viernes, 11 de septiembre de 2015

BIBLIOGRAFÍA SOBRE LA NOVELA COLONIAL ESPAÑOLA EN ÁFRICA

GARDOQUI, José de: Literatura colonial (Burgos 1925. Imprenta de Rafael Y. de Aldecoa. 63 páginas).
   El comandante de Estrado Mayor José de Gardoquí era autor de varias obras africanistas firmadas con seudónimos, por ejemplo la que publicó como Comandante X.Y.: La espada rota. Impresiones de campaña en Marruecos (1921-1922) (Burgos 1922). Literatura colonial fue una conferencia pronunciada en el teatro Principal de Burgos el 14 de noviembre de 1925, a iniciativa del Ateneo de esa ciudad. Tuvo la intuición temprana de ver la importancia de esta materia pero es un trabajo muy amplio y poco definido.

LÓPEZ GARCÍA, David: El blocao y el oriente (Murcia 1994. Universidad de Murcia. 122 páginas).
   López García tuvo el acierto de ser el primero en publicar una visión general de la literatura española sobre el Marruecos colonial. Un libro cuidado aunque un tanto breve para la magnitud del estudio. López García, quizás motivado por el asunto, es autor también de una novela sobre Raisuni.

ESSOUNANI, Driss: De Madrid a Tetuán. Una tendencia narrativa antibélica sobre Marruecos (1905-1980) (Madrid 2000. Comunidad de Madrid- Consejería de Cultura. 426 páginas).
  Este libro es también fruto de una tesis doctoral dirigida por Enrique Baena en la Universidad de Málaga. Aunque este libro apenas estudia en profundidad unas veinticinco obra, algunas de ellas no de ficción, tiene un valor añadido al tratarse de la visión de un marroquí.

VARGAS GONZÁLEZ, Alejandro: La guerra de Marruecos en la literatura (Málaga 2001. Editorial Algazara. 68 páginas).
   Libro dedicado, como casi todos los que tocan esta materia, sólo a Marruecos y, especialmente, a la guerra. Es un breve resumen de lo que se escribió, un panorama que no pretendía ser exhaustivo.

LÓPEZ BARRANCO, Juan José: El Rif en armas. La narrativa española sobre la guerra de Marruecos (1859-2005) (Madrid 2006. Marenostrum. 395 páginas).
 Excelente trabajo producto de una tesis doctoral limitado por tratarse sólo de narrativa bélica y de Marruecos. Quizás sea el estudio más detallado y profundo de literatura colonial hispanomarroquí.

  
CARRASCO GONZÁLEZ, Antonio: Historia de la novela colonial hispanoafricana (Madrid 2009. SIAL. 393 páginas).




martes, 1 de septiembre de 2015

NOVELA ERÓTICA Y MARRUECOS: CUENTOS GALANTES DE MARRUECOS de CHEIKH NARAOUI y MARIQUITA CAUTIVA DE LOS MOROS de EDUARDO CORBIN.

GARCÉS GARCÍA, J. M.: La prisionera atropellada (Imprenta Layetana. La Novela del día nº 117. Barcelona 1921. 30 páginas)
MARDELEY, Jorge de: Los pecados de Claudina en tierra de moros (Prensa Moderna. Colección Imperio. Madrid s.a. 163 páginas. Portada de Ribas. Ilustraciones de F. Ros)
CHEIKH NARAOUI: Cuentos galantes de Marruecos (Madrid 192? La Novela Picaresca nº 9. Editorial Flérida. S.p. Portada de Loygorri).
CORBIN, Eduardo: Mariquita cautiva de los moros. (Madrid 1925. La Novela Exquisita nº 17. 52 páginas. Ilustraciones de Mirko).

   En el imaginario colonial tenía gran importancia las relaciones inter raciales. Tal vez fuera uno de los atractivos que se concedían los colonos expatriados. Las relaciones fáciles, muchas veces impuestas por la situación de superioridad, el abuso. Pero también una concepto de sensualidad distinta, a lo mejor idealizada. Los españoles que acudían a África se sentían llamados a la experiencia nueva, liberados de las reglas sociales estrictas de la sociedad católica. Esto dio lugar a historias de todo tipo, desde el amor a la decepción.
   No es de extrañar, por tanto, que la literatura también se fijara en este aspecto. Es uno de los argumentos más manidos y peor tratados en general. Hay mucho de exotismo y de irrealidad. Mucho deseo lúbrico mal disfrazado de enamoramiento. Como en tantos otros aspectos, los novelistas ocasionales no supieron profundizar en el hecho.
   Si a esto añadimos una moda en los años veinte del siglo XX de literatura erótica, pues encontramos resultados curiosos. Los relatos galantes, pícaros o sicalípticos hoy  parecen ingenuos y sin capacidad de escandalizar. En su momento supusieron una novedad. En lo que se refiere a Marruecos encontramos algunos ejemplos.
   La prisionera atropellada, publicada en el año del Desastre de Annual en una colección típicamente galante.
   De semejante tipo es Los pecados de Claudina en tierra de moros firmada por Jorge de Mardeley que también suena a pseudónimo. Novela un poco más extensa que las anteriores y menos evidente en sus escenas eróticas, que se desarrolla entre Tánger y Rabat.

