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lunes, 16 de febrero de 2026

MÁS SOBRE MARRUECOS EN LA NOVELA BREVE (4): EL PRISIONERO QUE NO VOLVIÓ de ANTONIO GASCÓN y JACINTO MARTÍNEZ ALFARO

 

GASCÓN, Antonio y MARTÍNEZ ALFARO, Jacinto: El prisionero que no volvió (Madrid 192? La Novela Blanca nº 7. S.p.).

 


   Esta novelita, publicada en una de las muchas colecciones efímeras de novela corta de los años 20 del siglo pasado, aporta poco a la novelística colonial. Son los recuerdos de un cautivo que desgrana los lugares comunes de los prisioneros en Axdir y rememora algunos nombres conocidos del episodio, deteniéndose en la actitud benefactora del sargento Basallo.

   En la fecha de la publicación, la novela aportaba al público un relato crudo de la situación en Marruecos. La guerra no había acabado y era necesario mantener viva la llama del odio al moro y el apoyo a las fuerzas españolas. Sin que esto signifique que lo que cuentan no sea cierto, pues son escenas ya relatas en otras fuentes y comprobadas.

   Y, como corresponde al género, una inverosímil historia de amor interracial para dar un aire distinto y responder al título.

   El libro cuenta con ilustraciones de Ferrer Sama.

miércoles, 13 de septiembre de 2023

NOVELAS DEL PROTECTORADO ESPAÑOL EN MARRUECOS (16): COMO ARENA ENTRE TUS DEDOS de GADEA FITERA

 

FITERA, Gadea: Como arena entre tus dedos (La Esfera de los libros. Madrid 2016. 413 páginas).

 

            La vida de Margarita Ruiz de Lihory fue apasionante y la autora lo aprovecha para una novela biográfica que muestre la vida de una mujer libre, adelantada a su época luchadora por los derechos de la mujer. Aunque fuera también un poco farsante, un poco estafadora y, con toda probabilidad, acabara con algún desequilibrio psíquico. Pero, en todo caso, las vicisitudes de su vida están envueltas en cierto misterio y no es posible juzgar hechos de los que se desconocen los detalles.



            El caso es que Margarita tuvo unos episodios interesantes en Marruecos. Por circunstancias que Gadea Fitera relata, conoció al capitán general de Valencia y futuro dictador Primo de Rivera y admitió un encargo para ir a ese país, oficialmente como corresponsal y en realidad como espía. A esta misión dedica la autora la primera parte de su novela, que es la que interés a este blog.

            La autora no disimula la admiración por el personaje. Resalta su coraje para vivir sin ataduras y romper con la familia, incluidos los hijos. Para volcarse en una vida aventurera contra todos los convencionalismos sociales y las rígidas normas morales y legales de la época. Solo una mujer con dinero podía permitirse esa ruptura y enfrentarse a las críticas.

            La parte de la novela dedicada a su estancia en Marruecos no abunda en detalles. Tiene algunos errores como situar un Alto Comisariado en Ceuta, colocar en 1919 a Abd el Krim al frente de la rebelión que aún no había empezado en la página 53, o considerar a Ruiz Albéniz como anticolonialista en la página 36. Se sirve de personajes reales como Ruiz Albéniz y el padre Revilla para situar a la protagonista en el ambiente de Tetuán. El primero de ellos puso haber sido crítico con muchas actuaciones de la época, pero no puede ser considerado anticolonialista. Tampoco puede decirse que El Raisuni procediera de una familia pobre (página 126). La idealización de los rifeños le hace fundar la ciudad de Axdir, llena de calles, casa y gentes, que no existía en la época.

                                                        Estación de Tetuán

            La novela tiene una trama sencilla, a pesar de los saltos en el tiempo y la cantidad de peripecias que contiene. Las situaciones en las que se mueve la protagonista se plantean con ingenuidad y los personajes no se desarrollaran con profundidad. Es una novela alabanza a la protagonista y, como reflejo, un esfuerzo por comprender al líder rifeño. Una exaltación de Abd el Krim quien, irremediablemente, acaba enamorando a la baronesa. Es una novela; es, por tanto, ficción. Pero no se atiene a la realidad o, en todo caso, los interpreta de manera poco creíble.

