre el hundimiento del Castillo Montealegre por un submarino alemán en 1942, cerca de las costas de Liberia. Se nota que la autora se ha documentado bien sobre la Guinea española en los años 40 y muestra buenos conocimientos de náutica. Esto hace que el relato parezca más creíble y la lectura más atractiva.



   La parte menos ajustada a la realidad es la necesaria para novelar. El escenario es la parte continental de la antigua colonia española: una factoría maderera y en Río Benito. Parece que está ajustado a lo que fue en realidad ese paisaje. Es improbable una explotación minera aunque fuera a cielo abierto. Aunque tengo mis dudas sobre la disponibilidad de los personajes en él. Es decir, es difícil pensar que en Río Muni se pudieran mover con tanta facilidad algunos espías. También lo es describir a un personaje femenino con la libertad con la que aparece en el libro. Por otra parte, algunos personajes falangistas, en este caso los “malos” de la historia están un poco caricaturizados. La voluntad o los objetivos contrarios a los ideales pueden, y muchas veces ocurre, proceder de personas inteligentes y que saben ocultar las intenciones.

   La novela abandona pronto el territorio español, se embarca en el océano y acaba en las colonias francesas y británicas. La autora quiere enmarcar los personajes en unos lugares que ya no existen, pero que tienen un indudable atractivo para la acción casi cinematográfica y el ambiente perdido de las colonias. La mezcla de situaciones históricas y pura ficción es la esencia de la novela.

 

 

 

sábado, 18 de abril de 2026

NOVELA GRÁFICA HISPANOAFRICANA (15): AL NORDESTE DE ARZEW de PACOSALES (Francisco Sales Segarra), CARLOS MAIQUES y ALAIN BONET

 

PACOSALES (idea, guion, dibujo y maquetación), MAIQUES, Carlos (color) y BONET, Alain (guion): Al nordeste de Arzew (Edicions de Ponent. Alicante 2011. 179 páginas).

    El planteamiento de esta novela gráfica es muy interesante, así como el dibujo y color que se sale de la línea blanda tan habitual al tratar las colonias africanas. Las vicisitudes de unas familias, a los ojos de los niños, que vivían en el pequeño pueblo de Saint Denis du Fig y pasaban los veranos en Arzew, playa próxima a Orán, algunos de procedencia española como era habitual en esa parte de la Argelia francesa. No eran grandes propietarios agrarios, ni profesionales relevantes. Familias trabajadoras que buscaron su destino en la emigración colonial. Finales de los 50, la situación parece tranquila y la convivencia entre religiones y razas no presenta, aparentemente, ninguna brecha más allá de lo habitual en cualquier sociedad. Y, de repente, todo estalla. Es un argumento, el de la brusca ruptura, habitual en Francia. Algunas novelas como Lo que el día debe a la noche (2009) de Yasmina Khadra, que se convirtió en película de éxito, van en esa línea.  También la novela Pie negro de Serapio Iniesta comentada aquí: https://novela-colonial-hispanoafricana.blogspot.com/2026/03/novelas-de-los-espanoles-en-argelia-2.html

 




   El nacimiento de conciencia nacional y la lucha por la independencia removió viejos rencores, situaciones de desigualdad y humillación, frustración y dolor que llevó a una violencia desatada, ciega, que acabó con la vida de miles de argelinos de cualquier origen y la expulsión de un millón de los de origen europeo. Una tragedia de la que, seguramente, quedan los rescoldos en un país en crisis permanente.

  

   En el fondo subyace la pregunta de si no fue posible haber hecho las cosas de otra manera. Si no fue posible pactar antes de iniciar la guerra, la represión y la violencia indiscriminada.

 

   El libro plantea la historia desde los ojos infantiles, menos contaminados por los acontecimientos: Los niños no entienden de conflictos, ni de política. Su infancia transcurre siempre olvidadiza del pasado e ignorando el futuro. Cómo pensar que los lugares que impregnan lo cotidiano, que merecen nuestra vida, que nos arropan y nos protegen puedan un día desaparecer de nuestro entorno. ¿Qué amenaza puede un día romper esa felicidad?, escribe n los autores al principio. Lo que había sido un paraíso, el lugar de crecimiento de tantos emigrantes españoles que llegaron con lo puesto y construyeron vidas confortables, se convierte, de pronto, en un lugar ingrato del que había que huir. La historia tiende a la melancolía final, a la tristeza rematada con evocadores dibujos.

viernes, 27 de marzo de 2026

NOVELAS DEL FIN DEL SAHARA ESPAÑOL (10): NEGRA SANGRE DEL SÁHARA de MANUEL JIMÉNEZ DELGADO

 

JIMÉNEZ DELGADO, Manuel: Negra sangre del Sáhara (Almuzara. Córdoba 2025. 302 páginas).