  Los Cuentos galantes de Marruecos, firmados por un falso cheikh seudónimo de no sabemos quién, es una recopilación de historias árabes tomadas de aquí y allá, populares o adaptadas, anacrónicas, que pudieran hacer creer que el Rif no se diferenciaba mucho del Bagdad califal. Se trata de ocho breves cuentos con la característica común de que la mujer engaña al marido y que el presunto compilador, en el prólogo, sintetiza así: Las mujeres tienen a su disposición una cantidad tal de trucos que no hay que soñar en poder enumerarlos. Serían capaces de montar un elefante sobre las espaldas de una hormiga y aún les sobraría sitio.

   La novelita de Eduardo Corbin (suponemos que era también seudónimo), es un extravagante relato sobre las fantasías de una adolescente que se hacen realidad. La joven pobre que vivirá del sexo. El rapto que la convierte en favorita de un harem, un nuevo rapto, el rescate, el misterio de Tánger y la sordidez del prostíbulo de Xauen, todo muy forzado para elaborar un argumento de suave erotismo y mucha exageración.
Dibujo de Mirko para Mariquita cautiva de los moros

   Dos muestras más del exacerbado exotismo colonial literario.

viernes, 21 de agosto de 2015

NOVELAS DE LA GUERRA DE IFNI-SAHARA (2): HUMO Y ESTRELLAS de BENJAMÍN AMO.

AMO, Benjamín: Humo y estrellas. Sidi Ifni, la guerra ignorada (Murcia 2002. Editorial Náusica. 121 páginas; ¿Murcia? ¿Leipzig? ¿2009? Editorial Nemira. Amazon Distribution. 154 páginas).



   El autor, nacido en Murcia en 1980, ejerce el periodismo en la radio murciana y en revistas, y es aficionado a los misterios como desvela su propia página web: http://www.benjaminamo.com/. Muy joven publicó su primera novela Humo y estrellas, dedicada a la colonia española de Ifni. Es un relato sencillo en el que un periodista, algo decepcionado de la profesión, conoce por azar a un veterano de Sidi Ifni que le cuenta la historia. La primera parte es una sucesión de hechos de mili, parecidos a los que podemos contar cualquiera de los que pasamos por el servicio militar obligatorio. Pero el autor, por la edad, no pasó por ese trance y le puede resultar curioso. En este caso, la mili la hizo el protagonista en Ifni en 1957 con todos los problemas de esa época en ese lugar: malas comunicaciones, escasez de agua y alimentos, malas condiciones de vida para la tropa e, inevitablemente, la guerra.

   La segunda parte es una narración parcial de la guerra. La vida de un soldado de reemplazo en la ciudad sitiada y en las posiciones que la defendían. El miedo, la incertidumbre, la incomprensión. Termina con unas noticias de lo que pasó en la guerra conocidas después.
   El relato es el simple recuerdo de un soldado. El lector tiene la impresión de que el autor conoció a un protagonista que le contó la mili y lo reproduce sin añadir nada. Es una visión personal y reducida.
   Quizás no sea una novela propiamente dicha, aunque el autor la define como tal. Le falta acción, personajes, argumentos paralelos, imaginación. Más bien puede encuadrarse en la serie de memorias personales que algunos protagonistas de la guerra están publicando recientemente. Por ejemplo, Memorias de Ifni. De Asturias a África  de José Luis Moreno Pieiga (Gijón 1996), Sidi Ifni’57. Impresiones de un movilizado (Valls 2002) de Josep M. Contijoch, Memòria d’Ifni (Girona 2008) de Pius Pujades y Memorias de Sidi Ifni (2015) de Ricardo Ugarte. O el más amplio de Manuel Jorques Ortiz Historias secretas de Ifni: hablan los soldados (2011).








miércoles, 12 de agosto de 2015

ESCRITORES GUINEANOS Y COLONIZACIÓN ESPAÑOLA (1): A PESAR DE TODO de MARCIAL DOUGAN y EN EL LAPSO DE UNA TERNURA de JOSÉ FERNANDO SIALE DJANGANY.

DOUGAN, Marcial: A pesar de todo (Ediciones Carena. Barcelona 2014. 228 páginas).
SIALE DJANGANY, José Fernando: En el lapso de una ternura (Ediciones Carena. Barcelona 2011. 176 páginas + 1 hoja).


   La novela colonial española sobre Guinea es, en gran medida, imaginaria. Los autores que escribieron durante la etapa colonial no vivieron en Guinea (Masoliver) o la visitaron ocasionalmente (Valverde). Los que vivieron allí, salvo José María Vilá, no escribieron sobre la vida colonial sino más bien sobre el bosque (como Aranzadi). Los escritores contemporáneos que abordan el tema no conocieron la Guinea colonial. Se escribe en base a recuerdos familiares, investigaciones históricas, lecturas, charlas… Literariamente no es nada negativo, la imaginación es en definitiva la esencia de la novela. Pero históricamente sólo nos muestra una parte de la cuestión, una visión parcial de los conflictos. Los escritores guineanos que ahora abordan el asunto caen en algo similar. Los únicos guineanos que escribieron en la época –Evita y Jones- no abordaron directamente la cuestión colonial y, además, eran escritores “tutelados” por los españoles. Los nuevos novelistas del país, por edad, no llegaron a habitar Guinea en la etapa española y deben basarse en fuentes indirectas, entre ellas –muy especialmente- en las conversaciones y tradición oral que está impregnada del sentimiento del comunicante y contaminada por errores y falta de objetividad. Desde el punto de vista literario, nada objetable.

