miércoles, 9 de marzo de 2022

LAS NOVELAS DE TÁNGER (21): NIÑOS EN TÁNGER de PEDRO ZACARÍAS SÁNCHEZ TÉLLEZ

 

SÁNCHEZ TÉLLEZ, Pedro Zacarías: Niños en Tánger (Aljaima. Málaga 2003. 203 páginas).

 

   El autor vivió en Tánger pero después de la independencia, en los prósperos días de la Carta Real que sustituyó al Estatuto. Era un niño en un país extranjero que vivía el final de una etapa extraordinaria pero imposible de mantener. Conoció una ciudad rara que salía de un estatus internacional poco explicado y entraba en la soberanía ordinaria del nuevo país. Pero era todavía una época de situaciones mezcladas, de una realidad singular, en un final de época fascinante por irrepetible.


   La extraordinaria situación se representaba ante los ojos de los niños como una vivencia distinta a las que conocían los otros niños españoles. Si la infancia nos deja un gusto a felicidad, cuando se vive en un sitio tan especial como Tánger en aquellos días los recuerdos son aún más felices.



   La novela no tiene más intriga que el desarrollo de la vida de esos niños en Marruecos. Y tiene el atractivo de contar lo peculiar de esa vida. Por eso la novela lo mismo pudo tener cien páginas más o cien páginas menos. Es un relato entre la fascinación de un mundo singular a los ojos de un niño y la nostalgia colonial que se produce en personas que tienen alguna sensación de paraíso perdido. El autor lo explica:

   La magia de Tánger residía en el hecho de que, aun siendo culturalmente puerta de África (de distinto ritmo y tiempo vital) había, arraigadas en ella, en perfecta convivencia, otras culturas. Las colonias francesas, española e inglesa, junto con la marroquí, en esta ciudad blanca y portuaria de inconfundible luz, creó un ambiente, una forma de vivir, haciendo de Tánger lo que fue. Sus contrastes, su condición amable, sus claroscuros y particularmente su condición de ciudad internacional, crearon la magia de esta ciudad diferente, nocturna y clara a un tiempo.  La blanca Tánger, tan cercana a la luz, barrida por el levante, ciudad de calles pequeñas, laberinto de la gracia, populoso balcón… atribuciones, en fin, prontas a mostrar las excelencias de un tiempo que aún perdura en la nostalgia (página 65).




   Los autores insisten mucho en la convivencia y en la internacionalidad de la ciudad pero no suelen caer en otra de las características: Tánger no sufrió nunca la guerra desde que los europeos pusieron sus ojos en Marruecos. Sánchez Téllez se centra en las correrías de unos niños, la felicidad de una infancia en una ciudad especial, la vida ordinaria que allí era distinta. Un aspecto parcial de un mundo perdido.

viernes, 11 de febrero de 2022

NOVELAS DE LA GUERRA DE ÁFRICA DE 1859-60 (5): EPISODIOS MILITARES y LEYENDAS DE ÁFRICA de ANTONIO ROS DE OLANO.

 

ROS DE OLANO, Antonio:

-          Leyendas de África (Gaspar y Roig. Madrid 1860. 28 páginas)

-          Episodios Militares (Imprenta de Manuel Ginesta. Madrid 1884. 258 páginas. Prólogo de José Navarrete; Impronta. Gijón 2020. 200 páginas. Edición de José Luis García Martín).

 


   Ros de Olano fue un militar de origen catalán nacido en Caracas en 1808. Hombre de tendencia moderada, participó en las luchas políticas del siglo XIX como era habitual entre los militares. Como ministro de Instrucción Pública propulsó la enseñanza primaria y fue el creador de las Escuelas Normales. Muy amigo de Leopoldo O’Donnell, participó a sus órdenes en la Guerra de África mandando el Tercer Cuerpo de Ejército. La reina lo nombraría después de la campaña marqués de Guad el Jelú con grandeza de España. Participó en la Revolución Gloriosa de 1868, aunque luego sería partidario de la Restauración siguiendo a Sagasta. Fue creador de la gorra militar llamada ros.