            A partir de la página 157 la novela discurre por otras geografías que no interesan a este blog. No es una novela para conocer lo que pasó en Marruecos sino para conocer la vida de la baronesa de Alcalalí.

 

 

miércoles, 9 de agosto de 2023

NOVELAS DEL DESASTRE DE ANNUAL (33): ABDELKRIM, LE LION DU RIF de AHMED BEROHO.

 

BEROHO, Ahmed: Abdelkrim, le lion du Rif (Editions Corail. Tanger 2003. 286 páginas).

           

            Esta interesante novela de Beroho nos ofrece una visión de los hechos diametralmente opuesta a la que tenemos los lectores de literatura española. El autor, marroquí de Tánger, es autor de varias novelas y ensayos: Le Consul et l'Indigène (2000),Les mystères de Tanger (2006), Sahara marocain et convoitises algériennes (2015), Tanger du sièce XIX (2019), etc. En sus novelas, como señala Gabriela Iliuta: Ahmed Beroho parte de la ficción para conducir a la Historia. Y, como es lógico, la visión marroquí de los acontecimientos está impregnada de nacionalismo.



            La novela tiene una primera parte introductoria que comienza en 1893, en la guerra de Margallo en Melilla. La revisión de la historia le sirve a Beroho para situar a la familia Khattabi en la historia del Rif, recrear un mito. En este aspecto, la novela nos ofrece una visión original, distinta e interesante a pesar de las lógicas imprecisiones históricas propias de una novela. Es una pena que no tenga traducción española. La figura del padre de Abd el Krim, desprovisto de su carácter de colaborador pagado de los españoles, se alza como un intelectual rifeño con una visión muy clara del destino de su país y su sujeción al Marruecos del sultán.



            La segunda parte, que comienza en la página 75, se centra en Abd el Krim. No oculta la admiración que determinará el relato: Sin caer en la exageración, el nuevo Abdelkrim se distinguía por la grandeza de alma, el ansia de saber, el voluntarismo, la energía, el coraje, el espíritu de emancipación, el autoritarismo, la astucia ante el enemigo, la sutileza… Tenía también ese arte diplomático de convencer, con calma y serenidad, al interlocutor… (p. 75). Toda una declaración de intenciones biográficas del personaje.



            El relato continúa como un canto de ensalzamiento del líder rifeño al que presenta como un personaje muy popular. Es curiosa una rueda de prensa en la que el autor reúne a lo más granado de la prensa internacional para hacerle preguntas a Abd el Krim como si fuera un jefe de gobierno. Entonces solo era un redactor del periódico y un colaborador de la administración española. Tiene mucho empeño Beroho en mostrar la faceta religiosa y varias referencias a la religión católica en comparación con el islam. Algo que ya inició en una imaginada conversación entre el padre y el general Marina. Y no falta tampoco ciertas alusiones despreciando al colonizador español frente al francés. Hay españoles buenos en la novela, los que están contra la intervención en Marruecos.

            La novela discurre hacia la hagiografía sin fisuras. La construcción de un personaje inigualable, idealizado y admirado. Un hombre reivindicativo de un Marruecos unido y defensor del Majzen, lo que resulta discutible. Un auténtico caudillo de una rebelión justa que se enfrenta a un general Silvestre presentado con caracteres de imbécil.

            No es un relato de hechos sino de situaciones, lo que hace más amena la lectura y muestra la originalidad del autor. La figura protagonista es retratada en diferentes situaciones, entre los suyos o frente a los españoles. En un recorrido por etapas de su vida que incluye algunos episodios íntimos, familiares, y otros puramente políticos y bélicos; los alterna. Si la parte final es la narración de los sucesos de Abarrán, Igueriben, pero de manera general y sin marcar actuaciones concretas. Se para antes de Annual, lo da por hecho. Que no espere el lector el detalle del testigo sino la culminación de la idealización del personaje. No hay crítica, ni duda, ni sospecha de su liderazgo. Es un canto a la épica del rifeño, a la grandeza de su epopeya.

 

 

jueves, 2 de septiembre de 2021

NOVELAS DEL DESASTRE DE ANNUAL (30): EL PRISIONERO DE ANNUAL de ALFONSO BASALLO.

 BASALLO, Alfonso: El prisionero de Annual (Planeta. Barcelona 2021. 346 páginas. Portada de Ferrer-Dalmau).