   Dougan es un fernandino guineano que estudió y trabaja en España donde lleva más de treinta años, un español y guineano a la vez. A pesar de todo es su segunda novela. Y en ella se asoma a uno de los argumentos más polémicos e interesantes de la etapa colonial, las relaciones sexuales entre colonos y guineanas y la filiación surgida de éstas. Quizás el tabú más oculto de la actuación española junto con la recluta obligatoria de trabajadores fang. La atracción sexual interracial es algo normal. A veces se exacerba, como en el caso de las colonias donde el contacto era real y frecuente. En la España mojigata imbuida de moral católica, de rechazo a las relaciones prematrimoniales y de considerar virtuosa a la mujer virgen, las relaciones con colonizadas eran uno de los grandes atractivos de la vida en las colonias para el hombre. Esto ya lo puso de manifiesto Gustau Nerin en su controvertido ensayo Guinea Ecuatorial, historia en blanco y negro (1998). En el que, lo mismo que en la novela, se abordaba el abuso de los españoles sobre las guineanas. También lo usaron los novelistas españoles (la última Luz Gabás en Palmeras en la nieve), aunque suponiendo siempre el consentimiento.
Marcial Dougan
     Pero el tema es más complejo, no puede reducirse a solo esa premisa y su consecuencia fundamental: la filiación no deseada o no reconocida. Porque habría que dilucidar cuántas de esas relaciones sí que fueron consentidas; si hubo violencia, temor reverencial, engaños o abuso de situación. Si estas situaciones se daban también en la península, por ejemplo en los cortijos del sur. Y si la violencia y el abuso estaban también presentes en las relaciones entre guineanos donde –además- aún regía el matrimonio concertado por las familias con mujeres casi niñas o la poligamia.
   Dougan establece una premisa: …sería interesante y determinante que expertos, no solo jurídicos, sino también antropólogos, psicólogos, historiadores y políticos se pronunciasen sobre si la supremacía racial, social, laboral y económica reinante entonces en las colonias era, por sí sola, suficiente para anular la voluntad de las nativas frente a los colonos. Aspecto imprescindible y determinante para equiparar los hechos con la violencia necesaria para establecer una relación de esclavitud (página 10). Este párrafo resume la determinación de uno de los protagonistas de investigar el tema. Y la narración de situaciones sufridas forma la base argumental del libro. Juan, el protagonista, inicia una investigación entre mujeres que vivieron la colonia y fueron madres de mulatos. Su intención era saber si estas situaciones eran masivas y si podría considerarse un crimen contra la humanidad. ¡Enorme esfuerzo!

   Más allá de la ambición inicial del argumento, existe en el autor un deseo de plantear los hechos y dar a conocer la situación. Las colonias partían de un hecho abusivo: la diferencia entre razas y la postergación de los indígenas legal, social y usualmente. Esto favorecía la arbitrariedad en todos los aspectos. La concreción en actos dependía de la voluntad, la personalidad o bondad/maldad del ejecutante (colono). El incidir en un aspecto negativo no implica incluir en él a todos los coloniales que pisaron Guinea Ecuatorial. A veces estos relatos resultan más polémicos de lo que debieran por generalizar lo que el autor sólo quiere reflejar.
   La técnica narrativa es la del investigador que realiza entrevistas para hacerse una idea de lo que pasó y ver si se ajusta a su hipótesis inicial. La novela no se va por las ramas, es muy concreta y directa. Añade puntos de vista subjetivos  a la narración del autor. Y termina con un final deliberadamente fallido. El investigador opta por no continuar por razones que no debemos desvelar para conservar el interés por el argumento. En todo caso, los sentimientos personales y las complicaciones de cada situación personal están detrás de ello.  Pero concluye: Confío en que este sea solo un peldaño, que otros continúen colocando más peldaños hasta formar la escalera que conduzca como mínimo al restablecimiento de la honra de muchísimas mujeres guineanas en particular y africanas en general que fueron forzadas sexualmente, tal vez no físicamente, pero sí por encontrarse en inferioridad social, laboral, política y económica (página 228).
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   José Fernando Siale es un autor guineano residente en Guinea, lo que lejos de ser una redundancia resulta hoy día algo poco frecuente. Según sus datos en la web www.casafrica.com : Este autor forma parte del grupo de autores de Malabo que desde la década de los años noventa han promovido el renacimiento de la literatura ecuatoguineana escrita en español. Una de las señas de identidad de estos escritores, y particularmente de Siale, es la reivindicación y la afirmación de su adscripción euro-africanista, libre de consideraciones políticas y de sentimientos de desarraigo o exclusión. Destacan entre sus obras las novelas Cenizas de Kalabó y Termes (2000) y Autorretrato con un infiel (2007), y los relatos breves de La revuelta de los disfraces (2003). Y la página de la editorial carena, que publica algunos de sus relatos, nos completa la biografía con otras breves notas: nació en Santa Isabel (actual Malabo, en Guinea Ecuatorial) en junio de 1961. Jurista de formación, cursó estudios universitarios en Francia. Posteriormente, diplomado por la Escuela Nacional de la Magistratura de Francia. Además, es escritor e instrumentista musical. Como autor literario, forma parte del grupo de autores de Malabo, con una visión renacentista de la literatura ecuatoguineana escrita en español, en un estilo histórico-realista en el que a menudo interviene la metáfora, los entes y los milagros. Exactamente como lo vive la gente de su tierra.
José F. Siale
  En el lapso de una ternura es una colección de cuentos sobre Guinea Ecuatorial en la que aborda el periodo colonial y el actual. El escritor usa la ironía como estilo, el humor ácido y un ingenioso sistema de enmascarar las verdaderas identidades de algunos personajes. Puede el lector jugar a adivinar quién se esconde tras el nombre, a lo mejor encuentra las claves navegando en internet. Original es también la falsa bibliografía que añade al final. Tiene un lenguaje muy personal, rico, a veces críptico y lleno de referencias enmascaradas alunas de las cuales son muy difíciles de identificar para el lector no guineano. Crea un universo en el que lo real y lo mágico se superponen, establece anacronismos y combina los hechos y los personajes para componer un mosaico de la sociedad guineana en el periodo final de la colonización española.