   Además de militar, tuvo una actividad literaria llena de romanticismo. Participó en El Parnasillo y fue muy amigo de Espronceda, con quien colaboraría en el drama Ni el tío ni el sobrino (1834). Publicó dos novelas raras y difíciles para el lector actual (posiblemente también para sus contemporáneos): El diablo las carga (1840) y El doctor Lañuela (1863).



   Como reflejo de sus dos pasiones, Ros de Olano escribió sobre la Guerra de África el libro titulado Episodios militares (1884). El libro comienza con los recuerdos de la Primera Guerra Carlista y, en la página 129, después pasa a la de Marruecos con dos relatos largos y quince cortos llamados por el autor saltos de la memoria. Aunque basados en los recuerdos, se trata más bien de recreaciones literarias de algunos episodios, escritos suavizando el estilo alambicado y ampuloso, buscando la sonoridad o la belleza de la palabra, que caracterizaba al autor por lo que la lectura es más fácil. El autor siente una afición natural a la tierra marroquí que ya había visitado antes de la guerra.

   En el primer cuento, Guad el Jelú-Tetuán, se olvida de la guerra para hablar de amistad con un tetuaní. Nos pinta a un marroquí frugal en el comer puesto que la comida es solo lo necesario para que el cuerpo resista y pueda comerciar. Señala: … así son todos los moros, entre los que bien puede asegurarse que no hay un solo hombre disipado… (página 135). Su amigo Abd el Kader y el hijo de éste simbolizan el marroquí tranquilo, amable, cortés. Tan ajeno a la guerra de la política como los reclutas españoles. Le cuenta cómo se fundó Tetuán, le señala la belleza de su tierra. El militar oye las leyendas y las canciones que traduce en el libro. No hay odio al enemigo ni soberbia en la victoria. Ros de Olano era una persona culta que admiraba otras culturas.


El general Ros de Olano, Óleo de Gutiérrez de Vega (Museo del Prado)

   Esta narración la publicó previamente, en 1860, en un libro con el título de Leyendas de África, en el que solo aparecía Guad el Jelú-Tetuán.

   En segundo se refiere a un perro que entró en Tetuán, Carambola de perros.

   Los saltos de memoria son más cortos y combina hechos castrenses con divagaciones en las que suele estar presente África. Ros de Olano no es un cuentista de narraciones de historias completas y desarrollo perfeccionado como era Alarcón, sino que es un escritor que deja volar la pluma llenando recuerdos e imágenes. El territorio que sirvió de sede a la batalla es la zona de caza de un hombre en tiempo de paz; recuerda con amabilidad a sus ayudantes y agregados, sobre los compañeros y jefes; reflexiona sobre el moro enemigo pero sin el desprecio que se observa en muchos de los escritores imbuidos de eurocentrismo y superioridad cultural y recuerda doce años después de la guerra una vez que se le ha pasado el brío del momento.

lunes, 31 de enero de 2022

LAS NOVELAS DE MELILLA (9): EL TÚNEL DE EZEQUÍAS de EMILIO GONZÁLEZ FERRÍN.

 

GONZÁLEZ FERRÍN, Emilio: El túnel de Ezequías (Almuzara. Córdoba 2021. 237 páginas).

 

   El túnel de Ezequías es una novela compleja, bien trabada y bien escrita; muy original con respecto a la producción actual de novelas sobre el Marruecos español. Es también una novela innovadora por su técnica narrativa, con continuos cambios del pasado al presente y con la dificultad de ser una novela llena de referentes culturales e intelectuales, en este aspecto el autor se muestra más como profesor que como simple novelista. El mismo título hace referencia a un lugar en Jerusalén que pone en unión esta novela con otras del personaje principal Sebastián Gardet.

   El túnel que busca agua, bañarse en la piscina del tiempo: El presente no es otra cosa que eso, el privilegio de bañarte en las piscinas del tiempo, merecido si logras conectar desde tu lado de la montaña con los que excavaron desde el otro lado (página 233).



