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jueves, 25 de diciembre de 2025

NOVELAS DE LA GUERRA DE IFNI-SAHARA (13): LECCIÓN APRENDIDA. RECLUTA MUERTO de ÁNGEL MARTÍNEZ FERNÁNDEZ

 

MARTÍNEZ FERNÁNDEZ, Ángel: Lección aprendida. Recluta muerto (Estrella del Norte. S.l. 2025. 331 páginas).

 

    La novela de Ángel Martínez Fernández es algo más que una novela de la Guerra de Sahara-Ifni. Puede decirse que es una novela de mili. Este periodo de tiempo que obligatoriamente pasamos muchos españoles al servicio del Ejército tiene muy poca literatura. Y, desparecida la obligatoriedad, no pienso que vaya a tener mucha por falta de experiencias personales. Ni siquiera el guardés autor de este libro parece haber pasado por ahí, aunque aprovechará las vivencias de su abuelo para componer un relato lento, recreado, detallista de esta situación. Quizás sea ese el defecto de esta novela. Tarda mucho en levarnos al Sahara, más de 140 páginas. Es demasiado minucioso en los previo a la guerra, lo que podría ser la presentación d ellos personajes. Pierde tensión en la trama, pero no añade en esas páginas muchas más pistas de un aparente suicidio que va a ser argumento después.



   Lo que nos interesa en este blog, la guerra de 1957. Cuando parece que la acción va a desarrollarse en las arenas de Villa Cisneros, vuelve a Melilla para enmarcar el suicidio y levantar sospechas. Las jornadas entre el puerto saharaui y el fuerte de Ausert inciden en la angustia de una mili desagradable. Agotamiento, mal trato, miedo… Al final llegan a La Güera, el extremo sur del territorio español. La guerra los destina a ese poblado. Pero las escenas saharianas son pocas, son como un remate final a la historia principal. Trata de recrear un ataque a las trincheras que defendían la pequeña población y el comportamiento de los soldados. No hay mucho más. El escenario no es lo importante. La vida en el lugar, aunque estuvieran en la guerra, no interesa la autor en su narración.

   Solo en la V parte, cuando el autor prepara la solución al enigma de la muerte, la guerra del Sahara cobra importancia. En esas páginas finales describe la estrategia de defensa de la pequeña población frente al ataque de fuerzas muy superiores en número. Es cierto que la guerra en La Güera tuvo una importancia residual, pero es bueno recordar que allí existió un pequeño núcleo de población española que ahora está semi cubierto por la arena en una franja de tierra de nadie.

viernes, 12 de julio de 2024

MARRUECOS EN LA NOVELA LEGIONARIA (12): LEGIONARIOS. EL MAÑO de PEDRO CIRIA AMORES

 

CIRIA AMORES, Pedro: Legionarios. El maño (Mira ediciones. Zaragoza 2016. 359 páginas).

            Ciria se acerca al hecho de Annual desde La legión. Es una novela dividida en tres partes. La primera es una narración muy descriptiva y un tanto larga de la llegada de nuevos legionarios al campamento de Dar Riffien. Pioneros en el nuevo cuerpo, son los encargados de iniciar la vida militar del lugar. Es una sucesión de anécdotas de cuartel, con poca acción y poca novedad respecto a lo que ya se ha escrito.

            La segunda parte narra las peripecias de los legionarios instalados en la posición de Uad Lau y la incorporación a la columna que tiene que combatir en Xauen. Sigue la misma tónica de descripción de la vida legionaria, falta de acción y poco desarrollo de lo bélico. Al autor le interesa describir lo que fue la experiencia de los jóvenes alistados. Así que la primera escena de guerra tiene comienzo en la página 206. Tampoco en esto es original la narración. La larga marcha de dos banderas hacia Ceuta culmina esta parte. Pero el autor es frío al contralo, le falta la emoción propia de una novela bélica. Es fiel a la realidad, pero lo cuenta más como periodista que como novelista. La ficción pura la introduce a través de los personajes, la vida que llevaron hasta llegar al Tercio.

            La tercera parte nos sitúa en Melilla en los días posteriores al desastre. Con la misma tónica narrativa, el autor tiene guiños para Sender y el Viance de Imán, el cabo Terreros y otros personajes secundarios de los hechos que se unen a los mencionados desde el principio: Franco, Millán Astray, Arredondo, y los pioneros del cuerpo. Los expedicionarios acuden a los blocaos, a Monte Arruit, a Casabona, a Zoco el Hach, la ruta de los primeros días de la reconquista.

            En resumen, una propuesta de lo que pudo ser la vida legionaria pero con un exceso de cortesía entre camaradas y falta de la violencia habitual en esos días, la angustia de la situación y la presencia del enemigo.

jueves, 6 de junio de 2024

NOVELAS DEL DESASTRE DE ANNUAL (36): CUANDO LEAS ESTA CARTA de VICENTE R. GRAMAJE

 

GRAMAJE, Vicente R.: Cuando leas esta carta. La canción de Chamorra (Círculo de Lectores. Barcelona 2011. 354 páginas + 1 hoja).