 

   Jiménez delgado continua en esta novela el camino iniciado en Sirocco 1957, comentada en

https://novela-colonial-ispanoafricana.blogspot.com/search/label/El%20Aai%C3%BAn 

   Es decir, una novela policiaca, a veces thriller, que se desarrolla en El Aaiún en 1961. En la contraportada la editorial la anuncia como una novela histórica cargada de suspense y tensión, que nos traslada a una época de intrigas políticas y sociales en un entorno tan fascinante como implacable. Lo que es solo cierto en parte. Desde luego no es una novela histórica, aunque se desarrolle en el pasado.



   En la novela hay una historia entretenida, bien llevada en lo que se refiere al ritmo y la intriga, con personajes propios de novela negra y situaciones que se encadenan creando un clima que invita a seguir leyendo. Al final, este tipo de relato es siempre el camino que lleva al descubrimiento del autor del delito. En este aspecto, nada que objetar. No hacemos crítica literaria.

   Pero en lo que respecta al ambiente colonial, el autor no ha resuelto los desajustes de su primera novela sahariana. No es, como indica la contraportada, una novela histórica. Primero porque, aunque comienza por el secuestro del Santa María por el DRIL, hecho cierto y sorprendente, la vida en el Sahara no está reflejada con exactitud y no coincide con lo que fue la realidad de la ciudad colonial. El escenario es una ciudad imaginada adaptada a una cierta idea de lo que fue El Aaiún. Los lugares no coinciden y los que nombra no se asemejan a lo que existía. Es cierto que el autor puede escribir lo que quiera o lo que le venga bien al relato sin que nadie se lo reproche porque se trata de una ficción. Pero en este blog nos fijamos en lo colonial. Hay dos errores de bulto, esenciales en el libro. En el Sahara no había no Policía Nacional, ni Guardia Civil. Las labores de policía se encomendaban a la Policía Territorial encuadrada en mandos peninsulares, algunos de los cuales eran guardias civiles. Había una pequeña comisaría de Policía Nacional con labores burocráticas, tal como expedir pasaportes. No se encargaban de la investigación de delitos. Por otra parte, en una ciudad militarizada era muy improbable que hubiera asesinatos como los narrados. Aunque, repito, el autor es soberano para contar lo que quiera. También se observan otros pequeños fallos de escasa importancia, pero que una novela histórica debería tener en cuenta.

   En definitiva, el autor busca la originalidad en el escenario para un argumento policiaco.

 

 

lunes, 9 de marzo de 2026

NOVELAS DE LOS ESPAÑOLES EN ARGELIA (2): FLON FLON Y PIE NEGRO de SERAPIO INIESTA

 

INIESTA, Serapio: Flon flon (Bruguera. Barcelona 1972. 445 páginas). Pie negro (Bruguera. Barcelona 1974. 447 páginas).

 

 


   Serapio Iniesta ha escrito dos novelas autobiográficas de interés para comprender la vida de muchos españoles que, perdedores en la Guerra Civil, tuvieron que huir a Francia y, como único medio de vida, alistase a La Légion Étrangère. Cuando se elige la novela como modo de contar una vida hay que suponer que leeremos partes exageradas, partes censuradas y partes olvidadas por el autor. Incluso que la memoria le falle en episodios. Pero del conjunto de las dos sí que podemos obtener una visión aproximada de la manera en que se desarrolló la existencia de aquellos hombres.

   Flon Flon es la menos colonial. Es un relato que discurre por Argelia, pero entre cuarteles, Francia y algunos países europeos durante la II Guerra Mundial. No fueron los legionarios de Sidi Bel Abbés protagonistas de batallas importantes ni en Europa ni en Argelia o Senegal, a pesar de estar presentes. Por tanto, se trata más bien de una novela cuartelera, seguramente fiable en lo que describe y señal de una vida dura tratando de encontrar oportunidades. Como tantos otros.