   La parte histórica, colonial, nos lleva desde 1893 a 1914. De Argelia a Segangan; de Melilla a Uchda. La novela recorre e Rif Oriental en esos años convulsos de guerras y expansión, de negocio minero, del mejor momento de una Melilla creciente en la que habitan personajes singulares como Abd el Krim, Clemente Cerceira o Cándido Lobera. La fascinación por la acción francesa en su zona y la figura del general Lyautey.

   Confesiones, grumos de vida que algunos deciden no tragarse, repartiendo a esos inocentes cuatro vientos los estragos de las acciones propias. Coágulos del pasado que algunos expulsan, estómagos infantiles, incapaces de guardar la bolsa de recuerdos confinados que es la vida (página 107).

   Distintos ritmos narrativos en la misma novela. Las largas reflexiones del narrador actual frente a una manera más rápida de contar el pasado.

   Si nos fijamos en el aspecto colonial de la novela, objeto de este blog, la novela se queda corta. Una vez bien trazados los personajes y una historia llena de acontecimientos extraños que fue la vida de los mismos, al lector le gustaría tener más páginas sobre estos sucesos que van desde finales del siglo XIX hasta la independencia. Sin embargo, la narración se interrumpe con largas exposiciones introspectivas en primera persona de un personaje que solo al final descubrirá quién es y qué relación tiene con los Gardet. Al lector que busca historias africanistas le parecerán muy largos los monólogos de un enamorado despistado, nostálgico y con curiosidad por lo árabe. Pero el lector africanista está equivocado porque la verdadera novela es la de ese personaje desconocido y las referencias a Marruecos colonial son solo una manera de situarlo en el tiempo.



   Es, ante todo, una novela de Melilla porque es el escenario en el que pasado y presente encuentran su unión en esta narración. Y es una visión distinta de lo que hasta ahora se ha hecho en novela sobre la ciudad.

jueves, 23 de diciembre de 2021

NOVELAS DE SIDI-IFNI (6): EL SULTÁN AZUL de REMÉE DE HERNÁNDEZ.

 

HERNÁNDEZ, Remée de: El sultán azul o la Nueva política islamita (S.e. Imp. Murillo. Madrid 1935. 242 pàginas)

 

   Remée de Hernández había vivido en la Argelia francesa y su conocimiento del idioma galo le sirvió para traducir algunos libros. Se casó con el militar Antonio Hernández, de quien tomó el apellido ya que su verdadero nombre era Remée Meléndez Gallardo. Fueron padres de la conocida escritora, actriz y profesora Josita Hernán. El matrimonio había publicado en 1926 una novela rara titulada Lain Lah. Digo rara porque es un tipo de literatura que no se daba en España, muy influenciada por autores franceses de tipo colonial como Pierre Loti, recordado por Juan Pujol en un elogioso prólogo, y quizás más aún por Ferdinad Duchêne cuya novela Thamila había tenido gran éxito en Francia y se había traducido al español. Esa tradición de novelistas nacidos y criados en las colonias se puede ver en la obra de Remée de Hernández porque, a fin de cuentas, era una de ellos que, tras el matrimonio, escribió en español. Su conocimiento de la sociedad árabe argelina la lleva a huir del orientalismo fácil de los turistas y los viajeros ocasionales. Lain Lah es también un libro raro por lo cuidado de la tipografía y las excelentes ilustraciones de Federico Ribas, autor también de la portada. Se trata de una novela de aproximación poética a la mujer musulmana, una visión de la feminidad árabe. Autora de un libro de poesías El pozo de los amores eternos. Poema oriental (1935).



   El sultán azul también es otro otro libro raro de contenido, original en su planteamiento. La autora, que ejerció muchos años de periodista, elabora un relato a medio camino entra la novela y el reportaje. Se coloca de protagonista. Inicia viajes por el sur cerrado y fantasioso, y mezcla su aventura con referencias a la política del momento; cosas que Luis Antonio de Vega pudo aprender de Hernández. Nueve años después de Lain Lah, Hernández vuelve a los mismos lugares: los misterios del harem, la opacidad de la ciudad árabe, las costumbres inamovibles. Vuelve a la manera de narra un tanto orientalista, poética, que trata de no dar muchas pistas de lo que sucede y va a suceder. Pero esta segunda novela es más rica de argumento y de acciones.