 


   Aunque el autor no califica su libro como novela, la técnica narrativa y el desarrollo de la narración nos permite colocarla en esta categoría por tratarse del relato novelado de la gesta del sargento Francisco Basallo, cautivo en el Rif. Se trata de un libro oportunista, sin que esta palabra tenga un carácter peyorativo, porque aprovecha la oportunidad del centenario del llamado Desastre de Annual. Y el autor lo hace reescribiendo la gesta de su abuelo, explicando los hechos de hace un siglo al lector actual y revisando la historia con las nuevas aportaciones de la bibliografía. No es un libro original en su contenido sino en la visión divulgativa. Ha bebido en las fuentes de la época, en los textos originales de los protagonistas, en el expediente Picasso y en publicaciones recientes. No hubiera podido escribir este libro sin las memorias del protagonista, publicadas por Mundo Latino en Madrid. La primera versión la publicó Álvaro de la Merced en 1923 y la segunda fue escrita por el propio Basallo, sin que conste la fecha de la aparición. Con estos recuerdos se podía armar una novela, pero para El prisionero de Annual, Alfonso Basallo ha usado también las conversaciones con su abuelo que amplían lo escrito. Y algunos libros clásicos del cautiverio en Axdir; el novelista reconoce en el prólogo deuda especialmente con dos: De Annual a Monte Arruit y dieciocho meses de cautiverio (Melilla 1923) de Eduardo Pérez Ortiz y Con el general Navarro en operaciones, en el cautiverio (Madrid 1924) de Sigifredo Sainz Gutiérrez.




   El autor emplea la primera persona para poner énfasis en que se trata de una narración verdadera de los hechos, un recorrido por la vida de los prisioneros que salvaron la vida tras la rota de la Comandancia de Melilla y que fueron trasladados a diferentes lugares para custodiarlos. El sargento Basallo, que no tenía conocimientos previos de Medicina, fue el que cuidó la salud de todos ellos, con los consejos de los médicos y los escasos medios que le llegaban desde el peñón de Alhucemas. Fue un auténtico héroe que gozó de una gran popularidad en España. Detrás de su historia está toda la tragedia de España en Marruecos: la gran derrota infligida por Abd el Krim. Pero está, y es el motivo de la novela, las tragedias personales del sufrimiento, a veces de muerte, de los cautivos tratados como esclavos.



   Es una novela de personajes secundarios, de sargentos y soldados. En la narración aparecen el general Navarro, el coronel Araujo o el teniente coronel Pérez Ortiz. Pero sus penalidades, los hechos en que participaron, sus aciertos o errores están apenas mencionados y nunca desarrollados. Es la novela de los hombres sencillos que llevaron la dignidad hasta sus últimas consecuencias.



   Alfonso Basallo escribe con sencillez, con claridad, con oficio de periodista. No abunda en los detalles más siniestros de cobardía y traición aunque no deja de referir episodios como la rendición de Dar Quebdani. Insiste en el trato inhumano que los rifeños daban a los cautivos, y especialmente a las mujeres, que desmentía la supuesta modernidad de la república naciente en la que el equilibrio de poder tribal no estaba superado. El relato es cronológico, episódico pero completo. Es un homenaje al abuelo porque, en definitiva, encarnaba las virtudes que se esperan de un militar –en general de cualquier hombre- en situaciones extremas, pero que no siempre se producen. Y no cae en el intento de comprensión de los motivos del otro. Por eso tiene más de novela que de investigación. Oportuna para volver a dar a conocer hechos olvidados pero importantes en todo el descalabro marroquí.

 

jueves, 4 de marzo de 2021

NOVEDADES EN NOVELA HISPANOAFRICANA (3): Y TU AMOR FUE MI BANDERA de PABLO CLIMENT RODRÍGUEZ, EL HOMBRE QUE CAMBIÓ UN IMPERIO de LALO SÁNCHEZ y TIEMPOS DE AMOR Y MUERTE de EUGENIO FERNANDEZ BARALLOBRE.

 

CLIMENT RODRÍGUEZ, Pablo: Y tu amor fue mi bandera (Didot. Madrid 2015. 249 páginas).