   La verdadera novela colonial es Pie negro, nombre dado a los colonos en Argelia. Entre las dos, el autor publicó Paris, aquel verano (1973) que describía el ambiente de los exiliados españoles en parís tras la liberación y que no tiene que ver con la vida colonial.



   En Pie negro, aborda la cuestión colonial con crudeza, en el momento final de la Argelia francesa. Su evolución personal es evidente. Siegue siendo un hombre difícil de trato, especialmente con las mujeres, hecho en los momentos difíciles de la Guerra Civil española y la II Guerra Mundial, en los cuarteles de dura disciplina de la Legión francesa, en la lucha por la vida empezando de cero en varias ocasiones. Pero leal y con un fuerte sentido de la amistad. Como tantos otros perdedores, encuentra su sitio en Argelia, una colonia próspera que permitía trabajar y progresar a los emigrantes europeos, entre ellos muchos españoles. Pero ha llegado en el peor momento, cuando los árabes han cobrado conciencia de su papel secundario en su tierra, de la marginación social, económica y política y, ante todo, del poder que pueden alcanzar unidos. Se inicia así la cruel guerra de destrucción de comunidades, el ocaso sangriento de la aventura colonial, el fin de un proceso histórico. El rencor de los autóctonos se convierte en odio y la posición de los franceses, algunos argelinos de varias generaciones, se transforma también en odio al ver que van a perder todo, incluso la vida.

   El autor no es ya un español, exiliado republicano, que ve las cosas desde fuera. Tiene una granja, propiedades, un hijo, amigos… La situación lo obliga a tomar partido y lo toma por los suyos. Se involucra en la lucha secreta de los colonos y sufre. Se posiciona contra De Gaulle y su solución pacífica que es, sin paliativos, una huida. Están arraigados en lo que conocen, no quieren cambiar. Se identifican con la tierra africana.

   Evidentemente la novela tiene una parte autobiográfica y muchos elementos que conoció directa o indirectamente. Es una novela de técnica sencilla, pero llena de emociones y de hechos comprobables. En algunas ocasiones recuerda a Jean Lartéguy. El antiguo republicano se ha transformado en un defensor de la colonización. Todas sus contradicciones personales surgen a la vez que se derrumba un mundo construido sobre una convivencia viciada. Todo lo que le rodeaba se cayó en meses. Sus amigos, vecinos, conocidos lo van dejando todo atrás y salen huyendo de sus entornos en pocos días, sin llevarse más de lo que cabe en una maleta. Sus antiguos servidores se hacen dueños de las casas y las tierras que explotaban sin pagar un céntimo. En todo ello hay resentimiento, ganas de venganza contra los que los menospreciaron. Pero, a la vez, comprueba que la lucha por el poder en la nueva república se va a decantar a favor de los emboscados del exilio y el escondite, marginando a los que lucharon con las armas en el monte y la ciudad. Asiste al ascenso de gentes tan poco honradas como los que crearon la desigualdad.

   No hay una novela de estas características en la literatura española contemporánea.

 

lunes, 16 de febrero de 2026

MÁS SOBRE MARRUECOS EN LA NOVELA BREVE (4): EL PRISIONERO QUE NO VOLVIÓ de ANTONIO GASCÓN y JACINTO MARTÍNEZ ALFARO

 

GASCÓN, Antonio y MARTÍNEZ ALFARO, Jacinto: El prisionero que no volvió (Madrid 192? La Novela Blanca nº 7. S.p.).

 


   Esta novelita, publicada en una de las muchas colecciones efímeras de novela corta de los años 20 del siglo pasado, aporta poco a la novelística colonial. Son los recuerdos de un cautivo que desgrana los lugares comunes de los prisioneros en Axdir y rememora algunos nombres conocidos del episodio, deteniéndose en la actitud benefactora del sargento Basallo.

   En la fecha de la publicación, la novela aportaba al público un relato crudo de la situación en Marruecos. La guerra no había acabado y era necesario mantener viva la llama del odio al moro y el apoyo a las fuerzas españolas. Sin que esto signifique que lo que cuentan no sea cierto, pues son escenas ya relatas en otras fuentes y comprobadas.

   Y, como corresponde al género, una inverosímil historia de amor interracial para dar un aire distinto y responder al título.

   El libro cuenta con ilustraciones de Ferrer Sama.