 


            El protagonista es un médico, viajero por el norte de Marruecos, que por casualidad descubre restos de un español caído en Monte Arruit. No sé si es un enmascaramiento del autor, que descubrió también las guerras del Rif, o una imagen que viene bien al lector poco conocedor del tema que se acerca a él por vez primera a través de la novela. Gramaje es también médico rural, las lecturas le llevaron descubrir la guerra y de ahí le nació la idea de esta novela que obtuvo el premio Círculo de Lectores en 2011.

            En ese argumento tan trillado, la originalidad que busca el autor es narrarlo a través de la visión actual de un personaje ajeno a la guerra y centrar el relato de los hechos en un capitán que estuvo en el alejado puesto de Chamorra. Lo plantea en dos planos geográficos y temporales distintos. Unas visiones históricas de los sucesos en el puesto antes de la rota de Annual y una investigación actual de un médico que encontró por casualidad una carta en Monte Arruit y busca a los protagonistas. Con esta bifurcación de la historia, y con la intriga que introduce en la investigación del médico acerca de los personajes del pasado, la novela se hace amena. Es una narración tradicional, cronológica y sin rupturas vanguardistas. Los personajes actuales son de una normalidad sin altibajos, con sentimientos y consideraciones que están dentro de lo que le pasa a la mayor parte de la gente. Los de la guerra se sitúan aparecen dibujados con caracteres más fuertes porque están emplazados en una situación límite entre la vida y la muerte acechante. Por eso, las escenas de la posición en el Rif están bien medidas, ya se ha contado muchas veces antes, y el escrutinio de los personajes contemporáneos en busca del descendiente de la mujer de 1921 parecen un poco estiradas de páginas. El autor juega con el contraste de las dos dimensiones para mantener la atención, lo que consigue si bien la tensión decae en algunos episodios. Todo busca un final emotivo, la conexión de los antiguos protagonistas con los contemporáneos y una explicación amable de la superación de viejos traumas.

            La parte colonial poco aporta de nuevo. En ese aspecto es una novela para lectores que acuden por primera vez al Rif literario.

 

miércoles, 17 de abril de 2024

NOVELAS DEL PROTECTORADO ESPAÑOL EN MARRUECOS (18): POR SU SUERTE de JOSÉ MARÍA CUADRO

 

CUADRO, José María: Por su suerte (Dauro. Granada 2013. 563 páginas).

 

            En esta novela vemos una novedad temática puesto que empieza en Algeciras. La Conferencia de Algeciras de 1906 supuso, para este autor, el inicio de la presencia española en Marruecos. Primero porque dio licencia a Francia y España para intervenir en zonas con objeto de garantizar la seguridad y segundo porque marcó el inicio de la minería que fue la más importante actividad económica en el protectorado.



            Cuadro conoce bien los detalles de lo que describe. Con paciencia va incorporando personajes, unos históricos y otros de ficción como es norma en este tipo de novelas, a los hechos y los paisajes. Salta del sur de España a Marruecos con el fin de plantear la situación política real que antecedió a la implantación del protectorado en 1912. Esos años que van desde 1909 a 1921, tan poco conocidos, llenos de detalles interesante y de situaciones novelables.

            Aunque en este tipo de novela siempre hay algo de aventuras, Por su suerte es un relato político. Es una historia de las complicadas relaciones existentes en Marruecos en esa época y su implicación en la vida pública española. El autor muestra una buena actividad documentadora previa y una especial habilidad para explicar con amenidad, y en tono literario, lo que estaba pasando en el país. Cuadro cuenta la historia como si fuera una novela y en ella se ve obligado a crear personajes ficticios con caracteres creíbles. Con amenidad, pero con pocas concesiones al gusto comercial. Por ello se ven pocos personajes femeninos cuando la política y la milicia de la época eran masculinas. No hay pasiones desbocadas, ni espías siniestras, ni mujeres adelantadas a su época construyendo un mundo mejor. En ese aspecto, hay mucha normalidad: la que corresponde a la realidad.


                                                                Calle de Tánger

            Los ejes de esta acción, engarzados por los personajes de ficción que se mueven en el laberinto, son cuatro: la lucha entre Abd el Aziz y su hermano Hafid por el trono, las rivalidades europeas, las andanzas de El Roghi Bu Hamara en la parte oriental y las de Raisuni en la occidental. En tres escenarios fundamentales: Tánger, Nador y Tetuán. En esos vericuetos, tan escurridizos a la documentación, hay muchas posibilidades y otras tantas hipótesis. A pesar de la fidelidad de Cuadro a la historia, los hechos son susceptibles de interpretación.

            La novela es muy sólida, una muestra de que la narrativa sobre Marruecos ha mejorado mucho. El autor se mueve en terrenos que domina. Nació en Alcazarquivir en una familia que residía en el Protectorado, vivió en Tánger y Tetuán. Aunque es ingeniero, el relato no cae en los desajustes de ritmo propio de un novato, ni en el abundamiento en descripciones superfluas. En todo caso, este tipo de novela requiere, para apreciarla en todo su interés, ciertos conocimientos sobre la geografía e historia marroquí. Es algo que quita lectores, pero añade calidad.