  Climent Rodríguez nació en Huelva. Licenciado en Marina Civil (Sección Máquinas). Esta novela es un relato de la participación de La Legión en la defensa de Melilla tras la rota de Annual y la reconquista del territorio perdido. Hechos conocidos vistos desde el ángulo de un teniente recién salido de la Academia que estaba combatiendo en la zona occidental cuando tiene que acudir a socorrer lo que quedaba de Protectorado en Melilla.

   Es una novela militar, una novela legionaria. Después de narrar acciones y batallas, el teniente se ofrece voluntario para una misión de información en Axdir cuando todavía estaba bajo el dominio de Abd el Krim. Como era previsible, cae prisionero. Y lo nuevo, en la parte final de la novela, es la comprensión que adquiere sobre las gentes del Rif.

 


SÁNCHEZ, Lalo: El hombre que cambió un imperio (Avant. Barcelona 2016. 280 páginas).

   Lo más sorprendente de este libro es que está basado en hechos reales. Según el autor –militar y empresario ceutí- cuenta lo que oyó a su padre que también fue militar en  el Protectorado. Así lo decía en noviembre de 2016 en una entrevista en La Verdad de Ceuta:  https://www.laverdaddeceuta.com/redaccion/noticias/redaccion/entrevistas/lalo-sanchez-presenta-su-libro-el-hombre-que-cambio-un-imperio

   La novela recoge algunos de los hechos peculiares del Protectorado a principios del siglo XX: presidiarios de Ceuta, renegados, kabileños, líderes locales, guerra… Trata de mostrar una manera de vivir en las montañas. No sé porqué unas veces escribe Yevala y otras Yebala, no sé si son erratas o está buscado. Y por las páginas discurren El Raisuni, Abd el Krim, Franco y otros protagonistas históricos. Una visión distinta de la presencia española en Marruecos, llena de amistad y esperanza.

 


FERNANDEZ BARALLOBRE, Eugenio: Tiempos de amor y muerte. El infierno de Igueriben (LC ediciones. Salamanca 2018.228 páginas).

   Es la novela de un militar, la vida familiar y profesional de un oficial que, recién salido de la Academia es destinado a Marruecos. Trata con mucho respeto, con emoción, las características de la vida castrense y la dura contienda rifeña. Aunque el autor no es militar, sino policía, su manera de narrar es parecida a de las novelas escritas por aquéllos. Creo que es muy larga en los principios, pues si lo que quería era narrar los hechos sucedidos en Igueriben, hay que esperar hasta la página 127 para que el protagonista llegue a Melilla donde éste se pone al día de los que acontecía (y el lector también) por las conversaciones de los que estaban enterados de los pormenores de la campaña. Las últimas páginas culminan con el detallado relato de la caída de la posición, contado en forma de diario del protagonista que estaba entre los sacos terreros.



miércoles, 13 de agosto de 2014

LAS NOVELAS DEL DESASTRE DE ANNUAL (3): HISTORIA DEL CAUTIVO de JUAN ANTONIO GAYA NUÑO

GAYA NUÑO, Juan Antonio: Historia del cautivo (S.e. Imprenta Venecia. Mexico 1966. 280 páginas: En Obras completas Tomo I. Fundación José Antonio de Castro. Madrid 1999)
   Juan Antonio Gaya Nuño fue una persona singular, de gran cultura e inquietudes intelectuales diversas. Había nacido en el pueblo soriano de Tardelcuende en 1913. En su infancia y juventud conoció las noticias de la guerra de Marruecos y ello debió dejarle una fuerte impresión a la que daría salida en forma de relato. La Guerra Civil truncó su carrera académica y no pudo ser catedrático. Pasó por la cárcel tras haber combatido en el Ejército Republicano. Pero su vocación se encauzó dirigiendo galerías de arte, proyectos editoriales y –sobre todo- publicaciones sobre arte. Murió en Madrid en 1976. La página web de su fundación - http://www.gayanuno.es/ - ofrece más noticias sobre su vida y obra.

   También cultivó el relato y la novela, aunque no fue muy prolífico en la ficción. Pero en esta faceta resalta su Historia del cautivo, dedicada a los hechos de 1921 en el Marruecos español. La novela tuvo que ser publicada en México en 1966 para eludir la censura franquista y nunca más se reeditó hasta que se incluyó en sus obras completas de 1999.