   Quiere mostrar una intriga influenciada por la aparición de los movimientos nacionalistas árabes y los inicios de la lucha contra el colonialista. En cierta manera es una advertencia. Escribe en el prólogo: España, no ya por ambiciones imperialistas sino por instinto de conservación, debía vivir pendiente de lo que ocurre más allá del Estrecho (página 7) y El movimiento nacionalista se extiende como la pólvora y si bien su triunfo no puede ser inmediato, el día en que el bloque logre desplomarse arrollará cuanto halle a su paso. Veremos si entonces está España preparada para hacer frente a los acontecimientos (página 8). Trata de divulgar la vida en el sur del Mediterráneo: El dolor que me produce la indiferencia con que aquí se considera cuanto se refiere al Islam se refleja en las páginas que siguen (página 8). Aunque también es su propósito el costumbrismo orientalista, el exotismo próximo: …he tratado de reflejar fielmente la exquisitez de aquella vida muelle y señorial (página 6). Siempre se trata de crear, en este tipo de novelas, un ambiente misterioso y muy adjetivado que sirva para crear el contraste con Europa tan próxima pero tan distinta. El ambiente es parte de la intriga pero se debe controlar el exceso de escenario que implique falta de acción.



   La protagonista sale de Argel de manera secreta, debe protegerse o proteger a otra persona comprometida en movimientos independentistas. Debe ir a Ifni donde el coronel Capaz está recién llegado para tomar posesión del territorio para España. En el capítulo XI, página 72, la novela llega a Ifni y se hace presente el coronel Capaz. La protagonista está bien elegida por la autora: es mujer en un mundo de hombres, mitad árabe mitad europea, vive entre Europa y el Magreb, trata de comprenderlo todo pero sabe que no es posible porque habrá de tomar partido al final, aunque el recorrido sea largo. Las indagaciones novelescas son, en realidad, cuestiones que se planteaba la escritora que tenía algo de lo descrito y derramaba sus inquietudes, su falta de certidumbres respecto a la vida colonial, a su futuro. Ante esa perspectiva de cambio, Ifni no era nada sino unas tiendas de campañas plantadas en el suelo. Quizás el inicio de algo que se estaba acabando.

  El siguiente escenario es Madrid donde se desarrollan unas conversaciones sobre política africana del momento. Éste es el verdadero argumento de la novela, la intención de la autora de señalar las diferencias entre franceses en Argelia y Marruecos y españoles en el Sáhara. Se vale de un personaje misterioso que resulta ser hijo de Ma el Ainin y establece su visión de la rebeldía de las tribus del sur, del momento de fuerza de Francia y de la posición tibia de España: La despreocupación con que asiste España a la evolución del pueblo musulmán, me asusta, me atemoriza (p. 135), frase que encierra la tesis de la autora y la motivación del relato.

   Pero la visión de la autora va mucho más allá. Intenta enlazar lo que pasaba en el Sahara con la política británica en Palestina, el wahabismo en Arabia y el nacimiento de nuevas naciones. Y desemboca en un final fantasioso dentro de un pronóstico político de lo que pudo llegar a pasar.

   Se trata de una novela original, distinta de lo que se ha publicado en España con esta temática y vigente en cuanto aporta un punto de vista sugerente.

 

 

jueves, 2 de diciembre de 2021

ESCRITORES GUINEANOS Y COLONIZACIÓN ESPAÑOLA (7): LA BATALLA DEL LÍMITE de FELIPE BENO

 

BENO, Felipe: La batalla del límite (Círculo Rojo. Almería 2016. 91 páginas + 2 hojas. Prólogo de Araceli Akeng Nsue).

 

Felipe Beno, seudónimo de Felipe Biyogo Endó Obono, nació en Ebibeyín en 1989. Licenciado en Ciencias Políticas y Ciencias de la Administración y Máster Universitario en Cooperación Internacional Descentralizada. Actualmente, ejerce como técnico en el Departamento del Sector Público de la Agencia Nacional de Desarrollo Económico y Social Guinea Ecuatorial Horizonte 2020. Ha sido funcionario y profesor de política en la Universidad Nacional de Guinea Ecuatorial. Y es autor de varios libros relacionados con su profesión.