            El cuadro de Cuadro termina con una cuarta parte posterior al Desastre de Annual que sirve para desarrollar algunas ideas sobre El Raisuni, lo que fue y pudo haber sido el poder en la Zona y la precipitación de acontecimientos previos a la pacificación. Final que aprovecha para rematar las historias secundarias de los personajes ficticios.

            Cuadro es también autor de una novela ambientada en el Desastre de Annual, titulada Luna Mora, que se puede adquirir solo en formato electrónico.

 

 

miércoles, 27 de diciembre de 2023

NOVELAS DEL DESASTRE DE ANNUAL (34): LLOVERÁ TIERRA SECA SOBRE ANNUAL de SANTIAGO DÍAZ MORLÁN

 

DÍAZ MORLÁN, Santiago: Lloverá tierra seca sobre Annual (Pámies. Madrid 2023. 413 páginas).

       


     Después de haber leído casi todas las novelas publicadas sobre el Desastre de Annual, cuando aparece una nueva me planteo si es posible escribir algo distinto sobre el tema, cual va a ser la originalidad del punto de vista o del desarrollo de la acción. En literatura todo es posible y siempre puede idearse un nuevo enfoque sobre un mismo asunto. Pero aparece la pereza ante un volumen de más de cuatrocientas páginas con un argumento sabido. Antes de empezar a leer uno piensa si será una de esas novelas de héroes y honor español, quizás más propias de otros tiempos. O una de las de pobres soldados mal vestidos y comidos a los que llevan a tierra extraña a sufrir frente a un enemigo que lucha por la independencia de lo suyo frente a los atroces imperialistas europeos, que es la visión más contemporánea. Un recorrido desde el pueblo y la familia a las posiciones en las que el conscripto es enviado a guerrear y morir, una descripción de casa asalto, acción… Tal vez una huida dificultosa o el cautiverio inhumano. Con estos interrogantes, abordé la lectura de Lloverá tierra seca sobre Annual. No conocía al autor, se trata de un abogado bilbaíno que solo tenía una novela anterior. Eso es lo que indica la página web de la editorial.

            Acierta el novelista en el principio. Se plantea una novela de las que ahora gustan: buena documentación previa que hace posible una interesante reconstrucción histórica, historias paralelas entrelazadas, una intriga negra/thriller y una mujer importante en la narración. Y acierta también colocando las primeras escenas en la Posición Intermedia A, un escenario inédito en el ciclo de Annual, con la sorpresa que sufren los que van a ser protagonistas de la tragedia ante las primeras señales que no saben interpretar bien. Está creando una intriga atractiva. Después aparece el protagonista Manuel Altamira, un policía que tuvo que ingresar en el ejército y es enviado para investigar sobre una posible trama corrupta. El planteamiento ya recoge los dos argumentos principales de una novela de este tipo: el desastre militar y la corrupción en el ejército en África.

            La historia de cuatro personajes distintos que, por distintas causas, están en Annual. Oficiales y soldados. Hay pocos personajes civiles. Una trama en Melilla en torno a la corrupción de algunos militares, otras en el frente. Los hilos argumentales confluirán en un buen final, resuelto con soltura por el novelista.

            La parte en que Altamira investiga, de novela negra, va cediendo paso a la parte de narración de los hechos acaecidos en 1921. Según se lee, la narración del desastre se impone sobre lo demás. Y eso ya ha sido contado, ya se ha escrito muchas veces, ficción y no ficción. A favor de Díaz Morlán hay que decir que, no obstante la falta de originalidad, lo cuenta muy bien, está perfectamente documentado, es realista tanto en la acción como en los diálogos y tiene una gran amenidad. Esto lo diferencia de otras novelas. Es una buena aportación al ciclo de Annual en la novela española.

miércoles, 13 de septiembre de 2023

NOVELAS DEL PROTECTORADO ESPAÑOL EN MARRUECOS (16): COMO ARENA ENTRE TUS DEDOS de GADEA FITERA

 

FITERA, Gadea: Como arena entre tus dedos (La Esfera de los libros. Madrid 2016. 413 páginas).

 

            La vida de Margarita Ruiz de Lihory fue apasionante y la autora lo aprovecha para una novela biográfica que muestre la vida de una mujer libre, adelantada a su época luchadora por los derechos de la mujer. Aunque fuera también un poco farsante, un poco estafadora y, con toda probabilidad, acabara con algún desequilibrio psíquico. Pero, en todo caso, las vicisitudes de su vida están envueltas en cierto misterio y no es posible juzgar hechos de los que se desconocen los detalles.



            El caso es que Margarita tuvo unos episodios interesantes en Marruecos. Por circunstancias que Gadea Fitera relata, conoció al capitán general de Valencia y futuro dictador Primo de Rivera y admitió un encargo para ir a ese país, oficialmente como corresponsal y en realidad como espía. A esta misión dedica la autora la primera parte de su novela, que es la que interés a este blog.

            La autora no disimula la admiración por el personaje. Resalta su coraje para vivir sin ataduras y romper con la familia, incluidos los hijos. Para volcarse en una vida aventurera contra todos los convencionalismos sociales y las rígidas normas morales y legales de la época. Solo una mujer con dinero podía permitirse esa ruptura y enfrentarse a las críticas.