   El autor no quiere, al menos en este libro, trazar una crítica realista de la sociedad colonial en su faceta completa (colonos y colonizados), sino que desarrolla relatos imaginativos en los que enmarca personajes que pueden ser reales. No obstante, hay un buen ejemplo de lo que fue la vida colonial representado en el abuso del colono y la resistencia pasiva de los nativos en el cuento Desandando la vanidad, el pobre Arturo dos Santos. Una bonita fábula sobre la imposición colonial, las relaciones informales y el poder tradicional local frente a la autoridad impuesta. El comerciante colonial desprecia a los habitantes del pueblo y éstos, como venganza, dejan de comprarle, lo consideran invisible y le obligan a pedir clemencia.


   Por último, constatar que cada vez hay mejor literatura en Guinea Ecuatorial.

miércoles, 15 de julio de 2015

MARRUECOS EN LAS NOVELAS DE RAFAEL LÓPEZ RIENDA

Al hablar de Marruecos en la colección Los contemporáneos, ya hicimos referencia a dos novelas de López Rienda. Ahora completamos su bibliografía colonial con sus otras aportaciones.

   López Rienda es un personaje singular en el Marruecos de la época, incluso ha sido personaje en alguna novela de Cazorla Pietro. Huérfano de padre, se alista como voluntario en el Ejército como manera de subsistencia. Pero su inteligencia y su facilidad en las letras hacen que, unido a los méritos de guerra, ascienda a sargento. Pero en él subyace una vocación literaria y periodística que le empuja a la escritura más que a las armas. Seguramente, de no morir tan joven (16 de septiembre de 1928), hubiera acabado dejando el Ejército español. Había nacido en Granada en mayo de 1897 y a los dieciséis años ya estaba en la Caballería de Larache.

   Pronto empezó a colaborar en El Sol como corresponsal, y en los diarios de Marruecos y Melilla. Fue director de Ecos de Arcila, Diario Marroquí de Larache y El Eco de Tetuán. Es autor de algunos de los libros de actualidad marroquí más consultados: El escándalo del millón de Larache (1922), en el que desentraña la corrupción militar de la época aprovechando un célebre caso; Frente al fracaso, Raisuni. De Silvestre a Burguete (1923), criticando la vacilante política española con El Raisuni que, según el autor, llevó a la catástrofe y  Del Uarga a Alhucemas. Abd el Krim contra Francia (1925), recopilación de crónicas periodísticas sobre el final de la campaña.


   
   De su amistad con el escritor Benjamín Jarnés, al que conoció cuando hacía la mili en Larache resultó la obra de teatro El héroe de la Legión (1925). Posiblemente Jarnés influyera mucho en la manera de escribir de López Rienda.

   Además fue uno de los pioneros del cine colonial español como guionista, productor y director. Participó en el rodaje de Alma rifeña de Buchs en 1922, adaptó su novela Águilas de acero o Los misterios de Tánger (1926) dirigida por Florían Rey, y dirigió Los héroes de la Legión (1927).
Resumen del argumento de la película
   Una buena noticia biográfica es la que escriben Juan Domínguez Lasierra y José Marqués López en el nº 68-69 de la revista Turia.
   Rafael López Rienda publicó las siguientes novelas breves de tema marroquí:
-          Águilas de acero. Novela de la guerra (La novela de hoy nº 226. Madrid 10 de septiembre de 1926. 64 páginas. Ilustraciones de Quintanilla). Una sencilla historia de aviadores militares, Tánger, misterio, espionaje y atracción femenina.