    La batalla del límite es una novela corta que va de la página 27 a la 90. Previamente nos encontramos con un prólogo de Araceli Akeng Nsue, profesora de la Universidad Nacional de Guinea Ecuatorial, dos páginas denominadas Contextualización y una Introducción del autor, bastante cuestionable desde el punto de vista histórico, pero que sitúa la novela en la época en que África fue la zona del mundo que vivió con más intensidad y horror el periodo del colonialismo (página15). Una novela situada en 1900 pero narrada en dos planos: Unos acontecimientos ficticios de enfrentamiento bélico en las fronteras de la parte continental de Guinea y los amores entre un guineano y una española.

   Es un relato imaginativo, con dosis de humor, tratando de establecer comparaciones con la guerra ficticia que desarrolla en 1900 y algunas situaciones coloniales. Está redactada de una manera un tanto confusa, que malogra el conjunto.

jueves, 11 de noviembre de 2021

NOSTALGIAS COLONIALES (12): EN EL JARDÍN DE LAS HESPÉRIDES de SERGIO BARCE

 

BARCE GALLARDO, Sergio: En el jardín de las Hespérides (Aljaima. Málaga 2000. 187 páginas).

 

   La nostalgia de Sergio Barce es, por decirlo de alguna manera, prestada. Es verdad que vivió en Larache, pero ya en Marruecos independiente y solo hasta los diez años. Sus recuerdos son de la especie de la nostalgia por lo no conocido pero que atrae o fascina. Memoria heredada porque sus padres sí conocieron la ciudad y el ambiente de la novela. Habrá oído muchas veces anécdotas de personas que vivieron en la ciudad en la postguerra y hasta el fin del Protectorado. Los que se fueron con el lógico temor a lo incierto, los que se fueron porque eran funcionarios o militares obligados a marcharse y los que se fueron traicionando la ciudad de sus sueños.



   Por eso Barce acierta al dar una visión de Larache a medias entre el abuelo que la conoció y el nieto que llega a conocerla. El autor está entre los dos. El niño que tiene la ingenuidad de la edad y la curiosidad del desconocimiento. Y la visión del abuelo es la del antiguo residente nostálgico ante cuyos ojos van discurriendo hechos que conoció y personajes que pasaron por un escenario que dejó de existir para siempre porque la situación política y social es irrepetible. El abuelo que comprende que las cosas cambian y no vuelven, y las personas también: Sentí no solo que ya nunca más volveríamos a vernos, sino que todo aquel mundo que aún atesoraba en mi memoria y en el que convivimos y nos amamos gente tan dispar también se desvanecía en un pasado irreal (p. 86).



   La mirada del viejo larachense que vuelve después de varias décadas es la que ofrece al lector el dibujo de la vida en la ciudad poco antes de la independencia. La época de mejor situación económica, cuando los recuerdos de guerras estaban anestesiados y cuando la convivencia era mejor. Una etapa de la ciudad abierta, próspera y, por lo tanto, optimista. Es el tributo del personaje a su ciudad, que el narrador lo tiene como deuda.

   Pero también es el relato del fin del Protectorado. La terminación de una situación política excepcional que acabará con la presencia española, con la fuente de ingresos que suponía mantener una administración y en ejército, la marcha de los que estaban empleados en lo público y el lógico temor de los que no sabían qué les iba a deparar la independencia. Porque, como Barce relata bien y de manera original pues son temas poco conocidos, los primeros años de independencia fueron convulsos y estuvieron llenos de incidentes, algunos muy sangrientos. La nostalgia se tiñe de oscuro, de malos recuerdos. Y la memoria de un pasado feliz choca con la realidad del presente distinto.



   Es una novela amable, bien escrita, un buen testimonio de lo que fue la vida civil de Marruecos en la etapa española, de fácil lectura y buen regusto de un autor conocedor del territorio y autor de un blog imprescindible:
https://sergiobarce.blog/

lunes, 25 de octubre de 2021

NOVELAS DEL DESASTRE DE ANNUAL (31): LA FUERZA DE LAS CADENAS de CÉSAR RAMÍREZ SÁNCHEZ

 

RAMÍREZ SÁNCHEZ, César: La fuerza de las cadenas (HRM ediciones. Zaragoza 2021. 425 páginas).