            La parte de la novela dedicada a su estancia en Marruecos no abunda en detalles. Tiene algunos errores como situar un Alto Comisariado en Ceuta, colocar en 1919 a Abd el Krim al frente de la rebelión que aún no había empezado en la página 53, o considerar a Ruiz Albéniz como anticolonialista en la página 36. Se sirve de personajes reales como Ruiz Albéniz y el padre Revilla para situar a la protagonista en el ambiente de Tetuán. El primero de ellos puso haber sido crítico con muchas actuaciones de la época, pero no puede ser considerado anticolonialista. Tampoco puede decirse que El Raisuni procediera de una familia pobre (página 126). La idealización de los rifeños le hace fundar la ciudad de Axdir, llena de calles, casa y gentes, que no existía en la época.

                                                        Estación de Tetuán

            La novela tiene una trama sencilla, a pesar de los saltos en el tiempo y la cantidad de peripecias que contiene. Las situaciones en las que se mueve la protagonista se plantean con ingenuidad y los personajes no se desarrollaran con profundidad. Es una novela alabanza a la protagonista y, como reflejo, un esfuerzo por comprender al líder rifeño. Una exaltación de Abd el Krim quien, irremediablemente, acaba enamorando a la baronesa. Es una novela; es, por tanto, ficción. Pero no se atiene a la realidad o, en todo caso, los interpreta de manera poco creíble.

            A partir de la página 157 la novela discurre por otras geografías que no interesan a este blog. No es una novela para conocer lo que pasó en Marruecos sino para conocer la vida de la baronesa de Alcalalí.

 

 

miércoles, 9 de agosto de 2023

NOVELAS DEL DESASTRE DE ANNUAL (33): ABDELKRIM, LE LION DU RIF de AHMED BEROHO.

 

BEROHO, Ahmed: Abdelkrim, le lion du Rif (Editions Corail. Tanger 2003. 286 páginas).

           

            Esta interesante novela de Beroho nos ofrece una visión de los hechos diametralmente opuesta a la que tenemos los lectores de literatura española. El autor, marroquí de Tánger, es autor de varias novelas y ensayos: Le Consul et l'Indigène (2000),Les mystères de Tanger (2006), Sahara marocain et convoitises algériennes (2015), Tanger du sièce XIX (2019), etc. En sus novelas, como señala Gabriela Iliuta: Ahmed Beroho parte de la ficción para conducir a la Historia. Y, como es lógico, la visión marroquí de los acontecimientos está impregnada de nacionalismo.



            La novela tiene una primera parte introductoria que comienza en 1893, en la guerra de Margallo en Melilla. La revisión de la historia le sirve a Beroho para situar a la familia Khattabi en la historia del Rif, recrear un mito. En este aspecto, la novela nos ofrece una visión original, distinta e interesante a pesar de las lógicas imprecisiones históricas propias de una novela. Es una pena que no tenga traducción española. La figura del padre de Abd el Krim, desprovisto de su carácter de colaborador pagado de los españoles, se alza como un intelectual rifeño con una visión muy clara del destino de su país y su sujeción al Marruecos del sultán.



            La segunda parte, que comienza en la página 75, se centra en Abd el Krim. No oculta la admiración que determinará el relato: Sin caer en la exageración, el nuevo Abdelkrim se distinguía por la grandeza de alma, el ansia de saber, el voluntarismo, la energía, el coraje, el espíritu de emancipación, el autoritarismo, la astucia ante el enemigo, la sutileza… Tenía también ese arte diplomático de convencer, con calma y serenidad, al interlocutor… (p. 75). Toda una declaración de intenciones biográficas del personaje.



            El relato continúa como un canto de ensalzamiento del líder rifeño al que presenta como un personaje muy popular. Es curiosa una rueda de prensa en la que el autor reúne a lo más granado de la prensa internacional para hacerle preguntas a Abd el Krim como si fuera un jefe de gobierno. Entonces solo era un redactor del periódico y un colaborador de la administración española. Tiene mucho empeño Beroho en mostrar la faceta religiosa y varias referencias a la religión católica en comparación con el islam. Algo que ya inició en una imaginada conversación entre el padre y el general Marina. Y no falta tampoco ciertas alusiones despreciando al colonizador español frente al francés. Hay españoles buenos en la novela, los que están contra la intervención en Marruecos.

            La novela discurre hacia la hagiografía sin fisuras. La construcción de un personaje inigualable, idealizado y admirado. Un hombre reivindicativo de un Marruecos unido y defensor del Majzen, lo que resulta discutible. Un auténtico caudillo de una rebelión justa que se enfrenta a un general Silvestre presentado con caracteres de imbécil.

            No es un relato de hechos sino de situaciones, lo que hace más amena la lectura y muestra la originalidad del autor. La figura protagonista es retratada en diferentes situaciones, entre los suyos o frente a los españoles. En un recorrido por etapas de su vida que incluye algunos episodios íntimos, familiares, y otros puramente políticos y bélicos; los alterna. Si la parte final es la narración de los sucesos de Abarrán, Igueriben, pero de manera general y sin marcar actuaciones concretas. Se para antes de Annual, lo da por hecho. Que no espere el lector el detalle del testigo sino la culminación de la idealización del personaje. No hay crítica, ni duda, ni sospecha de su liderazgo. Es un canto a la épica del rifeño, a la grandeza de su epopeya.

