sábado, 18 de abril de 2026

NOVELA GRÁFICA HISPANOAFRICANA (15): AL NORDESTE DE ARZEW de PACOSALES (Francisco Sales Segarra), CARLOS MAIQUES y ALAIN BONET

 

PACOSALES (idea, guion, dibujo y maquetación), MAIQUES, Carlos (color) y BONET, Alain (guion): Al nordeste de Arzew (Edicions de Ponent. Alicante 2011. 179 páginas).

    El planteamiento de esta novela gráfica es muy interesante, así como el dibujo y color que se sale de la línea blanda tan habitual al tratar las colonias africanas. Las vicisitudes de unas familias, a los ojos de los niños, que vivían en el pequeño pueblo de Saint Denis du Fig y pasaban los veranos en Arzew, playa próxima a Orán, algunos de procedencia española como era habitual en esa parte de la Argelia francesa. No eran grandes propietarios agrarios, ni profesionales relevantes. Familias trabajadoras que buscaron su destino en la emigración colonial. Finales de los 50, la situación parece tranquila y la convivencia entre religiones y razas no presenta, aparentemente, ninguna brecha más allá de lo habitual en cualquier sociedad. Y, de repente, todo estalla. Es un argumento, el de la brusca ruptura, habitual en Francia. Algunas novelas como Lo que el día debe a la noche (2009) de Yasmina Khadra, que se convirtió en película de éxito, van en esa línea.  También la novela Pie negro de Serapio Iniesta comentada aquí: https://novela-colonial-hispanoafricana.blogspot.com/2026/03/novelas-de-los-espanoles-en-argelia-2.html

 




   El nacimiento de conciencia nacional y la lucha por la independencia removió viejos rencores, situaciones de desigualdad y humillación, frustración y dolor que llevó a una violencia desatada, ciega, que acabó con la vida de miles de argelinos de cualquier origen y la expulsión de un millón de los de origen europeo. Una tragedia de la que, seguramente, quedan los rescoldos en un país en crisis permanente.

  

   En el fondo subyace la pregunta de si no fue posible haber hecho las cosas de otra manera. Si no fue posible pactar antes de iniciar la guerra, la represión y la violencia indiscriminada.

 

   El libro plantea la historia desde los ojos infantiles, menos contaminados por los acontecimientos: Los niños no entienden de conflictos, ni de política. Su infancia transcurre siempre olvidadiza del pasado e ignorando el futuro. Cómo pensar que los lugares que impregnan lo cotidiano, que merecen nuestra vida, que nos arropan y nos protegen puedan un día desaparecer de nuestro entorno. ¿Qué amenaza puede un día romper esa felicidad?, escribe n los autores al principio. Lo que había sido un paraíso, el lugar de crecimiento de tantos emigrantes españoles que llegaron con lo puesto y construyeron vidas confortables, se convierte, de pronto, en un lugar ingrato del que había que huir. La historia tiende a la melancolía final, a la tristeza rematada con evocadores dibujos.