MARTÍNEZ GONZÁLEZ, Juan Luis: Annual 1921. La matanza de los inocentes (Apostroph narrativa. Barcelona 2021. 309 páginas + 1 hoja)

 


   El centenario del Desastre de Annual favorece a aparición de libros sobre esos hechos. Últimamente se han publicado El desastre de Annual (Galland books) de Roberto Blanco Andrés y Mariano Cavero, un buen resumen de lo que fue la presencia española en Marruecos ampliamente ilustrada o La incompetencia militar como principal causa del desastre de Annual (Tierra de nadie) del general José García Rodríguez, cuyo título es bien significativo.

 



   Y, por supuesto, novelas como las que comentamos aquí. La fuerza de las cadenas comienza con una larga introducción biográfica del personaje. Suele ocurrir a novelistas noveles que retrasan mucho la acción para situar al personaje, lo que seguramente es innecesario. El alférez protagonista llega a Melilla en la página 75 y se incorpora al cuartel de Tahuima en la 92. En un primer momento, parece que el novelista se desentiende de la guerra para centrarse en la vida de cuartel, la instrucción y algunos pormenores de la cotidianeidad militar. Es un relato descriptivo, costumbrista. La novela trata de enmarcar la acción en el escenario de Nador, en la vida de los soldados indígenas, para trazar un recorrido que los lleva  a los escenarios de la caída de Annual. Es un relato de la vida de campaña, sin grandes tensiones narrativas y con la pretensión de situar al lector en los hechos históricos que resume a través de su protagonista.



   A la novela Annual 1921. La matanza de los inocentes se le puede achacar, como a La fuerza de las cadenas, la tardanza en entrar en materia. En este caso, los reclutas no llegan a Melilla hasta la página 52. Es voluntad de los autores hacerlo así, pero creo que le resta fuerza a lo principal del relato y no aporta casi nada. Es un intento de encuadrar a los personajes en la historia, de situarlos en su medio familiar o local para mostrar el contraste con la vida en campaña. El escenario y la acción son similares a la novela de César Ramírez, pero esta vez desde el punto de vista del soldado conscripto en vez del oficial profesional. Se acentúa el papel de desgraciados de los reclutas enviados al frente, ajenos a lo que se dilucidaba en marruecos pero que soportaban la mayor parte de la carga humana. Martínez González se entretiene en explicar la situación militar y la mala condición de los soldados. Son cosas sabidas, parece que escribe para lectores que no saben nada de lo que pasó (quizás la mayoría). Insiste en la precariedad de soldado en todos los aspectos y presenta la campaña como una trampa para incautos. Es la postura crítica ante la postura patriótica. Sus escenas tienen credibilidad. La tragedia se cuenta en sus detalles.

   Por lo demás, ambas novelas siguen el esquema clásico de las novelas del ciclo de Annual: Llegada del soldado, Melilla, vida en campamentos y blocaos, Abarran, Igueriben, Annual, Dar Drius, Monte Arruit…

 

jueves, 30 de septiembre de 2021

NOVELAS DE LOS JUDÍOS DE MARRUECOS (3): DÉJALO, YA VOLVEREMOS de ESTHER BENDAHAN

 

BENDAHAN, Esther: Déjalo, ya volveremos (Seix Barral. Barcelona 2006. 236 páginas).

 

   Cuando uno empieza a leer un libro sobre los judíos de Marruecos cree que se va a tropezar con un relato melancólico acerca no de un paraíso perdido (porque los judíos saben que Marruecos no fue nunca un paraíso para ellos), pero sí sobre un mundo perdido. El mundo de una comunidad con sus reglas, sus costumbres ancestrales, su modo de relacionarse, de comer, de vivir que, con la emigración masiva a otros lugares, desapareció definitivamente. Historiar lo que ya no existe es atractivo y original. La autora inicia el libro con dos páginas que dicen –al principio y al final- así: Uno es del lugar donde aprende a separar la luz de la oscuridad (página 13) y Uno crece cuando aprende a separarse de los demás (página 14).