 

 

martes, 22 de noviembre de 2022

LAS NOVELAS DE MELILLA (10): MELILLA 1936 de LUIS MARÍA CAZORLA

 

CAZORLA, Luis María: Melilla 1936 (Almuzara. Córdoba 2022. 349 páginas).

   En esta novela Cazorla continua con sus propios episodios nacionales, esta vez metido de lleno en la II República y el comienzo de la Guerra Civil. Ha ido cogiendo tablas de novelista, aunque quizás tenga que vigilar más el ritmo y evitar algunas repeticiones. En esta novela, al contrario de lo que sucede generalmente con las novelas sobre Melilla, la ciudad africana no se asoma a lo que pasa en Marrecos sino a lo que estaba ocurriendo en la península.

   


   La condición de jurista de prestigio del autor le sirve muy bien para desentrañar la personalidad y las peripecias del personaje principal, el juez de primer instancia Polonio Calvente. A diferencia de otras novelas suyas anteriores, en ésta los personajes son todos reales y las acciones también. La novela se sitúa en el clima enrarecido y tenso de los días anteriores al Alzamiento que, como es sabido, se adelantó un día en Melilla.

   Quiere reflejar las diferencias entre los bandos, las maniobras de unos y otros, especialmente de los militares y la impotencia de la autoridad civil sin apoyos y del general Romerales sin carácter.

   La novela va ganando en intriga a medida que se lee. Los hechos son conocidos en lo grueso, pero el autor tiene la habilidad de relatar los detalles de los días fatídicos del golpe militar que en Melilla se adelantó al 17 de julio de 1936. Todo ellos visto desde la óptica del juez, un hombre que creía en la fuerza de la ley por encima de cualquier otra y, con la honradez y la ingenuidad peligrosas en el momento, trata de imponer la razón legal y choca contra un muro. Los conocimientos jurídicos del autor, repito, dan fortaleza a los argumentos narrativos y ayudan a componer la personalidad del protagonista. ¿No es cierto que siempre he creído a pies juntillas en la fuerza de la ley?..., lo que se estaba fraguando en Melilla era un total atropello de lo constituido, equivalente a la entronización de hechos consumados pisoteando toda legalidad (página 251). El hombre que se va derrumbando anímicamente al comprobar que no puede nada contra la realidad y que los ideales son arena en la lluvia, a pesar de una esperanza inicial: No abandono la idea de que con la ley en la mano pueda contribuir a frene, al menos un poco, este atropello de las más elementales reglas del Derecho. No voy a convertirme en un fracasado traicionando mi vocación de juez que cree en la ley y la aplica sin reparo alguno (página 272). El acceso al sumario, sin duda fuente primaria para documentar la novela, hace que el relato sea verosímil en extremo. En el catálogo de los personajes, hay un cierto maniqueísmo de buenos y malos y una exagerada minusvaloración del general Romerales.



   El decaimiento del juez ante su proceso, la sospecha de que no habrá justicia y la comprensión de la magnitud de lo que se estaba cociendo, marcan un final trágico. Creo que se trata de una buena novela para acercarse a Melilla, los inicios de la Guerra Civil y el personaje de José María Polonio Calvente que fue usado de chivo expiatorio para advertir a los jueces de España de las consecuencias que podría conllevar no sumarse a la causa nacional.

  

jueves, 11 de agosto de 2022

NOVELA GRÁFICA HISPANOAFRICANA (12): BARRACO DEL LOBO de JORGE GUILLERMO PALOMERA y ALEJANDRO GARCÍA

 

PALOMERA, Jorge Guillermo (guion) y GARCÍA, Alejandro (dibujo): Barranco del Lobo (Cascaborra. Madrid 2021. 64 páginas).

 

   Dentro de la serie Historia de España en viñetas, la editorial Cascaborra publica ahora el volumen dedicado al Barraco del Lobo. Es un episodio crucial para entender el desarrollo de la Guerra de 1909 en los alrededores de Melilla y las circunstancias que llevaron a ella: la presencia del Roghi Bu Hamara, la cuestión minera y las dudas del gobierno español en la política marroquí.



   El libro tiene un dibujo claro y adecuado y un guion que da por sabidas algunas cosas sobre la guerra. Quizás debiera explicarse mejor los hechos con más texto para situar la historia contada.

miércoles, 6 de abril de 2022

NOVEDADES EN NOVELA HISPANOAFRICANA (4): CRÓNICAS DESDE EL RIF de JOAQUÍN RIVERA CHAMORRO y EL CÓNSUL FRANCÉS de CRISTINA MARTÍNEZ MARTÍN

 

RIVERA CHAMORRO, Joaquín: Crónicas desde el Rif (Autor-Amazon-Editorial Namil. Pontevedra 2021. 266 páginas).

   La novela es una aproximación al fascinante mundo de los periodistas de guerra. Los corresponsales han estado presente en todas las campañas de Marruecos desde 1859 y a ellos se deben algunos de los testimonios y crónicas que más ayudan a comprender los hechos. Rivera ha querido homenajearlos en una ficción con mucho de realidad, con una mezcla de personaje imaginario –el periodista de Nuevo Mundo Arturo Nogués- y un ilustre cronista gráfico José Luis Demaría López “Campúa”.