-          Juan León, legionario (Los héroes de La legión). (Imprenta de Zoila Ascasíbar. Madrid 1927. 60 páginas. Ilustraciones de Garran). Que podía pasar por una novela de tópicos legionarios pero que es, en realidad, la biografía escondida de su amigo el poeta granadino Juan Jesús León.

-          Luna en el desierto (La novela de hoy nº 334. Madrid 5 de octubre de 1928. 62 páginas. Ilustraciones de Quintanilla). Aventuras de legionarios franceses.

-          Bajo el sol africano (La novela regional nº 1. Granada 1925. 28 páginas).


   Además de las dos novelas cortas que ya mencionamos en el comentario sobre Marruecos en Los Contemporáneos:
-          Tánger, pequeño Montecarlo (Madrid 22 de mayo de 1924. Los Contemporáneos nº 800).

-          Mi legionario (Madrid 25 de septiembre de 1924. Los Contemporáneos nº 818).


   López Rienda presenta la singularidad de que casi toda su obra se desarrolla en el Protectorado, algo que sólo ocurre en el caso de Luis A. de Vega. Sin embargo, debido quizás a su prematura muerte, lo que escribió era sólo el inicio de una carrera. Le falta una novela larga donde desarrollar situaciones y personajes con mayor intensidad, donde combinar los aspectos militares con la vida civil que él conocía como habitante de Larache. Hoy nos queda la curiosidad de ser un escritor vinculado al africanismo español y a la visión idealista de una situación controvertida.

jueves, 9 de julio de 2015

NOVELAS DE MELILLA (2) y NOVELAS DEL DESASTRE DE ANNUAL (6): LA BUENA REPUTACIÓN y UNA GUERRA AFRICANA de IGNACIO MARTÍNEZ DE PISÓN.

MARTÍNEZ DE PISÓN, Ignacio:
-          La buena reputación (Seix Barral. Barcelona 2014. 636 páginas).
-          Una guerra africana (SM. Colección Gran Angular. Madrid 1999. 195 páginas; RBA. Barcelona 2008. 144 páginas)

      La última novela de Martínez de Pisón, La buena reputación, es un volumen de 636 páginas.  Personalmente prefiero novelas más breves, me da pereza estar mucho tiempo con la misma. Al autor le hubiera dado tiempo a escribir tres novelas de doscientas páginas. Pero esto es una polémica tan estéril como interminable. Depende de lo que se quiera decir y cómo. Tan malo es estirar una narración cuando no hay materia como reducirla cuando la hay. Por otro lado, la tendencia actual es la de escribir novelas muy largas donde el autor puede incluir varias acciones paralelas, introducir personajes variados y extender temporalmente los hechos narrados. Y también hay una predilección del lector por estos libros voluminosos.
   Martínez de Pisón es un autor ya consagrado, nacido en Zaragoza en 1960 y habitante de Barcelona. Novelista con varios títulos y premios, guionista, escritor en definitiva. Una semblanza detallada la escribe José Luis Melero: http://www.joseluismelero.net/semblanza_impison.htm. Tal vez por ser hijo de militar, prestó atención al Protectorado como escenario de historias complejas llenas de situaciones anómalas, de pasiones, de personajes novelables…
   A pesar de la inicial precaución porque ya he leído muchas narraciones llenas de situaciones insustanciales y diálogos superfluos, la novela engancha rápidamente. Martínez de Pisón utiliza una técnica de falsa simplicidad que tiene muy elaborada pues ya es un escritor consagrado. No es un artífice del lenguaje sino que busca la eficacia en la precisión de las palabras y en una situación de escenas en las que va marcando los caracteres de los personajes de manera ejemplar. Lo aparentemente fútil sirve para el retrato psicológico y los diálogos están contenidos de manera que no deriven hacia el aburrido suceder de charlas familiares absurdas en las que suelen caer muchos escritores noveles.
   La buena reputación es una historia familiar en varios actos, podría ser la historia de cualquier familia española de la pequeña burguesía en los años cincuenta. Con altibajos, con humor y dolor, con algo de melodramático… Es una historia de alegría y fracaso, de rencores escondidos, de ilusiones y frustraciones. De personajes corrientes en la España de los cincuenta a los ochenta del siglo pasado, de la vida que pasa para todos dejando atrás perspectivas y mostrando la realidad.