   La novela discurre por la memoria del mundo perdido, la comunidad judía de Tetuán al final del Protectorado. Un recorrido familiar, íntimo, que se engrandece al ampliarlo a toda la comunidad por medio de relaciones sociales. Una visión inocente de una niña que va descubriendo los secretos del momento y de los suyos y que el lector, que también lo va descubriendo, hace suya.

   No es adelantar ningún secreto del libro el hablar del éxodo. Fue lo que ocurrió y es lo que se cuenta desde un punto de vista subjetivo, propio. La situación se hacía insostenible por la permanente disputa entre árabes e israelíes. Se vio la necesidad de abandonar una tierra que se tenía como suya para evitar una confrontación o una marginación. Ya nunca más eso de sucio judío. Se acabaron los escupitajos inocentes, la humillación del favor, la sonrisa servil (página 93).

   Una novela intimista, de recuerdos vividos u oídos, de sentimientos personales que se encuadra en el Marruecos del Protectorado. Da una visión parcial que se integra en la multitud de visiones que tuvo el país en esa situación histórica. Una mirada curiosa, tal vez con un poco de amargura por el modo de abandonar la tierra de los antepasados que demuestra que la incomprensión y la intolerancia existieron en la independencia.

   La novela es más amplia y compleja, pero lo que dedica a Marruecos es solo la primera de las cuatro partes, hasta la página 95.

 

jueves, 2 de septiembre de 2021

NOVELAS DEL DESASTRE DE ANNUAL (30): EL PRISIONERO DE ANNUAL de ALFONSO BASALLO.

 BASALLO, Alfonso: El prisionero de Annual (Planeta. Barcelona 2021. 346 páginas. Portada de Ferrer-Dalmau).

 


   Aunque el autor no califica su libro como novela, la técnica narrativa y el desarrollo de la narración nos permite colocarla en esta categoría por tratarse del relato novelado de la gesta del sargento Francisco Basallo, cautivo en el Rif. Se trata de un libro oportunista, sin que esta palabra tenga un carácter peyorativo, porque aprovecha la oportunidad del centenario del llamado Desastre de Annual. Y el autor lo hace reescribiendo la gesta de su abuelo, explicando los hechos de hace un siglo al lector actual y revisando la historia con las nuevas aportaciones de la bibliografía. No es un libro original en su contenido sino en la visión divulgativa. Ha bebido en las fuentes de la época, en los textos originales de los protagonistas, en el expediente Picasso y en publicaciones recientes. No hubiera podido escribir este libro sin las memorias del protagonista, publicadas por Mundo Latino en Madrid. La primera versión la publicó Álvaro de la Merced en 1923 y la segunda fue escrita por el propio Basallo, sin que conste la fecha de la aparición. Con estos recuerdos se podía armar una novela, pero para El prisionero de Annual, Alfonso Basallo ha usado también las conversaciones con su abuelo que amplían lo escrito. Y algunos libros clásicos del cautiverio en Axdir; el novelista reconoce en el prólogo deuda especialmente con dos: De Annual a Monte Arruit y dieciocho meses de cautiverio (Melilla 1923) de Eduardo Pérez Ortiz y Con el general Navarro en operaciones, en el cautiverio (Madrid 1924) de Sigifredo Sainz Gutiérrez.




   El autor emplea la primera persona para poner énfasis en que se trata de una narración verdadera de los hechos, un recorrido por la vida de los prisioneros que salvaron la vida tras la rota de la Comandancia de Melilla y que fueron trasladados a diferentes lugares para custodiarlos. El sargento Basallo, que no tenía conocimientos previos de Medicina, fue el que cuidó la salud de todos ellos, con los consejos de los médicos y los escasos medios que le llegaban desde el peñón de Alhucemas. Fue un auténtico héroe que gozó de una gran popularidad en España. Detrás de su historia está toda la tragedia de España en Marruecos: la gran derrota infligida por Abd el Krim. Pero está, y es el motivo de la novela, las tragedias personales del sufrimiento, a veces de muerte, de los cautivos tratados como esclavos.