   Se reconoce seguidor de Pérez Galdós en una manera de narrar que denomina género, el episodio nacional. Y toma la acción de Annual porque de ese año arranca toda la posterior historia de España, como reconoce en el prólogo. Ya antes Francisco Camba había tomado la idea de episodio nacional para su Annual (1946) y posteriormente lo llamaron así Fernández de la Reguera y Susana March en su El desastre de Annual (1968).
   Gaya Nuño, como ya lo hizo Sender, va a contar las peripecias de un aragonés pobre que acaba con sus huesos en el Marruecos de la guerra. Gente con pocas esperanzas en la vida y condenado a la miseria se va a topar de frente con el horror bélico y la tragedia personal de estar en el lugar equivocado en el momento preciso. La única manera de salir del pueblo que tenían en la época era cumplir el servicio militar y, en este caso, mejor le hubiera ido en el terruño.

   En 1966 la guerra de Marruecos estaba casi olvidada y si se recordaba era en publicaciones oficiales o próximas al franquismo que acentuaban la falsa visión patriótica de los hechos. Pero gaya Nuño tenía otro interés al escribir, para él los hechos supusieron el final de la Restauración y el origen del cambio brusco que fue la II República española. Era un símbolo de una manera corrupta y caduca de dirigir el país, la muestra última de la incapacidad de gobierno y de dirección social. El autor, republicano depurado, soltaba así una visión distinta de la de los vencedores. Por eso no pudo publicarse en España. Después de tantos años, y después de lo mucho que se ha escrito posteriormente sobre el tema, cabe preguntarse si leer esta novela tiene todavía el interés de la época de su publicación. Hay que concluir que sí sin reparos.
   Gaya escribe una historia bien trazada. Con muy pocas páginas liquida toda la rota de la Comandancia de Melilla, no se detiene en explicaciones extensas que son más de historia que de novela, ni compone un relato coral de muchos personajes secundario actuando todos del mismo modo, como es habitual en las novelas del ciclo de Annual. Es sobrio, pero contundente y tiene un castellano exquisito. Suficiente para volver a leer el libro.
Axdir, lugar del cautiverio
   La novela es un retablo que lleva como hilo conductor a un soldado que perteneció a la escolta del general Silvestre. Él y sus compañeros tienen la clave de la muerte del general, pero es un secreto inconfesable. Acaban prisioneros en el campo de Axdir y el autor aprovecha para relatar algunas de las maquinaciones, peripecias y políticas españolas y rifeñas. La novela cambia de orientación a lo largo de sus páginas. Comienza con una dura crítica a la política española de la época cuya conclusión fue el desastre en Marruecos. En esa censura puede parecer en ocasiones una comprensión  excesiva a la postura del “otro”. Pasar de un fuerte sentimiento de alteridad a lo contrario fue una técnica narrativa para compensar los excesos del patrioterismo. Pero en Gaya no hay tal.  En él hay más de crítica social, de dibujo de la situación vital de las clases desfavorecidas que eran las que sufrieron en carne propia el grueso de la tragedia, sin comerlo ni beberlo, sólo como soldados bisoños, mal tratados y obligados al sacrificio. Era la síntesis de lo que ocurría en la sociedad española en general. Pero además, el autor aprovecha para repasar algunas de las situaciones grotescas de lo que ocurrió en la “corte” de Abd el Krim en Axdir. La sucesión de visitas, la aparición de oportunistas internacionales a la busca de un negocio o la larga cuestión del rescate.
   En la evolución de la historia, dentro del cautiverio y con un intento de evasión, el autor cambia el objetivo y poner el acento en el esfuerzo individual, la lucha contra la adversidad y la insumisión frente al derrotismo. Un esfuerzo ímprobo, sin duda, que recuerda al Viance de Imán de Sender. La lucha por la supervivencia en situaciones límites, la angustia de desconocer lo que se desarrollaba fuera del ámbito de su encierro. Pero, frente al pesimismo o nihilismo de Sender, en el final de Historia del cautivo hay esperanza.
Libro del sargento Basallo, uno de los protagonistas reales de la novela.

   Una buena novela que en su tiempo cambió la manera de narrar los episodios marroquíes. Fue difícil de obtener en aquellos años y sigue siendo difícil porque es muy raro verla a la venta y no está en casi ninguna biblioteca pública.  Esto se ha paliado un tanto al publicarse en ya las obras completas editadas por la Fundación Castro.