   Pero el autor ha metido un elemento original, el padre es judío. La novela presenta la novedad de relatar la vida de una familia judía (mejor dicho, mixta) melillense, algunas costumbres, modos de vivir, etcétera. Algo que no es frecuente en la novela española y casi siempre referido a Tánger o Tetuán. Algo infrecuente en autores no que sean hebreos. Sobre judíos de Melilla, en novela,  escribió Severiano Gil. Y recordamos la peculiar manera de hablar de los judíos tangerinos que refleja Ángel Vázquez en La vida perra de Juanita Narboni. En el caso de La buena reputación, se trata de una familia mixta en una época difícil para la tolerancia. Y es esto está una de las claves de la narración.
Sinagoga de Melilla
    Sin embargo, el autor no se conforma con contar una historia familiar. En el trasfondo está el final del Protectorado Español en Marruecos y el nacimiento del Estado de Israel. Uno y otro hecho están relacionados con una importante emigración de judíos marroquíes hacia el nuevo país. La situación en Marruecos, tras el final del Protectorado, se les presentaba difícil –hubo casos de persecución y de humillación social- y la ilusión del nuevo proyecto político en Palestina marcó el rumbo de muchas familias. Aunque no todas eligieron Israel sino que hubo quienes prefirieron otros países, singularmente Venezuela.
   Esa imbricación que practica el autor superponiendo personas, escenas y tiempos la parte colonial es de una gran viveza. La unión de Melilla con el Protectorado y la singularidad de la comunidad hebrea en la ciudad queda pintada con pocos trazos pero con maestría, lo que ayuda a formar una idea de lo que fue esa relación especial.


   Martínez de Pisón ya había acudido en 2000 a Marruecos en otra de sus novelas: Una guerra africana. Narración ambientada en la guerra de 1921, tras la rota de Annual y en plena campaña de reconquista del territorio perdido. Inicialmente era un relato para jóvenes pero luego, en la edición de 2008, perdió esta característica. Procura huir de los hechos ya conocidos y novelados muchas veces. Por eso se centra en los momentos posteriores al desastre, combinado con un ritmo muy ágil acciones bélicas y ambiente melillense, guerra y política, crítica y comprensión hacia los protagonistas. El autor es heredero de los clásicos de la narrativa marroquí: Sender, Barea y Díaz Fernández, a los que añade al escritor catalán Prous Vila. Lo reconoce al final: Mi propósito al escribir esta novela no ha sido otro que el de seguir la senda que ellos abrieron (página 158 de la 1ª edición). Y se nota en la creación de algunos caracteres y situaciones (como la joven que lanza la bomba, los anarquistas, la vida en un blocao o la dureza de los convoyes) que nos recuerdan especialmente a Díaz Fernández. Aunque el autor añade detalles de originalidad centrados en el padre que busca al hijo cautivo, llegando al humor negro en la visita al depósito de cadáveres. En la novela subyace el ambiente de pesimismo, corrupción y antibelicismo propio de las novelas de este ciclo marroquí. Es un pequeño resumen de las situaciones típicas de la guerra marroquí. Una mezcla de corrupciones y valores y una mirada crítica a los hechos de 1921.

viernes, 26 de junio de 2015

NOVELAS DE LA GUERRA DE IFNI-SAHARA (1): UNA TUMBA SOBRE IFNI de JUANA MARÍA GONZÁLEZ MARTÍNEZ y RAFAEL GARCÍA JIMÉNEZ

GONZÁLEZ MARTÍNEZ, Juana María y GARCÍA JIMÉNEZ, Rafael: Una tumba sobre Ifni (Editorial Combra. Zaragoza 2003. 191 páginas. Portada de David Guirao).
   Este matrimonio de escritores, militar él y profesora ella, ya se habían asomado al África española en la novela Soldados que ganó el premio Manuel Iradier en 1985. Con Una tumba sobre Ifni se acercan a la guerra de 1956 en la que Rafael García fue combatiente. Se trata de un relato familiar, que podría ser la biografía misma del autor o de cualquier otro militar de su generación. Le falta la intriga, la acción que crea la ficción y tiene, sin embargo, el valor de retratar la vida de un tipo de familia española.

   Son muchas las referencias que hace a Marruecos, a las dos zonas de protectorado, a Melilla y a varias ciudades españolas. Pero el título de la novela, y el de este comentario, nos lleva a la guerra de Ifni que, en el libro, comienza en la página 129. Los autores hacen una detallada descripción de lo que ocurrió la tarde noche del 22 de noviembre de 1956, hechos que vivieron, y que evitó –gracias a la confidencia de un asistente indígena- que la población española de Sidi Ifni fuera pasada por las armas. Narración que contiene la emoción de lo que se vivió y evitó. Y, en menor medida, se resumen los hechos ya conocidos de los asedios y liberaciones de Tiliuin, Tiugsa, Telata de Isbuia o Tabelcut, las actuaciones de Gila, Elder Barber y Carmen Sevilla, etc.
 Juana María González
Rafael García

   Las páginas no se refieren a los hechos de guerra, a batallas y acciones, a muertos y heridos, sino al recuerdo amable de los protagonistas de los días de Sidi-Ifni.
Iglesia de Sidi-Ifni