   Es una novela de personajes secundarios, de sargentos y soldados. En la narración aparecen el general Navarro, el coronel Araujo o el teniente coronel Pérez Ortiz. Pero sus penalidades, los hechos en que participaron, sus aciertos o errores están apenas mencionados y nunca desarrollados. Es la novela de los hombres sencillos que llevaron la dignidad hasta sus últimas consecuencias.



   Alfonso Basallo escribe con sencillez, con claridad, con oficio de periodista. No abunda en los detalles más siniestros de cobardía y traición aunque no deja de referir episodios como la rendición de Dar Quebdani. Insiste en el trato inhumano que los rifeños daban a los cautivos, y especialmente a las mujeres, que desmentía la supuesta modernidad de la república naciente en la que el equilibrio de poder tribal no estaba superado. El relato es cronológico, episódico pero completo. Es un homenaje al abuelo porque, en definitiva, encarnaba las virtudes que se esperan de un militar –en general de cualquier hombre- en situaciones extremas, pero que no siempre se producen. Y no cae en el intento de comprensión de los motivos del otro. Por eso tiene más de novela que de investigación. Oportuna para volver a dar a conocer hechos olvidados pero importantes en todo el descalabro marroquí.

 

jueves, 12 de agosto de 2021

NOVELAS DEL FIN DEL PROTECTORADO ESPAÑOL EN MARRUECOS (4): CIEGAS ESPERANZAS de ALEJANDRO GÁNDARA

 GÁNDARA, Alejandro: Ciegas esperanzas (Destino. Áncora y Delfín. Barcelona 1992. 235 páginas; Destino. Destinolibro. Barcelona 1994. 234 páginas; Planeta-De Agostini. Barcelona 1999. 2156 páginas: Tomo XVI de Premios Nada. Planeta 1992 con La soledad era esto de Juan José Millás y Los otros días de Alfredo Conde. 528 páginas).

 

   Ciegas esperanzas en una buena novela, bien escrita, que aborda problemas esenciales de la persona y lo hace de sumiendo al lector en un universo extraño y confundiéndolo a propósito con el tiempo, el lugar y la persona misma en la vida o la muerte. Con ella ganó el Premio Nadar el 1992 y, al dar la noticia, el diario El País señalaba que era la recreación del mito de Tobías y el ángel (https://elpais.com/diario/1992/01/07/cultura/694738801_850215.html). No sé hasta qué punto el autor tuvo presente este mito al escribir, quizás fuera solo una manera de abordar la libre determinación del humano ante la vida. Como las circunstancias impulsan al joven a tomar decisiones, en el momento crucial de la existencia, que tal vez no fueran ni las queridas ni las mejores. Y un final un tanto confuso que culmina el segundo plano de la novela, una guerra imaginaria en la que se ve involucrado el protagonista –Martín- y que supone un ejemplo máximo de como las circunstancias se imponen a la voluntad. Y la realidad frente a ilusiones, la perspectiva de futuro frente a la comodidad o el deseo del instante. Y la realidad puede: Cuando Martín ha empezado a ser cualquier cosa y también cuando Martín ha sido despojado de lo que quiere ser (página 89).



   La novela se desarrolla en Larache, en el final de Protectorado español. Ciudad que sirve para situar los personajes y la acción en la parte más realista de la novela, las relaciones entre personas de distinta cultura y la explosión de nacionalismo ante la independencia.



   Pero la novela podría suceder en cualquier otra parte porque al autor no le interesa ni el ambiente marroquí ni la experiencia del Protectorado; o solo le interesa en un último aspecto: Porque su ciudad acababa siendo el cuerpo en el que se metía (página 111).

   Al no ser una novela de ambiente colonial, hay poco que comentar. El autor solo hace algunas referencias: Tenemos niños magrebíes y niños españoles en la escuela pero, nosotros solo damos una clase de educación. Los niños españoles no saben leer ni escribir en árabe y los magrebíes tienen que olvidar lo que aprenden en su casa y lo que ven en su propia tierra para poder ser como nosotros. Es un error. Si están juntos, hay que aprovechar que estén juntos (página 80).