   La novela es un recorrido por los escenarios conocidos de la guerra, partiendo de Melilla. Se narran las vicisitudes de campaña y en la historia van apareciendo nombres de periodistas célebres: Jaime Tur, Pedro de Répide, Pérez Mencheta, Sánchez Ocaña, Ramón Alba, Ruiz Albéniz… Y los militares intervinientes empezando por el general Marina.

   La novela puede considerarse como una crónica periodística con perspectiva histórica de lo acontecido. Una visión periodística del desarrollo de la guerra.

 

MARTÍNEZ MARTÍN, Cristina: El cónsul francés (Autor-Amazon-Editorial Aféizar. Valencia 2021. 297 páginas).



   Leo en el blog de Sergio Barce (https://sergiobarce.blog/tag/cristina-martinez-martin/)  que la autora nació en Larache y allí vivió hasta los catorce años. Ha escrito varias novelas, entre ellas El cónsul francés, que arranca como un thriller pero enseguida toma el camino de la nostalgia colonial, de los recuerdos de infancia en la ciudad que la vio nacer. Y Te devuelvo la memoria, ya comentada:
http://novela-colonial-hispanoafricana.blogspot.com/search/label/Mart%C3%ADnez%20Mart%C3%ADn

Un sentido relato de una adolescente que comprueba que todo cambia, ella misma y sus sentimientos, la familia, las amistades y la ciudad en la que vive. Que las cosas no son siempre bonitas a pesar de momentos o personas, que la infancia pasa y llegan problemas. Una novela escrita con emoción, con personajes de verdad y situaciones de la vida de cualquier persona pero enmarcadas en una ciudad extraordinaria, Larache, que sufría la transformación que terminó con el Protectorado. Y con un final en el que la historia personal de la protagonista se superpone al final de esa etapa de la ciudad. Una buena lectura.

 

 

lunes, 31 de enero de 2022

LAS NOVELAS DE MELILLA (9): EL TÚNEL DE EZEQUÍAS de EMILIO GONZÁLEZ FERRÍN.

 

GONZÁLEZ FERRÍN, Emilio: El túnel de Ezequías (Almuzara. Córdoba 2021. 237 páginas).

 

   El túnel de Ezequías es una novela compleja, bien trabada y bien escrita; muy original con respecto a la producción actual de novelas sobre el Marruecos español. Es también una novela innovadora por su técnica narrativa, con continuos cambios del pasado al presente y con la dificultad de ser una novela llena de referentes culturales e intelectuales, en este aspecto el autor se muestra más como profesor que como simple novelista. El mismo título hace referencia a un lugar en Jerusalén que pone en unión esta novela con otras del personaje principal Sebastián Gardet.

   El túnel que busca agua, bañarse en la piscina del tiempo: El presente no es otra cosa que eso, el privilegio de bañarte en las piscinas del tiempo, merecido si logras conectar desde tu lado de la montaña con los que excavaron desde el otro lado (página 233).



   La parte histórica, colonial, nos lleva desde 1893 a 1914. De Argelia a Segangan; de Melilla a Uchda. La novela recorre e Rif Oriental en esos años convulsos de guerras y expansión, de negocio minero, del mejor momento de una Melilla creciente en la que habitan personajes singulares como Abd el Krim, Clemente Cerceira o Cándido Lobera. La fascinación por la acción francesa en su zona y la figura del general Lyautey.

   Confesiones, grumos de vida que algunos deciden no tragarse, repartiendo a esos inocentes cuatro vientos los estragos de las acciones propias. Coágulos del pasado que algunos expulsan, estómagos infantiles, incapaces de guardar la bolsa de recuerdos confinados que es la vida (página 107).

   Distintos ritmos narrativos en la misma novela. Las largas reflexiones del narrador actual frente a una manera más rápida de contar el pasado.

   Si nos fijamos en el aspecto colonial de la novela, objeto de este blog, la novela se queda corta. Una vez bien trazados los personajes y una historia llena de acontecimientos extraños que fue la vida de los mismos, al lector le gustaría tener más páginas sobre estos sucesos que van desde finales del siglo XIX hasta la independencia. Sin embargo, la narración se interrumpe con largas exposiciones introspectivas en primera persona de un personaje que solo al final descubrirá quién es y qué relación tiene con los Gardet. Al lector que busca historias africanistas le parecerán muy largos los monólogos de un enamorado despistado, nostálgico y con curiosidad por lo árabe. Pero el lector africanista está equivocado porque la verdadera novela es la de ese personaje desconocido y las referencias a Marruecos colonial son solo una manera de situarlo en el tiempo.



   Es, ante todo, una novela de Melilla porque es el escenario en el que pasado y presente encuentran su unión en esta narración. Y es una visión distinta de lo que hasta ahora se ha hecho en novela sobre la ciudad.

lunes, 25 de octubre de 2021

NOVELAS DEL DESASTRE DE ANNUAL (31): LA FUERZA DE LAS CADENAS de CÉSAR RAMÍREZ SÁNCHEZ

 

RAMÍREZ SÁNCHEZ, César: La fuerza de las cadenas (HRM ediciones. Zaragoza 2021. 425 páginas).