jueves, 18 de junio de 2015

LAS NOVELAS DEL FIN DE SAHARA ESPAÑOL (3): EL LLANO AMARILLO y SAHARA de EMILIO GONZÁLEZ DÉNIZ

GONZÁLEZ DÉNIZ, Emilio: El llano amarillo (Madrid 1985. Cátedra. 148 páginas + 2 hojas).
-          Sahara (Madrid 1995. Ediciones La Palma. 209 páginas).
  El escritor grancanario Emilio González Déniz hizo, como tantos otros jóvenes españoles,  el servicio militar en el Sahara en 1973. Esa población flotante de soldados españoles poblaron las calles de El Aaiún durante años. Diez años después de la independencia, publicó la primera de sus dos novelas dedicadas al territorio, El Llano amarillo, que fue premiada con el Ángel Guerra del Ayuntamiento de Teguise (Lanzarote). Se trata de una larga reflexión autobiográfica, un recuerdo sobre años juveniles y una manera de entender el Sahara y sus habitantes. Como a tantos otros, su experiencia en el Ejército le abrió la mente a una realidad desconocida y su sensibilidad de poeta, de escrito, de periodista, lo pasó a libro. Y confiesa: En todos los años que sentí mi ligazón con el vecino continente (vecino de nuestras islas), cuyo desierto nos envió langostas que exterminaron nuestros cultivos, en todo estos años, Ulises, no lo percibí tanto como hoy. Este mismo continente surtió de esclavos los trapiches isleños en los años aquello en que los ingleses nos conminaron a cultivar caña de azúcar. Sus cigarras mutilaron nuestras cosechas, pero sus hijos dejaron la piel en nuestros ingenios; El Sahara y los canarios estamos en paz (página 45).

   El llano amarillo no es solo una novela sobre el Sahara. Es el relato de la apertura a la vida de un joven que deja la casa familiar, llega a la universidad y descubre el mundo y los viajes. El Sahara es solo un paso más en su camino vital, una forma de iniciación que el autor cuenta con sencillez pero que plasma unas situaciones comunes en muchas personas. Lo que para González Déniz fue el Sahara, para otros fue otra ciudad de España o del extranjero. El descubrimiento de un mundo ignorado, aunque cercano, y de una conciencia política que abrazó las tesis descolonizadoras y sintió una simpatía grande por el Frente Polisario que nacía en esos días. Si los españoles de entonces hubieran vivido en democracia y hubieran tenido una +costumbre política normalizada, quizás hubieran sido más críticos con el Polisario.
Emilio González Déniz
   El llano amarillo tiene solo una parte –grande, pero sólo una parte- dedicada al Sahara. Quizás el autor se quedó con ganas de más, de narrar más cosas sobre su experiencia saharaui y su visión de los hechos y diez años más tarde publica Sahara, un libro a mitad de camino entre la novela y los recuerdos, entre la ficción y una personal visión de la realidad. Retoma la experiencia dejada en la anterior novela, profundiza en ella cuando el paso de los años le da una perspectiva más amplia, y recrea las situaciones. Sahara es una novela de mili, hay muy pocas en la literatura española a pesar de ser una experiencia multitudinaria. Y es la novela en la que un joven sin especial sensibilidad hacia el asunto, va descubriendo la realidad de u n territorio ignorado, el nacimiento de una conciencia política independentista, la creación de organizaciones y los singulares sucesos de la historia reciente de España que se van perdiendo en la memoria colectiva. Hay algo de reportaje histórico, la creación del Polisario y –sobre todo- la Marcha Verde, las reacciones de los militares españoles en un clima de tensión creciente. El abandono inesperado que produjo una opinión general de desaliento: Los restos del imperio fueron liquidados en un saldo incongruente (página 194). El autor se afana en plasmar los sentimientos contradictorios y la sensación general de desaliento que se contraponía a la ilusión por el cambio en España tras la muerte de Franco, en legar el dibujo del final de una etapa histórica.

  Escribe con un lenguaje sencillo unas situaciones sencillas.  Relaciones normales de personas de veinte años pero enmarcadas en los hechos excepcionales. Y el cambio brusco que se produce en la vida de los ingenuos jóvenes cuando la realidad se impone sobre la voluntad, cuando la guerra larvada los hace víctimas y a los amigos los coloca en bandos opuestos, enfrentados a muerte. En esta parábola está el resumen del libro. El realismo puede con el lirismo.

   Han pasado cuarenta años desde la salida del Sahara, y treinta desde la publicación de la novela Sahara. Al releerla ahora compruebo que no ha perdido ni frescura, ni interés, ni actualidad porque hay algo de actualidad histórica que no pasa nunca.

lunes, 8 de junio de 2015

LA HISTORIA DE LA COLONIZACIÓN DE GUINEA Y LA NOVELA: TIERRA NEGRA de DOMINGO MANFREDI CANO y LAS PUERTAS DEL PARAISO de FRANCISCO PASCUAL DE LA PARTE.

PASCUAL DE LA PARTE, Francisco: Las puertas del paraíso (Leipzig 2011?. Lulu.438 páginas).
MANFREDI CANO, Domingo: Tierra negra (Barcelona 1957. Luis de Caralt editor. 281 páginas).


   Domingo Manfredi (Aznalcázar, Sevilla, 1918- Alicante 1998) fue un periodista y escritor de tendencia falangista. Muy prolífico en la escritura y autor de algunas novelas premiadas. También fue traduictor. Trabajó en radio nacional y Televisión Española. Mostró cierta inclinación a escribir sobre el África Española, llegando a ganar el premio África en 1950 con el libro Ischulla (1950), una especie de relato poético sobre costumbres bubis. Era un premio que se otorgaba, como era natural en la época, a escritores muy próximos al régimen.

