lunes, 28 de junio de 2021

NOVELAS DEL DESASTRE DE ANNUAL (29): TRIBUTO DE SANGRE de MIGUEL ÁNGEL SANDOYA

 SANDOYA, Miguel Ángel: Tributo de sangre (Bohodón ediciones. Tres Cantos 2014. 220 páginas. Ilustraciones de Ana Vidal Rodríguez).

 

   Con motivo del centenario del Desastre de Annual, siguen apareciendo publicaciones para ofrecer perspectivas nuevas o interpretaciones distintas de lo sucedido. Nunca se ha escrito todo sobre una cuestión, aunque sea mucho lo publicado. Así Jorge M. Reverte deja su obra póstuma  El vuelo de los buitres, que es una muy buena aproximación a los hechos. Y Daniel Macías Fernández coordina un trabajo de varios autores con el título de A cien años de Annual.



   Una perspectiva diferente es la que plantea la novela Tributo de sangre de Miguel Ángel Bedoya, publicada hace siete años. Y lo es no por la temática, ni por la orientación del argumento, ni por el estilo; si no por estar dirigida al lector juvenil. El autor es profesor de instituto y de Didáctica de la Historia en el máster de Formación de Profesores. Y confiese en la solapa que usa la novela histórica como recurso en sus clases. Así que concibió una novela pedagógica para ayudar al lector a situarse en la época y en los hechos. Una actividad atractiva para jóvenes en los que hay que incentivar el conocimiento de la historia. Es autor de un libro sobre este asunto: Motivar con novelas históricas juveniles en Secundaria (CCS. Madrid 2017). Con la novela pretende un acercamiento a los hechos por parte de ese público menos habituado, una visión antimilitarista en la que los soldados procedentes de las clases bajas eran los que mayor tributo de sangre, usando la expresión del general Mola, pagaban.

   Por tanto, el autor trata de explicar con amenidad como accedían los jóvenes al servicio militar, cómo se podía pagar para librarse, cómo eran los viajes y la vida cuartelera y cómo, por azar, algunos acabaron en una guerra cruel en territorio africano. Y narra de manera clara, pero sin caer en simplicidades estilísticas, lo que fue la campaña de 1921 para que el lector joven acceda a estos hechos. En su novela hay un poco de todo lo que fue la guerra del Rif: Melilla, marcha, campamento, blocao, cautiverio y huida. El sufrimiento del soldado y la postura del moro. Tiene un trasfondo histórico veraz, se nota que ha habido una buena labor de documentación. Y enlaza con la literatura canónica del Desastre, con guiños en el texto a Sender, Barea, Lorenzo Silva o Manuel Leguineche. Si el autor tenía como misión apoyar la enseñanza de la historia, debía hacer una novela fiel a los sucesos pero sin ser exhaustivo queriendo contralo todo, y sin resultar aburrido lo que provocaría la deserción del lector. Creo que Sandoya ha medido muy bien la intensidad y el contenido del relato.




 

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