MARTÍNEZ GONZÁLEZ, Juan Luis: Annual 1921. La matanza de los inocentes (Apostroph narrativa. Barcelona 2021. 309 páginas + 1 hoja)

 


   El centenario del Desastre de Annual favorece a aparición de libros sobre esos hechos. Últimamente se han publicado El desastre de Annual (Galland books) de Roberto Blanco Andrés y Mariano Cavero, un buen resumen de lo que fue la presencia española en Marruecos ampliamente ilustrada o La incompetencia militar como principal causa del desastre de Annual (Tierra de nadie) del general José García Rodríguez, cuyo título es bien significativo.

 



   Y, por supuesto, novelas como las que comentamos aquí. La fuerza de las cadenas comienza con una larga introducción biográfica del personaje. Suele ocurrir a novelistas noveles que retrasan mucho la acción para situar al personaje, lo que seguramente es innecesario. El alférez protagonista llega a Melilla en la página 75 y se incorpora al cuartel de Tahuima en la 92. En un primer momento, parece que el novelista se desentiende de la guerra para centrarse en la vida de cuartel, la instrucción y algunos pormenores de la cotidianeidad militar. Es un relato descriptivo, costumbrista. La novela trata de enmarcar la acción en el escenario de Nador, en la vida de los soldados indígenas, para trazar un recorrido que los lleva  a los escenarios de la caída de Annual. Es un relato de la vida de campaña, sin grandes tensiones narrativas y con la pretensión de situar al lector en los hechos históricos que resume a través de su protagonista.



   A la novela Annual 1921. La matanza de los inocentes se le puede achacar, como a La fuerza de las cadenas, la tardanza en entrar en materia. En este caso, los reclutas no llegan a Melilla hasta la página 52. Es voluntad de los autores hacerlo así, pero creo que le resta fuerza a lo principal del relato y no aporta casi nada. Es un intento de encuadrar a los personajes en la historia, de situarlos en su medio familiar o local para mostrar el contraste con la vida en campaña. El escenario y la acción son similares a la novela de César Ramírez, pero esta vez desde el punto de vista del soldado conscripto en vez del oficial profesional. Se acentúa el papel de desgraciados de los reclutas enviados al frente, ajenos a lo que se dilucidaba en marruecos pero que soportaban la mayor parte de la carga humana. Martínez González se entretiene en explicar la situación militar y la mala condición de los soldados. Son cosas sabidas, parece que escribe para lectores que no saben nada de lo que pasó (quizás la mayoría). Insiste en la precariedad de soldado en todos los aspectos y presenta la campaña como una trampa para incautos. Es la postura crítica ante la postura patriótica. Sus escenas tienen credibilidad. La tragedia se cuenta en sus detalles.

   Por lo demás, ambas novelas siguen el esquema clásico de las novelas del ciclo de Annual: Llegada del soldado, Melilla, vida en campamentos y blocaos, Abarran, Igueriben, Annual, Dar Drius, Monte Arruit…

 

lunes, 28 de junio de 2021

NOVELAS DEL DESASTRE DE ANNUAL (29): TRIBUTO DE SANGRE de MIGUEL ÁNGEL SANDOYA

 SANDOYA, Miguel Ángel: Tributo de sangre (Bohodón ediciones. Tres Cantos 2014. 220 páginas. Ilustraciones de Ana Vidal Rodríguez).

 

   Con motivo del centenario del Desastre de Annual, siguen apareciendo publicaciones para ofrecer perspectivas nuevas o interpretaciones distintas de lo sucedido. Nunca se ha escrito todo sobre una cuestión, aunque sea mucho lo publicado. Así Jorge M. Reverte deja su obra póstuma  El vuelo de los buitres, que es una muy buena aproximación a los hechos. Y Daniel Macías Fernández coordina un trabajo de varios autores con el título de A cien años de Annual.



   Una perspectiva diferente es la que plantea la novela Tributo de sangre de Miguel Ángel Bedoya, publicada hace siete años. Y lo es no por la temática, ni por la orientación del argumento, ni por el estilo; si no por estar dirigida al lector juvenil. El autor es profesor de instituto y de Didáctica de la Historia en el máster de Formación de Profesores. Y confiese en la solapa que usa la novela histórica como recurso en sus clases. Así que concibió una novela pedagógica para ayudar al lector a situarse en la época y en los hechos. Una actividad atractiva para jóvenes en los que hay que incentivar el conocimiento de la historia. Es autor de un libro sobre este asunto: Motivar con novelas históricas juveniles en Secundaria (CCS. Madrid 2017). Con la novela pretende un acercamiento a los hechos por parte de ese público menos habituado, una visión antimilitarista en la que los soldados procedentes de las clases bajas eran los que mayor tributo de sangre, usando la expresión del general Mola, pagaban.