   En 1957 publicó la novela Tierra Negra ambientada en Fernando Poo. Es un escritor que escribe bien aunque sin la genialidad o la capacidad de renovación como para ser una primera figura, era un escritor acostumbrado a escribir a diario y con facilidad para crear historias dentro de un realismo que trata de romper al hablar de Guinea. De mentalidad tradicional, se sitúa en la línea de Tomás Borrás, Francisco Camba o Tomás Salvador a los que también les atrajo el colonialismo africano. En Tierra negra compone un tríptico histórico en tres momentos: 1788, 1888 y 1945. Como hilo conductor usa tres generaciones de un bubi singular, Riebetta, que había tomado de una leyenda que ya recogió en Ischulla. Con ello trata de mostrar el contacto entre bubis y españoles, la relación pacífica y bienintencionada, y el triunfo de la religión católica entre los africanos. Es decir, todo en la línea de colonialismo paternalista y católico en la que militaba sinceramente el autor.

   En algunos pasajes de la novela se ve que el autor no ha vivido lo suficiente en Guinea, que sólo la conoce de visita. Pero el relato muestra una línea ingenua de colonialismo y una mentalidad idealizadora del mismo.
Domingo Manfredi

   Las editoriales de autoedición que proliferan actualmente han hecho posible la publicación de muchas novelas que las editoriales comerciales rechazan, muchas veces por motivos económicos y no de calidad. Pero estas editoriales plantean dudas sobre la fecha de la edición (ya que se imprimen a demanda) e, incluso, del lugar de la misma.
   Francisco Pascual de la Parte es un diplomático con mucha experiencia, que ha estado destinado en lugares conflictivos y en lugares tranquilos, aficionado a la escritura es autor de varias novelas. Algunos datos profesionales los vemos en: http://www.xn--cartadeespaa-khb.es/index.php?seccion=1&reportaje=177
Francisco Pascual
   Como tantos otros diplomáticos, sus relatos tienen mucha relación con los países en los que estuvo destinado. Es lógico si pensamos que son lugares que conoce bien, que pueden resultare interesantes para un lector no familiarizados con ellos y que pueden tener la originalidad de un argumento distinto para el español. El autor de esta novela estuvo destinado en Guinea Ecuatorial en 1980. Y sobre este país, sobre su historia colonial, trata Las puertas del paraíso que viene precedida por un excelente resumen histórico de los hechos acontecidos antes de la ficción y se acompaña de un apéndice en el que resumen también magistralmente lo que sucedió desde que finaliza la narración hasta la actualidad. Porque la novela es una novela-río que discurre durante años, por generaciones. Pero, a diferencia de Manfredi que observa la historia con mentalidad colonial, Pascual de la Parte se distancia de la ideología colonialista y trata de ser objetivo en la narración. No es una novela de propaganda (sin menospreciar los méritos literario de algunas de esas novelas), sino un relato histórico enmarcado en Guinea.

   El primer acto se desarrolla en la expedición que el marino Manterola, el padre Usera y el cónsul Guillemard de Aragón realizan a Fernando Poo en 1845. Detrás del trasfondo histórico como hilo conductor, y como es lógico en una novela, hay una ficción familiar que le da cohesión al relato y trata de que el lector se enganche en la acción. En las páginas de la novela van apareciendo personajes históricos como el gobernador Beecroft, Lynslager, el rey Moka, y personajes de ficción para que el autor haga una elogiable reconstrucción de lo que pudo haber sido la vida colonial. Y acaba en Annobón. Pascual de la Parte está muy bien documentado sobra la historia de Guinea y conoce el paisaje a la perfección pero hay muy pocas fuentes sobre la vida doméstica y cotidiana de esa época en ese lugar. Y hace un ensayo de reproducción de la vida en la ciudad de Clarence-Santa Isabel. Su doble objetivo: narración histórica-historia de ficción se mezcla con una doble historia: La trama principal de búsqueda del abuelo y la secundaria de amor del protagonista, o viceversa. Y en esa complicación estriba la pérdida de ritmo, el dedicar mucho espacio a lo accesorio y poco a las acciones más relevantes. Tal vez por eso mismo resulte un libro con muchas páginas.
   Después hace un recorrido temporal que le lleva a concluir la novela en la Guerra Civil y en el golpe de Teodoro Obiang. En estos últimos capítulo, la tercera parte final del libro, el autor quiere hacer un recorrido histórico novela aunque pierde una parte de la coherencia del relato inicial. Para él, la historia colonial de Guinea es el reflejo de los fracasos españoles: … era la situación por la que atravesaba España la causa principal de que no se pusiera en marcha un plan metódico para sentar las bases de la prosperidad de la colonia. Los esfuerzos de la metrópoli eran encomiables pero discontinuos. El interés español por Guinea se manifestaba a ráfagas y los criterios para su administración quedaban a merced del Gobierno de turno. En resumen: Guinea no funcionaba porque no funcionaba España (página 304).

   Dos novelas que, desde perspectivas ideológicas distintas, tratan de investigar en la historia colonial de Guinea Ecuatorial en diversas etapas históricas.