   Por tanto, el autor trata de explicar con amenidad como accedían los jóvenes al servicio militar, cómo se podía pagar para librarse, cómo eran los viajes y la vida cuartelera y cómo, por azar, algunos acabaron en una guerra cruel en territorio africano. Y narra de manera clara, pero sin caer en simplicidades estilísticas, lo que fue la campaña de 1921 para que el lector joven acceda a estos hechos. En su novela hay un poco de todo lo que fue la guerra del Rif: Melilla, marcha, campamento, blocao, cautiverio y huida. El sufrimiento del soldado y la postura del moro. Tiene un trasfondo histórico veraz, se nota que ha habido una buena labor de documentación. Y enlaza con la literatura canónica del Desastre, con guiños en el texto a Sender, Barea, Lorenzo Silva o Manuel Leguineche. Si el autor tenía como misión apoyar la enseñanza de la historia, debía hacer una novela fiel a los sucesos pero sin ser exhaustivo queriendo contralo todo, y sin resultar aburrido lo que provocaría la deserción del lector. Creo que Sandoya ha medido muy bien la intensidad y el contenido del relato.




 

jueves, 11 de marzo de 2021

MARRUECOS EN LA NOVELA LEGIONARIA (9): MEMORIAS DEL LEGIONARIO JUAN FERRAGUT de JULIÁN FERNÁNDEZ PIÑERO

 

FERNÁNDEZ PIÑERO, Julián: Memorias del legionario Juan Ferragut (Mundo Latino. Madrid s.a. 217 páginas).

 

   Julián Fernández Piñero fue un periodista catalán muerto en 1974. En 1921 el director de Nuevo Mundo, que era José María Carretero “El Cabalero Audaz”, le propuso que escribiera unas crónicas de la guerra de Marruecos simulando ser un legionario en el frente y así surgió el personaje Juan Ferragut. El general Salom, en su Biblioteca legionaria, indica que las crónicas de publicaron desde agosto de 1921 a febrero de 1922. Al principio, nadie sabía quién era ese legionario y se hicieron conjeturas sobre su personalidad. Incluso hubo quién fingió serlo. El misterio quedó al descubierto al publicarse esta novela, posiblemente en 1922. Tanto éxito tuvo que el autor usó ese seudónimo para sus siguientes novelas.

   Las memorias de Ferragut tienen antecedentes. En 1921 publicó esta misma novela en la colección La Novela de Noche, más reducida y con el seudónimo. Ya comentada: http://novela-colonial-hispanoafricana.blogspot.com/2016/07/mas-sobre-marruecos-en-la-novela-breve_13.html Y ese mismo año, en diciembre, publicó La misma sangre en La Novela Semanal, también con seudónimo y que añade en la que nos ocupa a partir de la página 141. Hablamos de ella en http://novela-colonial-hispanoafricana.blogspot.com/2013/09/el-desastre-de-annual-en-la-novela_18.html Fernández Piñero no era un corresponsal en el frente o en Melilla. Las crónicas que forman la novela las escribía, como señala José Francés en el prólogo, en la redacción de Nuevo Mundo. Pero la exactitud de los detalles nos indica que no eran fruto solo de su imaginación sino que estaban basadas en lecturas de los periódicos de la época.



   Memorias del legionario Juan Ferragut es la misma que Memorias de un legionario. Un relato construido por préstamos de los periodistas corresponsales y con una historia conocida: la participación de La Legión en los hechos que sucedieron al Desastre de Annual, desde que llegó para garantizar la defensa de Melilla y la  reconquista del territorio perdido. No es la mejor novela legionaria, pero sí una de las primeras. Fernández Piñero tuvo dos méritos principales: Uno, comprender el carácter épico de los acontecimientos protagonizados por el Tercio; dos, comprender el valor literario de la nueva unidad de Infantería. Vio que en el espíritu legionario, en el elemento humano variopinto, en las cotas de heroísmo y desprecio a la vida en la guerra y en el historial de acciones, había material literario. Hay que tener en cuenta que en 1922 ya se habían publicado las primeras novelas de P. C. Wren y que desde 1909 estaban traducidas al español. Ese modelo de novela inspira, en mayor o menor medida, las novelas legionarias españolas.

   La novela está escrita en forma de diario que comienza el 12 de agosto de 1921 y termina el 28 de enero del año siguiente. No es solo la plasmación de las crónicas de guerra, sino que incluye personajes y anécdotas, reales o no, de lo que el autor entendía que era el ambiente legionario de los primeros días. No lo hizo mal porque, incluso entre los militares, se pensó que era un legionario de verdad en el campo de batalla quien escribía el diario. Es la narración emocionada de una campaña, del impulso guerrero que busca la venganza, de un sentimiento patriótico sin atisbo de crítica, de elogios al mando y a la manera de llevar a cabo la reconquista del territorio. En enero de 1922, cuando todavía quedaba mucho por batallar, Fernández Piñero se debió de cansar del legionario y de sus crónicas y dio por terminado el relato.

   Escribía: Cuando estas líneas se publiquen yo ya seré un hombre fuera de la ley. Juan Ferragut habrá desaparecido. ¿Muerto? No. Juan Ferragut era el nombre supuesto de un hombre que ha amado y ha sufrido mucho; que se acercó a la Muerte en una última y desesperada esperanza y que ya en los linderos de toda negación ha vuelto a la vida por el milagro fecundo del amor (página 134). Al héroe lo vuelve desertor y termina la novela que hubiera podido continuar hasta 1925 o más. Ferragut no murió porque, como se dijo antes, fue el seudónimo habitual del escritor.